ESTAMPAS DE CUBA POR MARIA ARGELIA VIZCAINO
Cecilia Valdés
Cirilo Villaverde
Opiniones sobre este trabajo pueden ser
enviadas escribiendo a
mariaargelia@hotmail.com
***Wed, 5 Oct 2005 16:28:32 EDT
Si me pidieran mi opinión sobre el artículo “Cecilia Valdés”, contestaría con una palabra:
EXCELENTE.
Rafael Montán, Orlando, Florida (dominicano) Autor de Politiqueando: http://ultradiario.
com/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=563
_________________________________________________________________________________
***Wed, 5 Oct 2005 10:57:51 -0700 (PDT)
Con referencia a “Cecilia Valdés”, no soy quén para opinar sobre la obra; pero sí te digo, para mi
quien hace grande a Cecilia fue el Maestro Gonzalo Roig, con la Zarzuela “Cecilia Valdés”, basada
precisamente en la obra costumbrista. No puedodecir lo mismo de la versión cinematográfica, la
llamada Cecilia de Solas, que es de un modernismo extraño y que se va de la tónica costumbrista
hacia un “extraño” misticismo fanático.
Hasta la vista. Profesor
Juan R. Paulet. México
_________________________________________________________________________________
***Wed, 5 Oct 2005 13:42:34 -0400
¿Qué puedo decirle? En unas cuartillas, usted ha descrito la esencia de la magistral obra cumbre de
nuestra literatura. Cirilo Villaverde al escribir Cecilia Valdes, unió en esa novela las tradiciones y la
cultura de aquella sociedad y en aquel momento. Gonzalo Roig, fue la eminencia que llevó al
pentagrama esa Obra Maestra. Fue la Zarzuela, lo que se impuso en aquella época dorada que tanto
disfrutamos, y en la que inolvidables intérpretes la hicieron imperecedera. Se recuerda: Marta Perez,
Panchito Naya, Zoraida Marrero, Ester Borja, Zenaida Manfugas, etc., etc. Muchas gracias no sólo
por hacernos recordar tan gratos tiempos, sino por mantener actual nuestra cultura.
Diego Quiros, Sr. Miami. Florida
_______________________________________________________________________
***Saturday, October 8, 2005 9:23 PM
Una vez más felicitaciones amiga Maria Argelia.  Me has hecho recordar detalles de "Cecilia Valdes"
que ya había olvidado.  Has hecho una síntesis perfecta de la novela. Y lo mejor, me has picado con
el gusanito del recuerdo.  Me gustaría leerla nuevamente! Gracias por tu trabajo.
Emerita Brito, West Palm Beach, Florida.
_________________________________________________________________________________
***Sunday, October 30, 2005 2:21 PM
Aunque te tengo un poco abandonada, no te olvido, me acabo de re-leer, el trabajo que hiciste sobre
Cirilo Villaverde y su “Cecilia Valdes” y dejame decirte que esta excelente, muy bien hecho, aunque
yo no tengo las calificaciones debidas para evaluarlo, porque usted es una maestra. Me gustaría
agregar no obstante, que: “Cecilia Valdés” constituyó el primer ejemplo de la novela romántica en
América (Romanticismo) diferente al estilo de Scott y de la Novela Pastoril y tienes razón, refleja
una realidad histórica a través de sus personajes y es una fiel reproducción genuina de las
costrumbres de la época. Me gustó mucho.
Oscar Luis Campos, Florida
Para regresar a la página de
Cultura y Tradiciones Cubanas
En mis tiempos de estudiante en la secundaria me enseñaron que cada país civilizado tenía su obra cumbre de
la literatura. Entre los que más me acuerdo está El Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, obra maestra
española, objeto de calidad excepcional en su especie; los venezolanos cuentan con Doña Bárbara de Rómulo
Gallegos; los griegos son los que tienen la obra más antigua, gracias a Homero con su Iliada y la Odisea.
Tampoco he olvidado que la obra capital de la novelística francesa es Madame Bovary escrita por Gustavo
Flaubert, y el padre de la obra cumbre de la literatura moderna alemana es Juan Wolfgang von Goethe que
escribió "Fausto".

En todas se destaca un tema nacionalista y los autores son excelentes narradores del entorno de su personaje,
mostrando más que cualquier documento de la época la forma de vida de su nación, develando la realidad
histórica.

El mejor ejemplo de la narrativa cubana del siglo XIX cuando se forjó nuestra nacionalidad lo dio Cirilo
Villaverde (1812-1894) con su novela "Cecilia Valdés" o "La Loma del Angel", primera edición publicada en
1882.

    Villaverde, al igual que todos los autores de su
    generación recibieron gran influjo de la literatura
    costumbrista y la ficción narrativa, y eso lo llevó a
    buscar modelos de la vida real, describiendo con
    autenticidad la naturaleza cubana y nuestros
    conflictos de la época, detallando la miseria y
    desesperanza de una sociedad esclavista, las ansias de
    independencia del cubano, desarrollando un tema
    bastante fuerte, aún para nuestros tiempos: el incesto.

    Resumiendo el argumento de Cecilia Valdés podemos
    empezar por ubicarnos en La Habana de 1830, donde
    se desarrolla la acción. El caballero español Cándido
    Gamboa, de raza blanca, familia rica, y casado con la
    criolla Rosa Sandoval mantiene una relación adúltera
    con la bella mulata María del Rosario Alarcón
    "Charito", de la que nace Cecilia, que al quitársela a la
    madre, la internan en el Hospital de Paula porque
    enloquece. Cecilia es depositada en la Casa Cuna, de
    ahí que adquiriera su apellido Valdés, que se le daba a
    todos los niños allí recogidos, aunque terminó siendo
    criada muy humildemente por su abuela Chepilla,
    creyendo que su mamá había muerto del parto.

    El Sr. Gamboa también tiene sus hijos legítimos, tres
    hembras y un varón, continuando su vida con su
    esposa. Con el cursar de los años el varón, llamado
    Leonardo conoce a Cecilia en un baile en casa de la
    mulata rica Mercedes Ayala, al que nuestra
    protagonista asiste con su amiguita Nemesia, luciendo
    su peinado de bucles y un elegante vestido. Leonardo
    se impresiona con su exuberante belleza, pues como
    decía la abuela Chepilla lo único que tenía negro eran
    los ojos y el pelo, pero su cuerpo y magnetismo
    reflejaba la mezcla de razas haciéndola muy atractiva
    a todo el que la viera.

Desde entonces, con la complicidad de su madre, el joven se divide entre dos mujeres: La pasión, el amor loco
y peligroso de Cecilia, y la amable, educada, religiosa, admirada Isabel Ilincheta, que además le inspira respeto.
Dos mundos muy distintos. Isabel es la joven blanca aceptada por la sociedad y su familia, y Cecilia tiene casi
todo en su contra, es pobre, poco instruida, sin apellido reconocido, y descendiente de la despreciada raza
negra aunque no se le nota a simple vista, pero lo peor es que es la hermana de su amante, pero ambos lo
desconocen.

Por eso el incesto se consuma y nace una niña, y al averiguar la madre de Leonardo todo el pasado de la
concubina de su hijo descubre la consanguinidad, y sin decirle nada lo obliga a casarse con Isabel,
encargándose personalmente de arreglar el matrimonio con la familia de ella.

El día de la boda, Cecilia se entera y no resiste la traición. Aprovechando la visita de su amigo y eterno
enamorado el músico mulato José Dolores Pimienta, que desde hacía tiempo no veía, le dice que ese
casamiento no debía efectuarse, y éste rápidamente sale a desquitarse sus celos contenidos, sin escuchar los
gritos de Cecilia que desde la puerta de su casa le daba: -"¡José! ¡José Dolores! ¡A ella, a él no!". Y en el altar
mayor de la Iglesia del Santo Ángel Custodio, cuando los novios "ponían el pie en el último escalón", el cuchillo
de José Dolores entró "camino derecho al corazón" de Leonardo.

Al final de la novela Doña Rosa persigue con saña a Cecilia y logra que sea acusada como cómplice en el
asesinato de su hijo Leonardo y condenada a un año de encierro en el Hospital de Paula donde mismo llevaba
años recluida la mamá de Cecilia sin ella saberlo. Como todo lo que sucede conviene hasta en las novelas, la
desquiciada Charito apunto de morir recupera la razón, reconoce a su hija Cecilia y la abraza.

Es tan importante esta novela que unos años después en el siglo XX,
el talentoso músico cubano
Gonzalo Roig basándose en la misma
crea la zarzuela Cecilia Valdés, con música netamente cubana igual
que la base de su argumento. El dominio de la composición del
maestro junto a la eficacia del guión y las letras musicales le dio
mayor publicidad a nuestra Cecilia, dándola a conocer por el mundo
como el prototipo de la mujer cubana poniendo la obra en su punto más alto.

Exhorto a todos los cubanos que no hayan leído Cecilia Valdés,
especialmente a todo aquel que le gusta la buena lectura y ya han
recorrido a los famosos premiados (Nóbel, premios Cervantes, Alfaguara,
etc.), para que puedan saborear no sólo la obra cumbre de la literatura
cubana sino que también se den un paseo por la campiña de nuestro país
y así contemplen su naturaleza excepcional, y tenga una vivencia de La
Habana colonial obteniendo una verdadera visión de los tiempos esclavistas
y de la formación de nuestra idiosincrasia.

En Cecilia Valdés vemos como su autor supo captar la vida popular de sus años con sus conflictos
plasmándolo como el buen dibujante que también fue y nos relata este drama trágico donde no se pierde el
sentido humano ni el histórico. Debía ser considerada entre las primeras novelas latinoamericanas en su género
no sólo como novela histórica sino sociológica, y obligado su estudio como nosotros estudiamos en literatura a
los mejores del universo.

Igualmente una vez más vemos como la política influye en la cultura de los pueblos. Nuestra obra cumbre es
una denuncia social contra un régimen colonialista y esclavista español, es un desenmascaramiento a la
tragedia entre pobres y ricos y las diferencias de clases, es un grito al deseo de un pueblo a ser libre. Por lo
que además de una obra artística Cirilo Villaverde nos regaló una obra patriótica cargada de cubanía y valores.-
El Maestro Gonzalo Roig
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com