ESTAMPAS DE CUBA
POR MARIA ARGELIA VIZCAINO

Historia de un mismo baile: Salsa o Casino
Parte II de IX

«El Son ha ido derrotando a la Salsa porque es lo mismo». EDUARDO “TIBURÓN” MORALES (vocalista y
fundador, de la  afamada banda cubana Son 14)

Del tema «Salsa» se han escrito hasta la fecha entre libros y artículos, según mis cálculos, alrededor de un millar y
a lo mejor me quedo corta, desde los más venenosos llenos de inexactitudes y mala fe, hasta los más afinados
con supuestas pruebas que sustentan sus conceptos. Cada cual se cree (nos creemos) dueño de la verdad
absoluta. Un sin fin de tratados musicológicos en los que en lo personal, siento que no podemos confiar lo que
han escrito esos que ni siquiera se han fijado como se bailó en sus inicios un baile que cautiva a todo el que
puede aprenderlo.

Por ejemplo, los músicos tienen sus criterios al respecto, los periodistas o historiadores los suyos, pero a veces
los que afloran mayor credibilidad son aquellos bailadores, gente sin un nombre estelar que fueron los que le
dieron con sus pies y manos la expresión genuina a un estilo universal y que pocos reconocen. Es que tenemos
que fiarnos también de esos bailadores sin títulos tanto o más que aquellos con un alto rango académico que
jamás han movido un pie. Al músico se le puede preguntar qué es «Salsa» y nos dirá su concepto técnico desde
su percepción musical, pero el bailador responderá sin palabras rebuscadas, como se lo diga el alma cuando
siente esa música que hace imposible que los pies no se le muevan.

Es el bailador de pueblo el primero en bautizar esa forma de bailar como «Casino» y son los grandes músicos y
comerciantes los que le llaman «Salsa». Pero, ¿QUÉ ES LA «SALSA» según algunos de los mejores informados?

* Roberto Espí, respetado cantante cubano, fundador y director del famoso Conjunto Casino en 1943, declaró en
una entrevista concedida a Sahily Tabares, publicada en http://www.cuba.cu/BOHEMIA/a91n7/b712.html, Bohemia,
1999 , AÑO 91 - No. 7: «¿La salsa? No se le puede dar connotación de algo nuevo, diferente. Allá quienes se dejen
confundir. Eso es música cubana, donde quiera que la toquen».

*María Vega Hakansson, profesora y coreógrafa, que escribió para http://www.reflexreportage.
se/LaCubanita/spanska/salsaesp.html: «La salsa no es un ritmo, ni un estilo, sino más bien un término que sirve
para representar la música de origen afrocubano en los Estados Unidos y Puerto Rico».

*Dra. María Eloísa Alvarez del Real, extraído del libro Récords y datos Latinoamericanos: «En realidad, la Salsa no
es, un nuevo género musical, pues se trata de formas derivadas de la guaracha y el son montuno, con la
asimilación de instrumentos electrónicos, la batería de tambores de la Jazz Band, y las técnicas modernas de
grabación multipista, las cuales mantienen intactas las estructuras rítmicas básicas».

*Eduardo “Tiburón” Morales, vocalista y fundador, de la  afamada banda cubana Son 14, declaró en Caracas,
Venezuela a Jesús M. Corral en mayo del 2000: «El Son ha ido derrotando a la Salsa porque es lo mismo. La Salsa
se ha hermanado de nuevo con el Son  (...) la Salsa no tiene nada del Mambo y todo del Son, solo que está tratada
más intelectualmente (...) el Son está en su verdadero matiz, finalizando el siglo ha vuelto a ser lo que es, la música
más bailable del planeta.»

* Hilda Luisa Díaz Perera, cantante del Grupo Cañaveral, compositora, escritora, etnóloga, especialista de folklore
latinoamericano que dirige la página www.josemarti.org: «Desde la década de 1970 se empezó a recoger con el
nombre “Salsa” a toda la música popular bailable del Caribe hispano, en su mayoría de origen cubano. Más
adelante, cuando se entendió que cada país tenía una cultura independiente y tenía lo suyo propio, se clasificaron
muchos de los ritmos caribeños, como el Merengue de República Dominicana; Bombas y Plenas de Puerto Rico;
Cumbias y Vallenatos de Colombia; Tamboritos de Panamá; además del Joropo de Venezuela y los Chachachás,
Rumbas, Boleros y Mambos de la propia Cuba, entre los principales, quedando con el nombre “Salsa” todas la
variantes que se han logrado del Son cubano, que es la música popular más antigua del continente americano».

*Laurent Valois, profesor francés que no le gusta que lo identifiquen como musicólogo sino como coleccionista de
música, pero ya quisieran muchos doctores musicales o salsólogos tener sus conocimientos, autor de la página
www.mayumbero.fr.st: «Salsa no es un ritmo. Si mucho, es un género musical, que utiliza ritmos cubanos (...) Salsa
= música de tipo cubano tocada fuera de Cuba por músicos no necesariamente cubanos (...) si no hubiera existido
la música cubana nunca hubiera existido ninguna salsa».

*Joe Quijano, uno de los cantantes más versátiles del movimiento salsero de Puerto Rico, director del Conjunto
Cachano, en valiente mensaje a Oasis Salsero, el 31 de marzo, 2004: «La Salsa fue creada por una 'Payola'
financiada para acaparar las emisoras de la radio, desde el 1970 en adelante (más o menos)».

Ya todo el mundo sabe que el respetable y famoso Tito Puente se cansó de repetir que Salsa es lo que se come,
que él siempre ha tocado genuina música cubana. Y Rosendo Rosell, otro destacado historiador, compositor,
actor, periodista, etc. ha escrito en sus libros de Vida y Milagros de la Farándula en Cuba «La Salsa es
cubanaaaaaaaa», por eso los ignorantes o los que se celan de nuestros éxitos lo han declarado chauvinista. Por
supuesto, estas son algunas opiniones no sólo de personas capacitadas y objetivas, también con las que
concuerdo.

En www.oasissalsero.com que en la actualidad es llamada www.herencialatina.com, a finales del 2003 se lanzó un
llamado para escribir un Gran Libro de la Salsa Continental, ojalá que el admirado amigo Israel Sánchez Coll,
quien magistralmente coordina ese website, no permita que en el mismo se siga hablando de Salsa sin
mencionar el Casino, porque sin este baile esa música no hubiera sobrevivido más de medio siglo.

Si ya tenemos un concepto concreto de lo que se llama Salsa, si ya tenemos de donde proviene la base y
conocemos la historia musical de Cuba y su continua creación de ritmos y bailes populares, entenderemos el por
qué el baile «Salsa» es igual al baile «Casino», aunque primordialmente los que no han sabido bailarla, los
separen, y otros, insistan que es el mismo Son cubano.

Continúa.-

«Se pasan la vida hablando, de ritmo nuevo mi hermano, si el batá, el chachachá y el mambo nacieron del son
cubano». LILI MARTINEZ, CANTA MIGUELITO CUNÍ

Parte III de IX

Gracias a Dios que a estas alturas en el principio del siglo XXI, al menos los más «entendidos» saben que lo que
se llama «Salsa» viene del Son cubano, aunque quedan rezagados o resentidos que buscan aún excusas para
alejarla de sus orígenes.

Recuerdo hace unos pocos años una polémica al respecto en el Foro de Yahoo llamado Jazz al Sur que
moderaban el argentino periodista Gerardo Fernández y un simpático español que decía ser coleccionista de
música Anxo Mariz (ambos con amplios conocimientos histórico-musicales), con los que aprendí muchísimo sobre
todo, con el profesor francés Valois de las que les extraigo parte de sus acertados análisis (sin permiso), por el
bien de la historia musical de este baile: «La relación privilegiada que une el jazz y la música cubana no empezó
con la salsa. Desde siempre se tocó jazz en Cuba». Así el profesor Laurent Valois hace un recuento de la existencia
de las orquestas tipo Bing Band en Cuba antes de la Segunda Guerra Mundial como la Orquesta Casino de la
Playa, la de Julio Cueva, la de los Hermanos Palau, y yo recuerdo la de los hermanos Castro, radicados después
de 1959 en México. También la Banda Gigante de Beny Moré tenía este formato y arreglos musicales. Esto lo
amplía al expresar: «Esos aportes de Jazz (que algunos dicen) que hay en la salsa, no existen casi, porque eran ya
un componente de la música cubana anterior a la salsa. En la revolución del Be Bob pudieron participar unos
cubanos, precisamente porque ellos ya dominaban el idioma jazzístico, sin necesidad de esperar a que surgieran
los salseros».

En otra parte nos decía el profesor francés: «Las influencias jazzísticas son mínimas y desdeñables en la salsa
común, solamente significativas en cierta salsa vanguardista y/o experimental».

Esto comprueba mi teoría de bailadora, que la Salsa tiene muy poca influencia del jazz de ahí que un «Casinero»
genuino no le gustaba bailar con la Orquesta Irakere, esto no quiere decir que un «Casinero» como yo, deje de
admirar el trabajo de una orquesta que desde sus inicios contó con músicos tan extraordinarios, (al César lo que
es de César). Pero a la hora de bailar Casino preferíamos otras agrupaciones.

Aclarando otros conceptos errados de algunos foristas respecto a que el Son tradicional no tiene nada que ver con
la Salsa porque creen que ese Son sólo es a base de Tres, guitarra, clave, maraca, bongó, bajo o marímbula, el
profesor le decía: «La asociación de las tumbadoras y del bongó se realizó en Cuba y no en New York y no se
realizó en los 70 sino al comienzo de los 40».

Es que algunos les cuestan reconocer además que la mayoría de los instrumentos que se usan en las orquestas
Salseras son originarios de Cuba, como tumbadoras, congas, bongó, claves, timbales, cencerro «...que mucho
antes de que se hablara de salsa ya todas las charangas se presentaban con esa mezcla de congas y del juego
con los timbales. Y también desde los 40, que entonces se creó el danzón moderno añadiéndole al viejo danzón
una parte final que no es sino un son montuno, se toca son montuno con un apoyo percusivo a base de tumbadora
y timbales. El uso de los tres instrumentos a la vez tampoco apareció en la Salsa, por lo tanto no es una
característica de la salsa». (Reseña sobre los instrumentos musicales creados en Cuba en http://www.
mariaargeliavizcaino.com/m-InstrumentosMusicalescubanos.html.

Otro aspecto de importancia que debe quedar claro es sobre el «enriquecimiento armónico» que algunos le
atribuyen a la salsa elaborado por los pianistas neoyorquinos a esto responde Valois preguntando: «¿Sabes cómo
tocaban Peruchín padre, un Lilí Martínez, un Bebo Valdés, o el maestro Baró? ¿Dirías que esos pianistas se
limitaban a un juego de tónica y dominante? ¿O no era Son lo que tocaban, porque tocaban en septetos,
disfrazados con sombrero de yarey y guayabera?».

El reconocido musicólogo peruano Dr. Luis Delgado-Aparicio Porta, me señala que acá «podría incluirse “Sabor de
Cuba” de Bebo Valdés, la Orquesta Riverside que dirigía Pedro Vila y al maravilloso pianista, compositor y
arreglista, Chico O’Farrill, que les hizo el primer disco al “Cuarteto D’Aida”, la organización coral de mayor solvencia
y calidad en el mundo».

Respecto a la tan cacareada mezcla de ritmos que quieren hacerla exclusiva de los salseros nos aclara Valois: «Ya
era practicada masivamente en Cuba, hasta por los grupos tradicionales, cuyos discos se desbordan de piezas de
tipo guajira-son, rumba-son, bolero-son, son-guguancó, son-pregón, canción-son».

A la pregunta que sirvió quizás como detonante para levantar las pasiones del foro realizada por su moderador
Gerardo: «¿No se les va la mano a los cubanos cuando afirman, como Monguito (Ramón Quian) NO LE LLAMES
SALSA A MI SON?». El profesor Valois respondió: «No hay que ser demasiado duros con los cubanos. Ellos han
sido capaces de reconocer los talentos que tenían ciertos salseros del exterior, y siempre proclamaron que un
Lavoe, un Oscar D'León o un Cheo Feliciano tenían tanto talento como sus mejores soneros nacionales. Por otra
parte, ellos acabaron por entender que la salsa es (o fue) más que una simple imitación de la música cubana por
motivos de enriquecerse fácilmente, ya que ellos mismos hablan ahora de Salsa Cubana, o sea, reconocen que la
salsa es un asunto cuyas fronteras van más allá del gran lagarto verde».

Yo no soy una experta musical, solo una mujer amante del baile, pero tampoco soy tan ciega o sorda para no
darme cuenta que lo que ha escrito el profesor Laurent Valois es absolutamente cierto. Eso también lo han dicho
muchos músicos de la vieja guardia, pero escogí las palabras del profesor francés por considerarlo el más neutral
y de esta forma más creíble cuando lo lea un escéptico que teme reconocer estos logros de Cuba.

¡Ay!, que razón tuvo el reconocido escritor Leonardo Acosta cuando leyó en una exposición en 1999 titulada Música
Cubana Contemporánea (que también menciona de igual forma Antonio Mora Ayora en la Primera Historia Digital
de la Salsa www.radiorabel.com/libro/): «Al pasar la moda del Chachachá y comenzar los cambios socio-políticos
en la Isla de Martí, fruto del triunfo de Fidel Castro Ruz y sus barbudos rebeldes de la Sierra Maestra, se inició otro
proceso fundamental para la cultura popular del Caribe hispánico: el desplazamiento del epicentro sonoro caribeño
de La Habana a Nueva York». Y adiciona que es «innegable que la Pachanga fue el último eslabón con la música
tradicional cubana dentro de lo se cocinaba en los Yores.

No solamente por lo que dice Acosta o Mora Ayora es que comienzan a expresarse los «líderes del nuevo sonido
del Caribe», también por la salida definitiva de Cuba de la mayoría de sus principales figuras y orquestas como la
Sonora Matancera y Celia Cruz que se residenciaron en New York y sobre todo, por el cierre de relaciones
comerciales con el «imperio del Norte» y sus aliados, prohibiendo la entrada y salida libremente de cualquier
ciudadano al territorio de Cuba, que incluye sus expresiones culturales y musicales.

Continúa.-

«Para bailar Casino no hacía falta más. Dos o tres parejas de bailadores eran suficientes para improvisar
coreografías». ANA LEONOR DIAZ (periodista independiente).

Parte IV de IX

Y si se ha probado que Cuba es el mayor exportador de ritmos populares de todo el orbe y que La Habana era la
ciudad más bailadora del mundo desde 1920 a 1959, y vimos que los instrumentos de las orquestas salseras en
gran parte fueron creados en Cuba, y el enriquecimiento armónico se hacía en la mayor de las Antillas antes que se
exportara, y que además las mezclas de ritmos no son exclusivas de los salseros que mucho antes que en New
York se hacían en nuestro país, por todo eso creo que ya debemos entender de una vez y por todas, qué es lo que
se llama Salsa.

Pero, ¿qué es el baile Casino? La periodista independiente de Cuba, Ana Leonor Díaz, del Grupo de Trabajo
Decoro, testigo del nacimiento de este baile se lo describe en una carta fechada el 27 de agosto del 2003 a la
prestigiosa poeta y escritora cubana Belkis Cuza Male, que publicó en su interesante boletín La Casa Azul, y tiene la
amabilidad de enviarme por correo electrónico: «Todo cubano mayor de 50 años recuerda las sesiones de baile
(los llamados té bailables, aunque se bebía de todo menos té) donde las parejas se agrupaban en grandes
ruedas y giraban en improvisadas coreografías al compás del chachachá, el ritmo de moda de la época. / Las
Ruedas de Casino nacieron entre los entusiastas bailadores del Casino Deportivo de la Playa, en la Avenida
Primera y Calle 8, Miramar, se organizaban todos los domingos después de las 2 de la tarde, aprovechando que
famosas orquestas como Silver Star, Jorrín y Aragón amenizaban esas sesiones. La moda se extendió a todos los
salones de baile del país».

La Rueda de Casino es una forma de bailar la música cubana, originada en el Oeste habanero en la década de
1950. Las parejas de baile se agrupaban en forma de círculo realizando todos los pasos al mismo tiempo como
una coreografía que tiene que estar al tanto de la voz o señal del guía para hacer las vueltas y cambios de parejas.

Fue en la ciudad de Marianao, cabecera del término municipal del mismo nombre, donde se desarrolló esta forma
de bailar. Ciudad principalmente industrial que es y fue parte de la capital cubana, sólo separada por el río
Almendares que después de independizada Cuba (1902) quedó muy bien comunicada con La Habana por puentes
y túneles, lo que propició un incesante fluir del tráfico y trajo el rápido crecimiento de centros recreativos y
facilidades hoteleras constituyendo un poderoso incentivo para el turismo nacional y foráneo.

Es en su costa bañada por las olas del Golfo de México que forman sus hermosas playas, donde se desarrollaron
después de 1920, los principales centros de diversión para trasnochadores de todas las clases sociales. Desde
los lugares más suntuosos y exclusivos como el Habana Yatch Club, con campos de golf, canchas de tenis y
cruceros; El Círculo Militar y Naval, del Campamento Columbia que abarcaba una gran población militar; El Casino
Español de clase media baja que se pagaba una  pequeña mensualidad y podían ir todos los miembros de la
familia y hasta alguna amistad; El Club Náutico de una clase media más alta; hasta lugares considerados tugurios
de mala muerte como el llamado Choricera Club, un centro rústico con mesas de madera sin pintar y piso de tierra,
que se bebía aguardiente en latas vacías de leche condensada, pero ofreciendo una atracción especial con el
famoso percusionista de la raza negra El Chori, que era además su dueño.

Casi contiguo, al Oeste de dicha ciudad de Marianao, fue ampliándose con un elegante barrio residencial y
modernas avenidas con cuidados parques que llegaron a ser de gran admiración de todo el que la contempló, lo
que se conoce como el reparto Miramar, ahí edificaron en esa Primera Avenida: el exclusivo Balneario Casino
Deportivo, que contaba con playa, actividades de todo tipo como cualquier club social, y un elegante salón de baile
donde se daban fiestas los sábados y domingos; El Club de Profesionales; El Balneario Universitario; El Hotel y
Club Comodoro; El Miramar Yacht Club, fundado en 1926; El Club Cubanaleco; Hotel Copacabana, etc. (Más
informes al respecto puede encontrarlo en nuestro trabajo titulado «La ciudad más bailadora del mundo»  http:
//www.mariaargeliavizcaino.com/e-ciudadmasbailadora.html)

Esos nigthclubs, salones de bailes o cabarets, de propiedad privada, siempre amenizaban sus fiestas con artistas
en vivo, especialmente orquestas que ofrecían música para bailar ritmos cubanos de moda, que el público
identificaba cada uno con su nombre propio y bailaba igualmente cada uno de manera diferente. Por ejemplo,
alrededor de 1955 teníamos en boga principalmente la Rumba (y sus variantes Guaguancó, Columbia, Yambú,
Conga, y Rumba de salón), el Mambo, el Danzón, Bolero, el Chachachá, la Guaracha y el Son con todas sus
variantes (Sucu-suco, Montuno, Montuna, Changüí, Bachata Oriental) y sus formas compuestas (bolero-son;
mambo-son; mozanchá; son-chá; rumba-son; guaracha-son, etc.).  También se bailaban pasodobles españoles,
un único Merengue de Alberto Beltrán «El Negrito del Batey», y Rock and Roll.

Son los jóvenes miembros de las Asociaciones o Casinos los que en sus llamados «Té bailables» (como ha dicho
Ana Leonor) comenzaron a agruparse por parejas y crear ingeniosas coreografías con el ritmo más pegado que era
el Chachachá, porque esas sesiones dominicales estaban amenizadas principalmente por las Orquestas de
Enrique Jorrín, la de Neno González y la orquesta Aragón, charangas especializadas en este ritmo. Era un estilo de
baile exclusivo de los miembros de estos Casinos, por eso, a esa forma tan diferente de bailar la música cubana,
(que no se sabe con seguridad si salió primero del Casino Deportivo en la Avenida Primera y la Calle 8 de Miramar,
o del Casino Español de Marianao, o del Miramar Yacht Club,) se le llamó «Casino» y a sus bailadores se les
nombró «Casineros».

Para concluir esta parte dejo en claro que, la Rueda de Casino es la forma de bailar en círculo y uniformemente
entre dos o más parejas la música cubana el estilo Casino. Por lo que no olvidemos que el Casino es una manera
de bailar la música cubana con bases del Son quizás electrizado o modernizado con otros matices que el mundo
conoce como Salsa y que comenzó a bailarse con el ritmo Chachachá.

Continúa.-

«Rueda de Casino comenzó en Cuba a mediados del siglo XX y es la raíz de lo que se baila en Miami y
alrededor del mundo hoy en día». JACIRA CASTRO (¿Qué es Rueda de Casino?/ www.salsapower.com)

Parte V de IX

Es a finales de la década de 1950, que todos los ritmos que tuvieran bases de Son cubano (2x4) se convirtieron en
los preferidos de la juventud de la Isla para poder bailar el estilo llamado Casino, ya sea una sola pareja o varias
parejas en forma de círculo realizando todos los pasos al mismo tiempo como una coreografía que tiene que estar
al tanto de la voz o señal del guía para hacer los pasos y cambios de parejas, que se le llamó Rueda de Casino.

Esto coincide con el abandono del dictador Fulgencio Batista del poder, que el nuevo gobierno más dictatorial,
prohibe todas las organizaciones no gubernamentales y decomisa a sus dueños los centros y locales donde
radicaban sus asociaciones particulares. La publicidad generada de que todos seríamos iguales, comenzó dando
el ejemplo con la toma masiva de las clases más bajas de muchos de los centros que fueron exclusivos de
blancos ricos y la clase media.

Al mismo tiempo ya los jóvenes bailadores de aquella época se estaban cansando del Chachachá, considerándolo
un poco monótono; al «Rock and Roll» lo veían demasiado agitado y también cansón lo mismo el Danzón, el baile
Nacional de Cuba, que junto a los Pasodobles españoles, se consideraban del gusto de los más viejos. La
Orquesta Aragón experimentando saca el Mozanchá, acelerando el Chachachá y mezclándolo con los ritmos del
Son, por lo que los bailadores se entusiasman, y mejoran las vueltas que ya hacían con el Chachachá, empezando
a cruzar los pies y después (cuando esas clases más bajas entran a los Casinos intervenidos y convertidos en
Círculos Sociales) le adicionan los llamados «floreos», que son las piruetas sacadas de los movimientos de la
Columbia y el Guaguancó (variantes de la Rumba que sólo se bailaba hasta ese momento en solares habaneros y
en shows de cabarets por rumberas profesionales). Fue tanto el éxito de estos bailadores (casi bailarines) de las
playas del occidente de la capital, que los músicos tuvieron que empezar a cambiar su repertorio de Chachachá y
Mambo y trabajar más con las bases del Son.

Es el único baile popular que nace primero antes que la música o el ritmo con que se ejecuta, como me escribe
desde La Habana mi ex vecino el ingeniero Carlos Pereda Casañas, excelente bailador de Casino, que aprendió
de sus hermanos mayores, testigos presenciales del nacimiento del mismo, y tenía en el reparto De Beche junto a
sus amigos la mejor Rueda de Casino (entre 1965 a 1975): «La llamada Salsa es plena música cubana (...) muy
acomodada al estilo de baile Casino (...) Yo creo que el aporte de la Salsa fue ajustarla al baile Casino
perfectamente, y no como en la mayoría de los casos que el bailador se tiene que ajustar a la creación del músico».

Mi amigo Pereda se da cuenta de otra peculiaridad del baile Casino: «Si se mira el Casino con detenimiento vemos
que su paso básico es del bolero acelerado, los bailadores fueron los que crearon los floreos de pie, cosa que se
ha perdido en la actualidad (2003) ... un ejemplo de la vinculación de la forma de bailar el Bolero con el Casino, son
los números musicales más actuales que empiezan como un bolero romántico y aumentan la velocidad al ritmo
con que se baila el Casino». El ingeniero se refiere a la llamada Salsa Romántica o Salsa Monga.

Entre las canciones que fueron en aquellos años (1960-65) las preferidas del Casinero para poder expresar sus
movimientos estaban: Caserita Villareña, Caminito de Guarena, Tiembla Tierra, El Paso de Encarnación, Baila
Carola, Vigilante, Espíritu Burlón, Jardinero del Amor, Yo no Bailo con Juana, Ven Morena, todas interpretadas por la
Orquesta Aragón que además de ser una de las orquestas más acopladas de Cuba tuvo la suerte de ser la más
televisada después de 1959 con un programa diario al mediodía junto a Germán Pinelli como presentador; de la
Orquesta Rumbavana recuerdo Déjala que baile sola, Panchito Curupey y Con la Espuela; el trompetista Chapotín y
sus Estrellas nos arrebataba con La Guarapachanga; del Conjunto Casino (de donde salió Nelo Sosa y creó el
Conjunto Colonial y Roberto Faz que forjó un nuevo conjunto en 1956 con su nombre) escuchamos Todo el mundo
con la lengua afuera; Roberto Faz con su propio Conjunto nos trajo: No dejes camino por vereda, Píntate los labios
María, No quiero complicación, y Sabrosona, que también cantaba la Orquesta Aragón, y a no ser por la falta de
instrumentos eléctricos no tienen mucha diferencia con la llamada ‘Salsa’ que se ejecutó en el extranjero más de
diez años después. Pero también se bailaba con la Orquesta América, la de Jorrín, la Riverside, con la Charanga
Cubana, la Orquesta de Neno González, la Orquesta Maravillas de Florida, la llamada Melodías del 40, Las
Estrellas Cubanas que provenían de la desintegrada Orquesta de Fajardo,  la Orquesta Revé, la de Pacho Alonso y
sus  Pachucos, la Orquesta Ritmo Oriental, entre sus piezas más gustadas Trae el paraguas, y aquello que decía
«avísale a Teté que la Ritmo está en la calle», creo se titulaba La Ritmo te está llamando, y por supuesto con la
Banda Gigante de Beny y sin él, y con todas aquellas orquestas que tenían grabado un disco, porque la mayoría de
las fiestas ya no contaban con orquestas en vivo como antes de 1959.

Aclaro, que cuando se originó y se popularizó en La Habana el baile Casino no existían los Van Van, pues Juan
Formell formaba parte de la Orquesta de Elio Revé hasta 1969. Si la memoria no me engaña surgieron por esa
década de 1970 otras orquestas muy buenas también como la orquesta La Monumental, y la orquesta Los Latinos
poniendo de moda aquel merengue que decía «Te digo horita», que cuando aquello en Cuba no se decía que lo
interpretaba en el exterior Johnny Ventura. Igualmente los Irakeres se organizaron en el año 1973, pero su estilo
jazzístico no era de la preferencia de los verdaderos «casineros» porque se hace difícil o casi imposible bailar
«Casino» con el juego de armonías que se llevan en el jazz aunque sea afrocubano, pero el buen bailador tiene por
lema decir que baila de todo, así que salía a la pista a moverse con lo que sonara, no así ese Casinero exigente,
que ni siquiera bailaba con una mala pareja.

Teniendo en claro la música con que se solía bailar el estilo Casino en sus inicios cuando se forjó y cuando se
desarrolló, podemos pasar a estudiar no tan solo el origen del mismo, sino el por qué siendo un baile tan local,
que no tuvo apoyo de los medios de comunicación estatales, logra expandirse al exterior y perdurar más de medio
siglo después.

Continúa.-

«El baile es como el amor, es mejor hacerlo que hablarlo». RAFAEL BASSI LABARRERA (Foro Jazz_alsur de
Yahoo.com, el 22 de enero del 2002

Parte VI de IX

Mientras que en Cuba, primero en La Habana y después en el resto de la isla se bailó estilo Casino con la música
que tocaban las orquestas que les mencioné anteriormente ¿qué se bailó en New York que supuestamente para
tantos es el lugar donde nació la Salsa?

Desde 1930 a 1960 (quizás antes), la música cubana era la locura en todas partes y nadie tenía complejos de
decirlo, así que no se disfrazó con otros nombres. En la década de 1940 los músicos (cubanos) Chano Pozo y
Mario Bauzá radicados en la ciudad de los rascacielos se imponían con el ya existente jazz-afro-cubano y
aprovecharon la explosión del Mambo (cubano) para seguir cultivando su estilo. Fueron ellos los primeros en
llevarlo al Palladium con la orquesta de Machito (cubano), y ahí quedó tocándose con pasión por los músicos
puertorriqueños, norteamericanos y nuestros compatriotas del exterior. Igualmente se bailaba el Chachachá de
Enrique Jorrín (cubano), las guarachas con el Conjunto de Arsenio Rodríguez (cubano) y el ritmo Pachanga, que
saca Eduardo Davison (cubano) en 1959 y se lo lleva en su exilio a New York (1961) teniendo un éxito arrollador.

Me ha relatado el músico Joe Noda, experimentado bailador y más conocedor de música popular que muchos
autotitulados «musicólogos», que llegó joven a residir a New York en 1956 y vio nacer el boom de la llamada
Salsa,  que en aquellos años nadie bailaba en esta ciudad como se venía estilando en La Habana: «Ellos
aprendieron viéndonos a nosotros bailar (...) que yo recuerde nunca vi a nadie bailando eso en los salones de aquí
me refiero en la década de los 60 y 70»; aludiendo a los cubanos que iban llegando a la Gran Manzana. Además,
Joe me acota: «Recuerdo que cuando sale Pacheco y su conjunto, cantando Monguito, sacaron varios LP y en
aquella época ponían en la carátula los géneros que se tocaban... eso fue al principio, yo tengo tres de esos LP
todavía, donde todo lo que se toca es música cubana y clasificada por géneros... bueno, eso fue en dos LP con los
títulos El Gran Pacheco, Cañonazo y Pacheco at World’s Fair del sello Fania (...) yo compré esos LP’s como en
1964 ó 66».

Unos años después continúa Joe: «Jerry Massucci y Johnny Pacheco, hombres de negocios y cogiéndole la
palabra de Bobby Cruz y a Ray Ramírez, que venían de Venezuela con el vocablo Salsa... pues vieron una
oportunidad de hacer dinero». Es cuando saca el sello disquero Fania aquel álbum titulado «Salsa» que contaba
con 7 de sus canciones escritas en Cuba en la década de 1940.

Me aclara el Sr. Noda que fue Danilo Phidias, el bigotudo locutor venezolano, el que bautizó los ritmos cubanos
como «Salsa, pues él no podía distinguir los diferentes ritmos cubanos y los puso todos bajo una misma
sombrilla». Ya ese vocablo se venía manejando en el lenguaje musical cubano desde el Son de Ignacio Piñeiro
«Échale Salsita», y en el argot del pueblo, como recoge Pepito Sánchez-Boudy en su Diccionario de Cubanismos
más Usuales: «Estar en la Salsa. Formar parte de algo; intriga, fiesta». Enseñándonos algunas frases populares:
«Estar donde se bate la salsa. Gustarle más la salsa que el pescado. Poner salsa en algo = poner alegría. Tener
algo salsa = tener ritmo. Querer salseo = querer problema».

Por otro lado me cuentan las puertorriqueñas Lesvia Ortiz y Marlene Romero,  a las que he visto bailar «Salsa»
admirablemente sin notarle diferencias con el estilo «Casino» de mi época, que desde 1960 al 65 los jóvenes de
las calles del Bronx ya tiraban esos pasos y le decían «Bronx Salsa». Aunque me queda la duda con la fecha
porque me dijeron que bailaron con la música de Héctor Lavoe, y este popular cantante vino a grabar por primera
vez en 1967, y como corista. Lo que sí tengo claro es que en el corazón del Bronx de aquellos años, no se bailó en
Ruedas como se venía haciendo en La Habana.

En parte de la importante información que me proporcionó Joe Noda me asegura: «Yo recuerdo cuando conocí a mi
primera esposa en el Casino Español de La Habana, en el Carnaval de 1955, ya se bailaba la Rueda de Casino».
Esto coincide con lo que me han contado Jorge Luaces y Raimundo Puig, cubanos residentes de West Palm Beach
que en sus años mozos eran asiduos asistentes a los bailes de los salones de Marianao, donde ellos vivían y que
desde que empezó el furor del Chachachá bailaban estilo «Casino» y disfrutaban con las Ruedas. Ya desde hace
una década atrás eso mismo me lo había señalado el periodista y apreciado productor de teatro de Miami José
Arenal, cuando para mí era totalmente desconocido que ese estilo hubiera empezado desde esos años.

Y es que con la fecha del surgimiento del baile Casino en Cuba también me he encontrado varias contradicciones,
porque la misma esposa de Luaces, la periodista de La Palma de Palm Beach, Mirta Luaces, (quien ha reportado
para El Nuevo Herald también) me asegura que ella no vio bailar ese estilo Casino hasta después de 1960, y ella
era de las que participaba en las fiestas de Carnaval del Casino Español desde mediados de la década de 1950 y
en fiestas de Quince Años en el Casino Deportivo y toda esa zona de Marianao donde residía. Lo mismo me dijo mi
tío Octavio Ramos, gran bailador en esa década (que yo nací) que asistía a cuanto baile se diera en cualquier salón
de La Habana, que nunca antes de 1960 vio bailar nuestra música con el estilo «Casino». Por lo que deduzco que
fue muy reducido el grupo que lo bailaba antes de 1960 ni era tan elaborado con tantas vueltas como lo conocimos
nosotros después.

Por lo que aquellos que se empeñan en definir que las Ruedas de Casino como algo nuevo creado en la Cuba
actual o en el exterior demuestran que nada saben de la historia del baile, lo mismo ignoran el origen de lo que el
mundo conoce como baile «Salsa». Lo han dicho los que se respetan como historiadores y los buenos músicos
como el famoso director de su grupo Adalberto Alvarez, en una entrevista titulada «El Casino también nació en
Cuba» concedida a Mireya Castañeda aclarando: «...el Casino, que no es nada nuevo, es una cosa muy vieja, que
se bailó aquí desde los años 50».

A Adalberto se le critica por aprovecharse de las circunstancias para crear un Primer Encuentro Internacional de
Ruedas de Casino en Varadero, porque ahí no dejan entrar al pueblo cubano que no tiene dólares. Es cierto lo
sucedido, y no vamos a discutir el aspecto político, sólo el mérito musical que conlleva a estas alturas sacar un CD
que se titule «Para bailar Casino» y el valor de declarar que ese baile surgió en el Casino Deportivo de La Habana,
cuando hay más de treinta años de músicos cubanos agachando la cabeza cada vez que en cientos de lugares
aseguran que la llamada Salsa salió de cualquier parte menos de Cuba. Es muy importante resaltar como
Adalberto: «...el Casino es una forma de bailar, y con la música popular cubana precisamente, con el son, con lo
que ahora llaman salsa».

Para saber la historia de lo que se interpretaba en New York en la misma época en que se bailaba ya el Casino en
Cuba pueden leer en este portal el formidable artículo escrito por Chico Alvarez bajo el título de “Mambo:Preludio y
síntesis” (http://www.mariaargeliavizcaino.com/m-chicoalvarez.html).

Continúa.-

«Para bailar, al igual que hablar otra lengua, se debe acudir a los originales y profesionales, no a los farsantes y
oportunistas que abundan en grandes cantidades.» JOSE REY PEREZ (www.salsadecuba.hu)

Parte VII de IX

Existen varias teorías no confirmadas sobre el origen de las Ruedas de Casino. Entre los escritos más aceptables
que he encontrado tenemos el de José Rey Pérez, profesor y coreógrafo cubano que ha llevado este baile hasta
Hungría fundando la primera academia en 1996 junto a su esposa Lili. El escribió en su excelente página www.
salsadecuba.hu (copiada y plagiada en muchas más páginas cibernéticas sin respetar su nombre como creador y
escritor de la misma) que «su origen es tomado de las Contradanzas francesas que en el siglo XVIII estaban de
moda y gustaban mucho en Cuba en los bailes de sociedad. Transmitiéndose de generación en generación, los
bailadores de Casino hacen uso de esa forma de bailar en grupo adaptándolo a las vueltas y pasos de Casino,
surgiendo así la Rueda de Casino».

Sin deseos de polemizar, sólo tratando de encontrar lo más cercano a la verdad, creo que son muchos los siglos
de separación entre un baile y otro. Pero siguiendo la pauta de José Rey, que no está muy desacertado porque
sabe bien los orígenes del baile que muy bien enseña en Europa (como hacen los buenos profesores), podemos
decir, que si la Country Dance francesa fue la que influyó en la creación de la Contradanza cubana, y que a su vez
esta fue la que llevó a nuestros negros a crear sus bailes en conjunto que llamaron Comparsas y exhibían en el
Carnaval, es muy posible que de ahí provengan las Ruedas. Porque hay que tener en cuenta que después de 1959
los bailadores que asisten a los antiguos Casinos (sociedades) son casi todos miembros de Comparsas de
barrio. La Comparsa es un baile que sólo se montaba en tiempos de Carnaval, contaba con un coreógrafo que
sacaba los pasos con el acompañamiento del ritmo de Rumba y a cada paso le daba un nombre y una señal
específica de cambio que todos los bailadores tenían que ejercer al mismo tiempo cronometradamente. La misma
idea es la que llevan al salón de baile donde ya se ejecutaban las vueltas estilo Casino, aunque comparsa
bailaban hasta los jóvenes de sociedad.

Muy pronto los jóvenes habaneros de todos los estratos sociales ya minimizados por la revolución, participaban en
los bailes que se efectuaban en estos salones y son los coreógrafos de fiestas de quince años los que preparan
en su grupo las Ruedas de Casino, que se expanden a los pueblos más cercanos a Marianao.

Esto me lo confirma Julito Montenegro, hoy un destacado camarógrafo del Canal 51 de Miami, quien fuera un
prestigioso coreógrafo de quinceañeras en mi pueblo natal Guanabacoa entre 1958-61. El, con su grupo de
amigos, entre los que más recuerda a Ramonín, Eneido Castro, Pipo, Hernán, Riquito Castillo, Johnny el del Roble,
Raulito Castromán, el Turi, Niqui el gago, iban hasta Marianao para aprender con la famosa Rueda del Oso, aquel
jabadito flaquito que por ser muy velludo le decían así, que fue muy buen guía y contaba con excelentes bailadores
como los Jimaguas, Caruca y Rosendo que vimos años después en el popular programa de TV «Para Bailar» de
finales de la década de 1970, que gracias al mismo fue la primera vez que se televisó el baile, lo que ayudó a darlo
a conocer por toda la isla.

Julito Montenegro y sus amigos practicaban las Ruedas de Casino en el antiguo Casino Español de Guanabacoa,
que radicaba al lado del Ayuntamiento, en los altos de la dulcería La Viña, que un poco de tiempo después se
derrumbó. Para tener una idea de la fecha diremos, que cuando Julio Montenegro integró en 1962 la comparsa de
Los Guaracheros de Regla, ya era un reconocido «Casinero». Los Guaracheros se fundaron en 1959 por Humberto
Medina que fue su coreógrafo y director hasta que después de 1980 pasó a ser su sobrino Albertico.

En las Ruedas de Montenegro se entrenaron reconocidos bailadores de Casino como mi amigo Sergio Piquera, mi
primo Osmaro Ramos, mi vieja amiga Isis Blanco, que me recuerdan a las hermanas Daisy y Miriam Cortés, a
María Eugenia, Felicita Faxas, Estrellita Martínez de la Cotera, Dania Rivero y salieron otros coreógrafos de
quinceañeras muy buenos como Amadito “Espiguita” (E.P.D.) con el que bailé mi primera coreografía de Quince
Años en Guanabo el 16 de marzo de 1968, y Pepito el Monaguillo (José Alvarez) que montó mis propios Quince
celebrados el 13 de febrero de 1970 en el Copa Room del Riviera. Las fechas son importantes para que mis
lectores vean cuantos años llevamos bailando Ruedas de Casino y se desengañen aquellos que se creyeron que
es un baile nuevo. También por aquellos años admiré las ruedas multirracial que dirigía el coreógrafo Juanito el
negrito, con las criollitas hermanas Fontanills, el achinado Sabadí, y blancos de ojos claros Zafiro Blanco y Carlitos
Costales, y pude participar en fiestas de quince que montaba un famoso coreógrafo de Marianao llamado Gilberto.
Por lo que había una interrelación entre los bailadores de Casino de los barrios de la capital, nunca una rivalidad
aunque se compitiera en esta modalidad.

La competencia consistía en tratar de no equivocarse. Se decía «el que pierde sale», y empezábamos alrededor de
20 parejas y a medida que alguna se confundía tenía que salir de la Rueda, aunque no fuera con la pareja con
quien empezaste el baile, hasta que terminaban dos parejas que serían las ganadoras de los aplausos de los
asistentes, ese reconocimiento era el mejor premio y casi siempre lo ganaba el que dirigía la Rueda.

Cuenta el destacado investigador Helio Orovio en su Diccionario de la Música Cubana que a las figuras del baile de
la Contradanza Criolla se le llamaban «cadena, sostenido y cedazo». También Pichardo en su Diccionario de
Voces habla de dos figuras «el latigazo y el lazo». Pero los nombres originales dados a los pasos o vueltas del
Casino tienen un doble sentido que la mantienen alegre y picante, como analiza José Rey Pérez que enfatiza
además que el líder de la Rueda «debe tratar de mandar con gracia y creatividad adornando los mandos con frases
o pequeñas historias. Ej: Castígala, que se portó mal en la casa; Dame otra que esta no me gusta». Esto me
recuerda que se usaban nombres más vulgares como Métele el dedo; Pártele el brazo; Pásatela por atrás; Adiós;
Enchufle (que algunos en el exterior dicen equivocadamente Enchufe); Vacila y dame la de arriba; De paseo; Llegó
la suegra; Pégale los tarros, Dame una, Dame dos, Esta no me gusta que está sudada (que me recordó Maggie
del Río), etc. La manera de llamar los pasos fue variando con la zona donde se bailaba, pero la vuelta era la misma.

Gracias a esos nombres se podían hacer las Ruedas de Casino, que el que las dirigía decía en alta voz el nombre
del giro que se iba a ejecutar. Así que quede claro que primero nació el baile estilo Casino y después se crearon
las Ruedas, mucho antes que a la música se le llamara Salsa.

Continúa.-

«En Cuba está volviendo a coger fuerza las Ruedas de Casino como manifestación artística de espectáculo».
ING. CARLOS PEREDA CASAÑAS (Investigación personal)

Parte VIII de IX

Muy cerca del comienzo de la década de 1970 a muchas de las orquestas típicas de Cuba se les introduce
instrumentos eléctricos con sistema de amplificación como la guitarra, el bajo, violines, además de la batería que
se venían usando en las bandas de jazz y una organeta sustituyendo el piano (*), de esta manera surge otra
sonoridad sin perder las bases del Son cubano, y el bailador de Casino comienza a bailar más organizado,
acoplado con su pareja, con más vueltas y menos ratos sueltos, porque la música no se prestaba para hacer las
acrobacias típicas del floreo machista sacado de la Columbia y el Guaguancó, (ni los nuevos bailadores que iban
surgiendo sabían hacerlo), también se dejó de doblar las rodillas como exigía el Son-montuno a lo Beny Moré. A
estos nuevos bailadores se les nombró en La Habana por los pioneros bailadores de «Casino» como «Casineros
del 70», y son los que con su forma de bailar han perdurado hasta nuestros días y lo han internacionalizado en el
mundo con el nombre de Salsa.

La Rueda de Casino fue un fenómeno local de Marianao y sus alrededores que vino a popularizarse en el resto de
la isla después de 1978, como hemos dicho gracias al gustado programa de TV «Para Bailar» que motivaba a la
juventud a aprender los bailes nacionales. Anteriormente en otras partes del país sólo se bailaba la Guaracha y el
Son como se hacía tradicionalmente también en La Habana antes de 1955 sin las vueltas del estilo Casino.

Fue en el año 1980 cuando llegó a Estados Unidos una emigración masiva de cubanos (125,000) vía Mariel-Cayo
Hueso, que todavía no había muchos bailadores de «Salsa» tan pulidos como en Cuba que bailaran Ruedas de
Casino, así que los recién llegados empezaron a exigir música como la que en nuestra nación se hacía con menos
tiempo de Guaracha, casi ninguna fusión de Jazz y experimentos caribeños con Samba, Joropos y Plenas, para
poder bailar «Casino» y la «Rueda», esta última era prácticamente desconocida; es por eso que en esta época el
Gran Combo de Puerto Rico obtiene un éxito abrumador con la vieja canción «Brujería» (compuesta a finales de la
década de 1950 por el cubano Güiro Borrego), que marcó la pauta para que los demás compositores y arreglistas
se dieran a la tarea de trabajar con esas bases que es la que ayuda a los bailadores a disfrutar del baile «Casino»,
que no se puede hacer igual con los arreglos del jazz, ni con los ritmos del mambo, el bungalú, mucho menos,
Bomba y Plena. Fue el regreso del Son cubano a New York sin las estridencias que lo deformaron.

Una vez más son los bailadores cubanos, ahora lejos de su país los que obligan al músico a ajustar sus
interpretaciones para satisfacer los pasos de baile que ya tenían, como ha dicho mi amigo Pereda.

Curiosamente, mientras que en el mundo se popularizaba el estilo de baile «Casino» típico de La Habana, en
Cuba se fue perdiendo. Como ha declarado a principio del 2004 Generoso Jiménez, el respetado trombonista y
arreglista de la orquesta de Beny Moré en una entrevista realizada en el programa «A las siete con Fernando
Hidalgo» que transmite el canal 41 de Miami; America TEVE, es que las orquestas nacionales salvo algunas
excepciones, fueron perdiendo su calidad de acoplación interpretativa al querer todos los músicos sobresalir, lo
que producía un ruido infernal que sólo servía para bailar estilo «Timba», lo que yo personalmente veo como unas
contorsiones pélvicas que simulan el acto sexual con ropa, y que se alejaron totalmente de la elegancia y habilidad
en los pies que hay que desplegar para bailar «Casino» y muchos de los casineros que surgieron bailan con el
ritmo cruzado. Igualmente en Nueva York que los bailadores mezclaron su estilo con el «ballroom» y se mueven
acrobáticamente sin marcar al compás de la música creyendo que «Salsa» es dar vueltas constantemente, muy
distinto de como bailaron aquellos pioneros salseros, como he visto que hacen correctamente las puertorriqueñas
Lesvia y Marlene, pioneras bailadoras de Salsa en el Bronx.

Una prueba de que el baile Casino se alejó de nuestro país por casi veinte años la tenemos al conocer que en
octubre del 2001 se celebró en Buenos Aires el «Primer Encuentro de Casino Estilo Miami», porque fueron los
exiliados cubanos los que le dieron difusión y no el pueblo que reside en la isla.

De ahí que tan lejos como en Sabadell, Barcelona, España, tuvo lugar el 2 de junio del 2001 el primer intento para
instaurar el récord Guinnes en la modalidad de baile estilo «Salsa Rueda de Casino», que contó con 32 parejas y
se llevó a efecto por iniciativa de un grupo de cubanos y españoles organizado por Matías Pérez Caro (http:
//usuarios.lycos.es/ruedacasino/). Y en Torino, Italia (donde Generoso ha declarado que ha visto bailar muy bien el
Casino) se realizó el 1ro. de junio, 2003 el Primer Campeonato Mundial de Rueda de Casino, obteniendo un
segundo lugar el equipo de la Rueda Cubalibre, quienes viven en Italia desde hace veinte años, coincidiendo su
fecha de salida con la del enfriamiento del baile Casino en Cuba.

De Bélgica me cuenta la amiga Ana Donate que ha visto bailar Ruedas de Casino, no tanto como en Miami, pero sí
sabe que hay lugares donde la enseñan. El destacado músico y compositor Jesús Hernández que dirige su grupo
Tumbao (www.tumbao.nl) me comenta que en Holanda donde reside hay muchos lugares donde enseñan a bailar
Salsa, por supuesto Ruedas de Casino. Mis amigos Ulises Rivero y la Dra. María Esther Castro (competitivos
bailadores) que han residido en Suecia me han relatado interesantes anécdotas de lo bien que allá se baila
nuestro Casino. De este país he tenido pruebas sorprendentes al conocer en distintos lugares a los suecos Lars
Lundin y a Mia Rimby, especialmente esta última lo hace con una gracia y soltura que nadie diría que nació en el
país nórdico, (pero me contaron que aprendió a bailar en La Tropical, La Habana, con bailadores de mi
generación). En toda Europa se baila música cubana y son populares las Ruedas de Casino, principalmente
después de la caída del bloque socialista y que a mis compatriotas músicos de la isla les permitieron buscar otros
países que no le bloquearan sus interpretaciones, esto ha servido a muchos para establecer posteriormente su
residencia en el mismo y poder seguir manifestándose culturalmente sin limitaciones, como mi coterráneo José
Torres fundador de la orquesta de música cubana Salsa Tropical actuando por más de 20 años en Polonia (www.
torres.com.pl).

Me alegra que el maestro Adalberto Alvarez haya dado el primer paso para restablecer el epicentro de las Ruedas
de Casino en nuestro país donde surgió; admiro su dedicación y el valor que sólo una vez tuvo el maestro César
Portillo de la Luz al componer Son al Son, que casi exige que no le cambiaran el nombre al Son (aunque Monguito
cantó posteriormente No le llames Salsa a mi Son). Ojalá que el gobierno esta vez lo apoye y pueda realizar los
próximos encuentros internacionales en el lugar donde surgió, y se vayan del Casino Deportivo los miembros de
Ministerio del Interior y dejen participar no sólo a los extranjeros, también al pueblo cubano que no posee dólares,
pero que se está  reencontrando con las raíces de este baile de medio siglo de vida y merecen se les considere y
respeten sus derechos.

(*) El respetado bajista Rafael Almazán me informó que la primera orquesta cubana de charanga que utilizó
instrumentos eléctricos se llamó Orquesta Típica de Cubanacán y se armó a finales de 1967 por estudiantes de la
ENA (Escuela Nacional de Arte de Cuba) que posteriormente se convirtieron en virtuosos de la música entre los
que se destacan José Luis Cortés “El Tosco”, el propio Almazán al bajo, y como director y creador Adalberto Alvarez,
un poco antes que nacieran Los Van Van de Juan Formell.

Continúa.-

«Bailar es soñar con los pies». JOAQUÍN SABINA

Parte IX  de IX

En esta última parte me gustaría aclarar algunos conceptos con los que no estoy de acuerdo que se han esparcido
sobre la forma de bailar «Casino» o «Salsa».

En la página www.geocities.com/estefania_campos/rueda.html es una pena que con tan buena explicación se
pierda antes de entrar en los detalles porque cae en un pequeño error: «La Rueda de Casino es una variedad de la
salsa relativamente reciente y muy divertida». Lo de reciente ya vimos que no lo es tanto.

Desde Panamá para el foro de Mundo Latino en Yahoo escribió en febrero del 2002 Gabino que se firmaba El
mensajero de la Salsa: «Para bailar Salsa, hay que tener un poco de fundamento en la Clave, así me decía el buen
amigo Pete El Conde Rodríguez. De hecho hay muchos bailadores que no bailan en Clave, pero lo hacen muy bien,
saben cuando parar a la pareja y cuando darles la vuelta».

Algo parecido que entiendo menos, leí en www.aguadeluna.com casino.htm: «El baile Casino se creó en la calle
por personas que no eran capaces de oír el tiempo con la música, es decir, marcar el paso en la clave cubana, en
la tumbadora o en el bajo».

Creo que todo este concepto viene cuando han visto bailar en New York el estilo de Salsa cruzada que sólo puede
que sirva cuando hay una música ejecutada por una Jazz Band o un invento jazzístico ejecutado por una orquesta
típica, o cuando el bailador no sabe marcar o baila estilo ballroom, igualmente esa forma se vio en Cuba después
de 1980 (nunca antes), cuando  el estilo «Casino» decayó y se apoderó de las pistas de baile cubano el estilo
«Timba» y otros quisieron americanizarse perdiendo la autenticidad.

La profesora y coreógrafa chilena Jacira Castro lo ha afirmado en www.salsapower.com/editorials/casino_es.htm:
«Sin embargo tendré que admitir que la Rueda no es tan popular como era antes en Cuba. Timba es el delirio
grande de hoy en día, y verás mucho despelote también. Pero Rueda ha adquirido una vida propia alrededor del
mundo». La profesora Jacira, sabe lo que está diciendo aunque cae en pequeños errores históricos que alguien le
contó mal, porque ella no es ni cubana ni historiadora, sino una gran bailadora de Casino interesada en que se
conozca el baile.

Ya de esto me venía hablando hace unos años el piloto y músico cubano radicado en California Pedro Albuerne, él
me preguntaba entre muchas cosas que si yo al bailar me guiaba por algún sistema (como el de contar compases
musicales) o me guiaba por algún instrumento en particular.

Es difícil decirle a un experto musical lo que hace un bailador en este instante, la mayoría cerramos los ojos para
poder escuchar mejor, y en mi caso como mujer, espero el mensaje que me enviará mi compañero con un toque
especial en mi mano o mi brazo que sólo se debe mover para ejercer los cambios que nos traerá las sofisticadas
vueltas.

Pienso que la mayoría de los buenos bailadores de Salsa o Casino que conozco no tienen en cuenta qué es lo que
usan como guía, si la clave, el bajo, la tumbadora, pues unas veces se baila con el ritmo y otras con la melodía. El
bailador sale a bailar sin visualizar la orquesta. El verdadero bailador lo guía el alma como una vez me escribió la
famosa cantante salsera de Los Angeles Candy Sosa: «Requiere cierta entrega física, además de espiritual o
sicológica». El bailador que esté pendiente de cada nota, le va a ser imposible dejarse llevar y sentir las
vibraciones que la música nos transmite para que movamos bien el esqueleto.

A la hora de bailar correctamente, Salsa o Casino, vemos que es el mismo baile con diferente nombre. La música
para bailarlo puede que sea Son como se escuchó en 1920 o que contenga sus bases, pero el baile del Son que
se confunde tanto con la Guaracha es distintos, por eso para poder diferenciarlos en 1960 se popularizó como
Casino. El baile Son que se bailó hasta esa fecha no tenía tantas vueltas ni hacía las piruetas sacadas de la
rumba, mucho menos la guaracha que se mueve todo el cuerpo y se brinca como el en el Merengue o la Cumbia.

En el verano del 2003 conocí una señora de más de 60 años admirablemente bailando Salsa (sin muchas vueltas)
en el Centro Cultural Latinoamericano de West Palm Beach, cuando le pregunté dónde aprendió a bailar así, me
dijo muy orgullosa que en su tierra, Cali, Colombia, a finales de la década de 1950 cuando comenzó a ir muy joven
a bailes con la Sonora Matancera, lo que le llamaban Son o Guaracha. Posteriormente, en el mismo lugar observé
al matrimonio boricua compuesto por Edith Rodríguez y Frank Pérez que bailaban perfectamente el mismo estilo
que yo aprendí en mi país en la misma época porque somos contemporáneos, con paseos que es lo más difícil de
realizar, dejando las vueltas sólo para el montuno o parte más movida. Frank me comentó que aprendió a bailar
desde muy chico en la década de 1960 con su familia en Aguadilla, Puerto Rico, lo que cuando aquello le decían
música cubana; y Edith aprendió en 1969 en el Casino de Puerto Rico de su ciudad natal San Juan. Allí tampoco en
ese tiempo se bailaba en Ruedas. Recordemos a las excelentes bailadoras entrevistadas de New York, Lesvia
Ortiz y Marlene Romero, (que empezaron mambeando, con el chachachá cubano y con Pachanga), me confiezan
que nunca vieron en el Norte lo que ellas llaman Salsa estilo cubano, con las Ruedas de ahora (2004).

Concluyendo: Si en aquellos años, tanto en Colombia, como en Puerto Rico y en nuestro país, eso que bailamos
hoy como Salsa era música cubana, pues entonces Salsa como baile es igual a Casino, y mantiene diferencias
danzarias con la Guaracha y el Son, que no tenían vueltas ni se hacían Ruedas.

Agradezco infinitamente a las personas que me han brindado su tiempo para llevarles a mis lectores estas
informaciones; son tantos que me es imposible mencionarlos a todos. Aquel que esté de acuerdo conmigo le pido
que no discuta con ningún empecinado al respecto, no vale la pena, para ellos copio lo que el ocurrente
comunicador Rafael Bassi Labarrera, (de los más informados y menos fanáticos salsólogos latinoamericanos que
he conocido), expresó en parte de un texto que expuso en el foro Jazz al Sur de Yahoo, en enero del 2002: «No
cojan lucha que ya son muchos años con la cantaleta, y la moda salsera, con todo tipo de moditas sigue vivita y
BAILANDO».

Es que hemos notado un nacionalismo acérrimo en algunas personalidades que han traspasado al pueblo menos
culto a veces, como me enfatizó Joe Noda, «que no deja ver la realidad». Todavía no me explico el por qué no
permitir que la Salsa sea basada en el Son cubano cuando es interpretado por boricuas, si un merengue hecho por
un puertorriqueño no deja de ser quisqueyano, y si un neoyorquino hace una cumbia, sigue siendo cumbia y no se
llama por otro nombre.

Aclaro que reconozco el trabajo de los hermanos de otros países en especial de la Isla del Encanto, no sólo en la
difusión de nuestros ritmos sino también en su fuerte participación influenciando en el estilo musical, que como ha
escrito el profesor Valois «quienes a partir de formas y patrones musicales cubanos dieron luz a una obra original y
no pueden verse acusados de ser simples imitadores o copiadores». Pero a los cubanos nos ha dolido la
constante omisión de nuestros valores sin justificación, de los que se empeñan en tapar el sol con un dedo. Al
final, el estilo Casino se impuso, aunque los principales historiadores salseros lo hayan omitido en sus obras.

Ya lo dije al principio, son cientos o miles de artículos que hablan del nacimiento del término Salsa, (la mayoría una
falta de respeto a la verdadera historia) pero casi nadie ha escrito sobre el estilo de baile que se ejecuta para la
misma, por lo que esta es la primera historia con bases sólidas y reales que se escribe, sin embargo, reconozco
que todavía nos falta mucha información, por lo que invito a todo el que desee cooperar a que nos escriba y nos
cuente.

Para finalizar los dejo con la formidable filosofía de Rafa Bassi, para que finalicen este largo recuento con una
sonrisa, como termino yo cada vez que puedo bailar con un buen compañero una Salsa o Casino: «El baile es
como el amor, es mejor hacerlo que hablarlo». Y desde luego, si es Salsa o Casino, es perfecto porque hay que
hacerlo entre dos.-
Opiniones sobre este trabajo pueden ser enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
Viernes, 20 de
Octubre del 2006   

La primera
casinoteca de Cuba
funcionará en
antiguo
cinematógrafo de
Santiago de Cuba

M.Sc. Miguel A.
Gaínza
Sierra Maestra
Digital

SANTIAGO DE CUBA,
oct 21 .- El primer sitio
dedicado
exclusivamente al
baile de casino en
Cuba funcionará en
un antiguo
cinematográfico de la
avenida Victoriano
Garzón, en esta
ciudad.
El maestro Adalberto
Álvarez, quien se
encuentra aquí en su
condición de
presidente del
Festival Internacional
MatamoroSon, fue
quien ofreció la
información al “Sierra
Maestra”.
Álvarez se ha erigido
quizás en el defensor
número del son
oriental, un género
musical bailable de
profundas raíces
cubanas, y del baile
del casino, tanto en
parejas como
colectivamente, en lo
que se conocen como
ruedas de casino
(varias parejas
danzan en conjunto).
La casinoteca estará
ubicada en la avenida
Victoriano Garzón,
cerca de la zona de
Ferreiro, en el antiguo
cine “Abdala”,
después
“Latinoamericano”,
centro de
entrenamiento de
grupos folclóricos y
por último sala de
video.
“La fuerza del casino
en Santiago de Cuba
es extraordinaria y
hasta las fiestas de 15
años que una vez se
hicieron con vals
ahora se realizan con
el son y el baile de
casino”, reconoció
Adalberto.
Ahora se iniciará un
proceso de
remodelación de la
instalación ubicada
frente ala secundaria
básica Espino-
Fernández, en plena
avenida Garzón, una
de las más populosas
de Santiago de Cuba.  
Finalmente en Cuba
está comenzando a
darle atención a su
música y a su baile,
gracias principalmente
al talentoso músico
Adalberto Alvarez, que
no vendió sus
conocimientos y talento
a los foráneos, sino que
trabaja valientemente
por darle el lugar que
merece en la historia.
María Argelia
Vizcaino, 20 de
octubre, 2006
No se pierda el
artículo "Música
vieja para el
hombre nuevo" de
Armando López
PULSE AQUÍ
">Trailer que habla de la Rueda de Casino de Guanabacoa. A
excepción de un poco de discurso político, infaltable en la
Cuba castrista, el trabajo es excelente.
La Rueda de Guanabacoa
Si no puede ver copie y pegue esta dirección

www.youtube.com/watch?v=xJVe0rrMFKY
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
Noticias
relacionadas
desde Cuba
Para regresar ala primera
parte de  
Historia de un
mismo baile: Salsa o Casino