| Lucrecia: ‘Como Celia, miro a los ojos’ By NACHO CASADO EFE/Reportajes Inspirado en la Guarachera de Cuba, ‘Mira las luces’, el nuevo CD de la cantante habanera, triunfa en España Lucrecia es una de las máximas exponentes de la música isleña en Europa. Su nuevo trabajo. Mira las luces, cuenta con letras del ganador del Oscar Jorge Drexler y de Miriam Makeba, y un dueto con la ‘’Reina de la salsa’’ Celia Cruz. La artista nacida en La Habana en 1967 nos presenta Mira las luces, que son aquellas personas que van de frente, sin engañar, mirando a los ojos y entregando su alma por conocer más gente. Gente nueva que inspire. Así, Lucrecia Pérez reconoce que Celia Cruz fue la musa principal de este álbum. Parece la más africana de las cubanas porque Lucrecia —con casi 1.70 metros de estatura— exhibe un gran desparpajo al hablar de sus raíces. Sus ojos rasgados y amplios, la sonrisa en su gesto y las inolvidables trenzas de colores hacen el resto. Este disco se precia de ser un homenaje a Celia Cruz, pero en concreto se habla de ella en la última canción. ¿En qué quedamos, disco completo o una canción? Son dos canciones las que le he dedicado. Por un lado, había una frase muy suya y cubana que me dijo jugando en una entrevista: ‘Ese huevo quiere sal’. Le hice, entonces, la canción y quise que la cantase ella, pero no pudo ser porque nunca le llegó. En cambio, en el homenaje póstumo me llamaron para que cantara Vámonos de aquí. ¿Por qué a Celia estas dos canciones? Porque fue maravillosa, una artista que dio toda la luz para el mundo entero así como la cultura cubana; ella es Cuba, guaracha, son y dicharachera. Además, el Regalo del alma (2003) fue compartido con sus sesiones de quimioterapia y eso es luz. ¿Qué les une? Yo miro —como ella— a los ojos, y ya sabes que ‘’si te mira a los ojos, te está hablando con la verdad’’. En estos tres años últimos en España he ido escribiendo mi ‘’diario de luces’’, que son nostalgias, separaciones amorosas, de mi hijo y de mi raíz —Africa—. Es un continente que a todos nos moja, desde Europa a América Latina, y lleno de esas luces. Por otro lado, yo, desde el dolor y aunque lo tenga muy profundo, siempre puedo ver una luz. A prácticamente todo lo que haces le imprimes un carácter didáctico. ¿Qué le debes a los niños? Soy muy inocente y por eso tengo tantos traspiés. También tantos llantos y dolores. Le busco la explicación a todas las cosas, y como no se la encuentro, lloro mucho y me entrego. Me entrego y luego, cuando las cosas no salen bien, me duele mucho, mucho. Soy, como decimos en Cuba, un ‘muchacho’. Mi hijo me ve como tal cuando afirma ‘’eres buena niña’’ (risas). Jugamos a todo. Por eso, hacer Los Lunnis me parece facilísimo porque, en definitiva, soy yo. Este álbum es como una cábala. Es el número 10 en tu carrera, es un tributo a Celia, tiene un aspecto de música ‘disco’ que remite a Africa — cuna del baile—, muchos colores y estilos... ¿Qué sentimiento ha hecho distinto a este disco frente a otros? Sobre todo que soy una persona muy perceptiva. Me he dejado llevar mucho por mi niñez, cuando escuchaba a Ella Fitzgerald y Sara Vaughan. A mi voz la he dejado ir por ahí... como los boleros cubanos con los que realicé recitales en Estados Unidos a piano y voz. Me he dejado llevar por todas las armonías. He sido yo misma, ya que los tonos de cada canción son muy cómodos. No he tenido que forzar mi garganta en ningún momento. Los giros que he ido haciendo los tenía en mi cabeza sonando desde hace tiempo. Este disco ha sido hecho con una calma tremenda y a pesar de ello sólo se ha grabado en una semana. Dos temas o uno por día. ¿Qué importancia tiene la religión yoruba, si existe, en la música? La tiene en Africa porque son nuestros ancestros. Desde que nacemos, somos hijos de un santo u otro y como tales, nos manifestamos. Yo, personalmente, siempre le canto a la Caridad del Cobre —enseña todo lo que lleva de amarillo en su ropa, su bolso- mi centro dorado. Posted on Fri, Mar. 03, 2006 Ecos http://www.miami.com/mld/elnuevo/entertainment/weekend/14001798.htm |
