Temas de interés sobre Cuba
1.- La droga en el castrismo. Por Carlos J. Bringuier
2.- Los muertos de la dictadura de Batista. Carta a Ernesto Montaner por
Miguel Angel Quevedo editor de la revista Bohemia en Cuba y en el exilio.
3.- Veinte preguntas sobre Cuba.
4.- El saqueo del patrimonio cultural cubano.
Por Maritza Beato
5.- Cuba desvalorizada. Por Oscar Espinosa Chepe
6.- La indiferencia ante la tiranía es complicidad.
7.- Comparación de estadísticas Cuba: 1959 - 2006.
Por Manuel Cereijo
8 - 41,695: el costo en vidas de la Revolución. Por Wilfredo Cancio Isla
9.- Cuba posee el récord mundial de atletas desertores. Por Marino
Martínez
10.- Pinochet vs. Castro. Por Esteban Casañas Lostal
11.- Cuba: Un enigma.
12.- Impresiones de un viaje a Cuba
13.- Que le pregunten a las víctimas, p
or Manuel J. Gutiérrez Ortiz
14.- Que les pregunten a las víctimas, por Teresita Mayans
15.- Carta abierta desde La Habana al periodista español Antonio
Burgos de
Oswaldo Yañez en Cuba.
16.- No hay socialismo bueno.
Por Carlos Molina Gavilanes
17.- ¿Cuántos cubanos somos y vivimos en Estados Unidos? Por
José L. Martel.
18.-  La verdad de la ayuda de Garcia Marquez a los presos políticos
cubanos.
Por Armando Valladares y Belkis Cuza Male.
19.- Moderación. Por Reinado Bragado
20.- Mediocres y resentidos, los “sociolistos”… los necesitan.
Socialismo ¿Sociedad sin clases?  Solemne falacia.
Por Enrique Artalejo
21.- Cemeneterio  de cubanos. Por Antonio Conte
22.- Mi exilio. Por Joel Rodríguez
23.- Los niños en el comunismo ¿a quiénes pertenecen: a los padres
o al estado?
Por Manuel Prieres
1.- La droga en el castrismo
*EL "CARTEL DE LA HABANA"*

*Por Carlos J. Bringuier*

Cuando salí de Cuba el 4 de Mayo de 1960 dejé vacante mi cargo de Oficial (Secretario Suplente) en el
Juzgado de Instrucción de la Sección Quinta de La Habana. Mi experiencia me enseñaba que el problema de
la droga en Cuba siempre había sido un problema sin mayores consecuencias ya que tanto los expendedores
como los usuarios eran el estié rcol de la sociedad.

Al llegar a la Argentina, ya como exiliado político, comprobé que en ese país la droga no era tampoco un gran
problema social. Anteriormente había visitado Guatemala donde la experiencia era la misma.

Hoy, 46 años después, nos encontramos un continente semi devastado por el uso de la droga. Puede decirse
que no hay una sola familia que no sufra el caso de ver a un ser querido destrozado por el uso de las drogas.

Por eso, sabiendo yo cómo se había originado este desenlace fatal no me sorprendieron las recientes
declaraciones del Teniente General Rumano, Ion Mihai Pacepa.

Recuerdo que a principios de la década de los años 1960's existía un periódico pro comunista en Nueva
Orleans titulado "NOLA Express" publicado por Bob Head quien en el titular le pedía a Fidel Castro que
legalizara el uso de la marihuana en Cuba. Conversando con Bob Head le dije que no perdiera el tiempo que
Castro no iba a legalizar el uso de la mariguana en Cuba, que lo que Castro iba a ser era cultivarla para invadir
con ella a los Estados Unidos y destruir a este país.

El Teniente General Rumano Ion Mihai Pacepa nos dice ahora que eso exactamente fue lo que planearon
Ceausescu y Raúl Castro en una visita del Dictador Rumano a La Habana en 1972.

Ya desde la década de los 1960's Cuba había entrado en el negocio de la droga. En esa fatídica dé cada
comenzó a irradiarse el veneno hacia el continente americano. Tan pronto Castro inició su lucha
internacionalista con las guerrillas Colombianas, se establecieron los contactos para enviarles barcos cargados
de armas que los guerrilleros pagaban con droga que regresaba a Cuba en esos propios barcos. Desde Cuba el
gobierno de Fidel Castro se encargaba de hacerla llegar a los Estados Unidos.

Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver (claro que la corrupción y la complicidad también
conducen a la ceguera). Hay numerosos ejemplos de cómo los hermanos Castro crearon el Cartel de La
Habana. Ahí está el caso de Reynaldo Ruiz y su hijo Rubén. Reynaldo Ruiz tenía conexiones en Cuba por
intermedio de un pariente, Miguel Ruiz, quien era Capitán del Ministerio del Interior.

De acuerdo con lo declarado por Reynaldo Ruiz él viajaba a Cuba en un bote desde la Florida llegando hasta
Varadero donde esperaba a su hijo Rubén que se encontraba en Colombia. Su hijo volaba de Colombia a
Varadero en un avión cargado con cocaína, un Coronel de la Fuerza Aérea de Cuba autorizaba el vuelo de
Rubén a Cuba. Rubén aterrizó en Varadero y parecía como que su vuelo era una cosa rutinaria y le daban un
suculento almuerzo mientras que militares cubanos descargaban la cocaína y la pasaban al bote de Reynaldo.
Ya con el bote cargado, un guardacosta cubano los escoltaba hasta alta mar.

Reynaldo Ruiz y su hijo fueron arrestados en Miami en 1988. Como el contubernio de los hermanos Castro con
la mafia de la droga estaba por descubrirse, el gobierno de Castro negó las acusaciones y procedió a buscar
chivos expiatorios.

Posteriormente fueron arrestados Arnaldo Ochoa ( Héroe de la Revolución), Tony de La Guardia (amigo
personal de Fidel Castro), el Capitán Miguel Ruiz (el pariente de Reynaldo Ruiz), así como otras 11 personas
que fueron sometidas a juicio sumario. Cuando durante su declaración el Capitán Miguel Ruiz dijo que tenía la
impresión de que la operación de drogas estaba aprobada al "Máximo nivel" el Fiscal Juan Escalona pidió
suspender el juicio por unos minutos ya que según Escalona el acusado se encontraba muy nervioso. El
Capitán Miguel Ruiz no regresó a continuar su declaración.

Anteriormente los aviones cargados de drogas procedentes de Colombia tenían que pasar sobre el espacio
aéreo cubano y ninguno de esos aviones fueron derribados como el avión de los Hermanos al Rescate. Los
carteles de la droga obtenían con anticipación, previo pago, autorización del gobierno de Castro para volar
sobre el espacio aéreo necesario para descargar su mortífera carga sobre las Bahamas.
Otro involucrado en este contrabando resultó ser George Morales quien testificó en Washington que él participó
en el trasiego de drogas a través de Cuba. Morales testificó que eso ocurrió desde 1980 hasta 1986.

Jack Blum era el Fiscal Especial del Senado (1987-1989). El principal testigo fue José Blandón, ex-ayudante
de Manuel Noriega quien declaró haber atendido reuniones en Cuba con Fidel Castro, presentando fotografías
para demostrarlo.
Blandón aseguró que los cubanos estaban envueltos en el tráfico de drogas y que los motivos de Castro "son
políticos". Blandón acusó a Cuba de trasegar drogas a través de Nicaragua y Panamá además de Colombia y
que todo estaba dirigido por el Departamento América del gobierno cubano y auspiciado por Fidel Castro. El
Departamento América había sido creado en 1974 y Manuel Piñeiro Losada se encargó de dirigirlo.

A mediados de la década de los 1970's Castro intensificó su participación con los carteles de Colombia y el
Departamento América envió a uno de sus mejores agentes a Colombia. Fernando Ravelo Renedo fue
nombrado Embajador de Cuba en Colombia.

Mientras tanto las guerrillas colombianas del M19 recibían entrenamiento y armamentos de Cuba. Ravelo
enfatizó que era necesario que usaran drogas para financiar su revolución. Cuba, a cambio, continuaría
suministrándoles armas.

En 1979 Ravelo asistió a un "wild party" en el Hotel Hilton de Bogotá, Colombia. Entre los asistentes estaban
varios capos de los carteles de la droga entre ellos Johnny Crump. Posteriormente llegaron a un acuerdo por el
cual se enviarían botes con drogas hasta aguas cubanas los que permanecerían en dichas aguas hasta que
llegaran las lanchas rápidas provenientes de la Florida las que se ocuparían de introducir las drogas en los
Estados Unidos. Ravelo hizo claro que mientras estuvieran en aguas cubanas los botes provenientes de
Colombia tendrían toda la protección necesaria proporcionada por el gobierno de Cuba.

Posteriormente Johnny Crump y el Embajador Ravelo volvieron a reunirse en Panamá . Johnny Crump
entonces viajó a La Habana para finalizar el trato de los envíos de drogas. Al llegar a La Habana no tuvo que
mostrar su pasaporte y montó al auto que lo esperaba. Crump estuvo hospedado en el Hotel "Habana Libre" con
todos los gastos pagados por el gobierno de Castro. Asistió a distintas reuniones, entre ellas, con René
Rodríguez Cruz, miembro del Comité Central del Gobierno de Cuba y amigo de Fidel Castro.

Cuando el bote enviado por Crump arribó a Cuba fue recibido por un guarda costa Cubano en el que se
encontraba el Vice Almirante de la Marina de Guerra de Cuba Aldo Santamaría Cuadrado.

En Miami, el Fiscal Richard Gregory en el juicio de Crump también procesó a Aldo Santamaría Cuadrado,
René Rodríguez Cruz, Fernando Ravelo y a un asesor de Ravelo. Ravelo y su asesor fueron nombrados por Cuba
como Embajadores en Nicaragua y Panamá .

En 1982 uno de los capos de la droga se estableció en Cuba en la Marina Hemingway. En 1989 Robert Vesco
fue procesado en los Estados Unidos por traficar 1 tonelada de cocaína desde Cuba. Otro visitante de la isla de
Cuba era Carlos Lehder-Rivas quien sostuvo reuniones con Robert Vesco y estuvo en Cuba por un período de 6
meses. Carlos Lehder-Rivas posteriormente fue condenado en Estados Unidos por tráfico de drogas y declaró
que sin el permiso de Fidel Castro él nunca hubiera podido arribar a Cuba. Hoy Lehder-Rivas cumple condena
de "vida entera + 134 años de cárcel".

Un antiguo oficial de Inteligencia del gobierno de Cuba, Manuel de Beunsa ha declarado que estuvo presente
en una reunión con Fidel Castro y el General José Abrantes Fernandes en la que se discutió el tráfico de drogas
y en la que Fidel Castro ordenó la creación de 2 compañías en Panamá para utilizarlas en el tráfico de drogas.
Las dos compañías en cuestión se abrieron con los nombres de "Caribbean Happy Line, S.A." y "Mercurio, S.
A.". Otro antiguo Oficial de Inteligencia de Cuba, Juan Antonio Rodríguez Menier, corroboró esas actividades.
El General de Aviació n de Cuba, Rafael del Pino ha declarado que para permitir el vuelo de los aviones
traficantes de drogas se necesitaba el permiso del Ministro de Defensa Raúl Castro Ruz y que él (el General Del
Pino) recibió esas órdenes en distintas oportunidades de la oficina de Raúl Castro y de la oficina del General
José Abrantes Fernandes.

Ahora el General Rumano Pacepa saca a la luz que en la reunión de 1972 en La Habana: "los hermanos
Castro y Ceausescu pusieron los cimientos de un acuerdo bilateral sobre las drogas. Ellos querían inundar al
mundo con drogas. ‘Las drogas pueden hacerle más daño al imperialismo que las bombas atómicas’ expresó
Fidel. ‘Las drogas pueden destruir al capitalismo desde adentro’ puntualizó Raúl."

Hoy vemos a unos Estados Unidos de América con varias generaciones consumidas por la droga. Hoy vemos a
una Argentina, otrora faro de intelectualidad, con una juventud descerebrada por la droga que es incapaz de
obtener calificaciones suficientes para avanzar mientras hay Jueces que piden la legalización de las drogas y
el gobierno permite un verdadero genocidio del pueblo sano que no quiere sucumbir ante la agresión
comunista. Hoy vemos a países como El Salvador y Honduras impotentes ante una criminalidad que ha
convertido, por medio de las drogas, a una juventud en verdaderas bestias humanas.

Cuando un Gran Jurado Federal en Miami estuvo dispuesto a procesar a Raúl Castro por su participación en el
tráfico de drogas hacia los Estados Unidos dicen que el Presidente Bill Clinton y la Fiscal General Janet Reno
lo impidieron. Como en el caso del asesinato del Presidente John F. Kennedy a manos de un agente de Fidel
Castro no ha habido ni inteligencia ni lo que hace falta que tengan los hombres para enjuiciar a Fidel y a Raú
l Castro. Sean Demócratas o Republicanos la estupidez es Reina.

4 de Septiembre del añ o 2006
Este y otros excelentes artículos del mismo AUTOR aparecen en la
REVISTA GUARACABUYA con dirección electrónica de:
* www.amigospais-guaracabuya.org *
4.- EL SAQUEO DEL
PATRIMONIO CULTURAL
CUBANO
por
Maritza Beato

Entre los múltiples crímenes que el
dictador vitalicio de Cuba ha
cometido impunemente a lo largo de
casi medio siglo de totalitarismo,
está incluído el saqueo, contrabando
y exportación ilegal de obras de arte,
pinturas, antigüedades, adornos
decorativos, libros raros y
documentos históricos que formaban
parte de nuestro patrimonio cultural
nacional. El Comandante y su
corrupta pandilla llevan décadas
despilfarrando de forma masiva
nuestro acervo cultural,
enriqueciéndose ilícitamente a costa
de la destrucción de este rico legado,
forjado a través de cinco siglos con la
creatividad, el talento y el alto sentido
de la estética de nuestros artistas,
orfebres, diseñadores, literatos y
coleccionistas.

Este usufructo torticero de nuestro
patrimonio comenzó poco después
del triunfo de la revolución en 1959,
cuando Castro creó el
eufemísticamente llamado Ministerio
de Recuperación de Bienes
Malversados, que expropió, primero,
riquezas de funcionarios del gobierno
de Batista y, después, los bienes de
los exiliados que se veían forzados a
dejar sus pertenencias en Cuba.

Nuestros tesoros nacionales se han
vendido impunemente a los turistas
que visitan la isla o han sido
exportados ilegalmente a los
mercados artísticos de Europa y
Latinoamérica, donde se han vendido
en casas de subastas
internacionales como Christie's y
Sotheby's, que se han convertido así
en cómplices de este criminal
expolio. El saqueo se intensificó
durante el llamado "período especial"
de los años 90, cuando la maltrecha
economía del régimen sufrió los
efectos del fin del subsidio soviético
e hizo esfuerzos desesperados por
conseguir divisas.

Un estudio hecho entonces por la
Fundación Nacional
Cubano-Americana calculó que
Christie's y Sotheby's vendieron en
esa época aproximadamente 900
obras de arte, pinturas, antigüedades
y manuscritos históricos de
incalculable valor provenientes del
Museo Nacional de Arte y del Archivo
Nacional de Cuba, despojando así a
generaciones venideras de cubanos
de gran parte de su herencia cultural.
No en balde la revista "Forbes" le
atribuyó al dictador en el 2006 una
fortuna personal calculada
conservadoramente en 900 millones
de dólares, situándolo entre los
hombres más ricos del mundo.


Los enérgicos pronunciamientos de
funcionarios del régimen que
defienden la conservación del legado
cultural nacional esconden
hipócritamente al expolio al que es
sometido nuestro acervo. Así,
tenemos a un Eusebio Leal,
historiador castrista de la ciudad de
La Habana, celebrando el
nombramiento de la capital como
Patrimonio Cultural de la Humanidad
por la UNESCO, al mismo tiempo
que ordenaba la venta y exportación
de tesoros de nuestro Capitolio
Nacional y Palacio Presidencial a
Europa. Después de inaugurar el
nuevo edificio que alberga al Museo
Nacional de Arte en el 2004, la
recientemente fallecida presidenta
del Consejo Nacional del Patrimonio
Cultural, Marta Arjona, aprobó la venta
ilegal y exportación de valiosos
objetos decorativos, pinturas,
muebles antiguos, y documentos
históricos del legado napoleónico de
Julio Lobo a un museo francés, por
mediación de un corrupto funcionario
de la embajada de Francia en Cuba.

Observadores radicados en La
Habana reportaron que en 1993, en
pleno período especial, un enorme
barco mercantil procedente de la
Unión Soviética permaneció anclado
por un mes en el puerto de La
Habana, siendo cargado con una
valiosa colección de objetos de arte
provenientes de nuestras
mansiones, palacios y museos. Es
en Rusia, España, México y
Venezuela donde se encuentra la
mayor parte del botín robado por
Castro a la nación cubana.

En el año 2005, la prensa
internacional se hizo eco de la
demanda judicial entablada por
miembros de la familia azucarera
cubana Fanjul contra los
Departamentos de Estado y del
Tesoro norteamericanos,
acusándolos de violar el capítulo 4 de
la Ley Helms-Burton, después de
descubrir que el valioso cuadro del
pintor impresionista español Joaquín
Sorolla titulado "Puerto de Málaga",
desde 1936 propiedad de la familia,
acababa de ser subastado por la filial
de Sotheby's en Nueva York.

El tirano gusta de obsequiar a sus
célebres huéspedes con tesoros del
patrimonio nacional. Así, Danielle
Mitterand, esposa del entonces
presidente francés y admiradora de
las antigüedades y de Castro, recibió
una valiosa e histórica vajilla de
porcelana de Sévres que había sido
usada para cenas de gala en el
Palacio Presidencial. El Nóbel
Gabriel García Márquez y David
Rockefeller han enriquecido sus
colecciones de arte privadas con
valiosos cuadros de Wifredo Lam,
Amelia Peláez, Víctor Manuel y otros
vanguardistas. El ex-presidente
mexicano Carlos Salinas de Gortari
añadió a su importante colección de
arte precolombino raros artefactos
taínos y siboneyes escogidos por él
en el Centro Nacional de
Arqueología, y Diego Armando
Maradona, astro del fútbol argentino y
drogadicto amigo de Castro, fué
obsequiado con una valiosa
colección de relojes de pulsera de
platino incautada a la familia
Gómez-Mena.

Así, cada día, Cuba va perdiendo un
nuevo elemento de su herencia
cultural. Se nos está yendo una parte
integral de la nación, de la historia y
de cada cubano que ha vivido en ella.
Nuestro patrimonio cultural pertenece
por derecho propio a cada uno de los
cubanos, y no podemos ni debemos
renunciar a él. Recuperar este legado
sería un proceso increíblemente
largo, costoso y difícil. Pero si, como
dijo André Malraux, la herencia
cultural de un pueblo es la prueba
más fehaciente de su identidad
nacional, de su existencia y de su
paso por este mundo, entonces
rescatar nuestro patrimonio histórico
es rescatarnos a nosotros mismos.

"mailto:MaritBea@aol.com"
3.- Veinte preguntas sobre Cuba

Asociación Iberoamericana por la Libertad La Isla Castrada

1. ¿Cómo era, realmente, la Cuba inmediatamente anterior a la revolución?
En el orden político, era una corrupta dictadura, repudiada por la mayor parte de la población. El 10 de
marzo de 1952 el general Fulgencio Batista dio un golpe militar y derrocó al presidente constitucional, Carlos
Prío Socarrás. Ese Gobierno ilegítimo, perpetrador de numerosos crímenes, duró hasta la madrugada del 1 de
enero de 1959, fecha en que Castro sustituye a Batista y se convierte en el hombre fuerte de Cuba, hace
aproximadamente 47 años.

En el orden económico, en cambio, la situación era mucho más halagüeña. Desde 1940, el país vivía un
período de crecimiento y se situaba -junto a Argentina, Chile, Uruguay y Puerto Rico- entre los más
desarrollados de América Latina. El Atlas de Economía Mundial de Ginsburg, publicado en aquellos años,
colocaba a Cuba en el lugar 22 entre 122 naciones escrutadas. El per cápita de los cubanos en 1953 era
semejante al de Italia.

En el orden social el cuadro tampoco era negativo. Un 80% -altísimo en la época- de la población estaba
alfabetizada, y los índices sanitarios eran de un país desarrollado. La mejor prueba de las condiciones de vida
en Cuba es que, en esa época, era un país receptor de inmigrantes europeos. Españoles y, en menor medida,
italianos solían emigrar a la Isla en busca de un mejor nivel de vida. En 1959 la embajada cubana en Roma
tenía archivadas 11.000 solicitudes de inmigración de otros tantos campesinos y obreros italianos dispuestos a
trasladarse a Cuba.

2. ¿Era un prostíbulo de los estadounidenses?
Ni un prostíbulo ni un garito. En La Habana había una docena de casinos, y el país tenía un bajísimo índice
de enfermedades venéreas, lo que demuestra que no podía ser un prostíbulo de nadie. No obstante, como
viejo y activo puerto de mar, la capital tenía una zona de tolerancia semejante (aunque menor) que la que
hay en Barcelona. El turismo norteamericano, por otra parte, solía ser familiar. La prostitución, en cambio, era
un fenómeno semejante al de todas las sociedades iberoamericanas. La mayor parte de los clientes eran los
propios cubanos. Curiosamente -como cuentan corresponsales y viajeros-, es hoy cuando Cuba se ha
convertido en un gran prostíbulo para extranjeros que participan -como ocurre en Tailandia- del turismo
sexual, aprovechándose de las infinitas penurias económicas del país.

3. ¿Hasta qué punto controlaba EEUU la economía?
Hasta el 14% de las inversiones, y ese porcentaje se concentraba en el azúcar, las minas, la comunicación y
las finanzas. Sin embargo, desde los años 30 la influencia del capital norteamericano era descendiente, en
favor del local. En ese período otros 50 ingenios azucareros pasaron de manos norteamericanas a manos
cubanas -que en 1958 ya poseían los dos tercios-, y la banca privada nacional llegó a controlar el 61 % del
capital. En 1939 apenas era el 23 %.

4. ¿La fuerte oposición norteamericana a las reformas de la revolución obligó a Castro a tomar el lado de la
URSS y los comunistas?
No es eso lo que Castro dice. Castro suele afirmar -lo hizo frente a las cámaras de la televisión española- que
él era marxista leninista ya desde que estaba en Sierra Maestra luchando contra Batista; pero "no lo decía
para no asustar a los cubanos". Según Castro, la hostilidad norteamericana aceleró un enfrentamiento que
era, por demás, inevitable dentro del contexto de la Guerra Fría.

5. ¿A qué se debe el embargo norteamericano contra el Gobierno de Castro?
A las confiscaciones sin compensación de las propiedades estadounidenses ocurridas a principios de los 60, y
evaluadas en unos 1.800 millones de dólares. También, qué duda cabe, es una medida de carácter político
encaminada a debilitar al régimen de Castro.

6. ¿En qué consiste el embargo?
En esencia, se trata de una orden a las compañías norteamericanas para que no comercien con Cuba, y a los
ciudadanos de ese país para que no gasten dinero en la Isla. Hay otras previsiones menos importantes, como
la prohibición de tocar puerto norteamericano, durante seis meses, a cualquier barco que haya atracado en
un puerto cubano.

7. ¿Afecta sustancialmente a Cuba el referido embargo?
No de la manera que popularmente se cree. En realidad, Cuba compra en el extranjero cualquier producto
norteamericano que necesite, como puede comprobar cualquier turista que visite una diplotienda o un buen
hotel. Usualmente, Cuba compra en Panamá, Venezuela, Canadá, Colombia o República Dominicana.

Por otra parte, casi todos los países comercian con Cuba libremente. Sus principales socios comerciales en
Occidente son, precisamente, los mejores aliados de USA: Canadá, España, Francia, etcétera. No existe un
producto que Cuba necesite que no pueda comprar en el extranjero (si tiene divisas para pagar), o un
producto de exportación que no se abra paso en el mercado internacional (si tiene buena calidad y precio).

El embargo americano afectó a Cuba en los años 60, porque toda la maquinaria era de ese origen, pero ya
en la década de los 70 Castro proclamó la total derrota del imperialismo en materia de embargo. Para 1973
todo el parque industrial y los vehículos provenían del Este.

8. Si el embargo no afecta a Castro, ¿por qué EEUU no lo levanta?
Básicamente, porque la comunidad cubanoamericana (3.000.000, si sumamos exiliados y descendientes),
avecindada en el Condado de Dade (Florida) o en Nueva Jersey, no lo quiere, y ninguno de los dos grandes
partidos -ni demócratas ni republicanos- están dispuestos a sacrificar el voto cubano.

También lo mantienen por inercia. Es la política que está ahí desde la época de Eisenhower y Kennedy, y los
dirigentes de la Casa Blanca o del Capitolio ven más riesgos en modificar la estrategia que en mantenerla.
Por otra parte, Cuba no es una pequeña y desvalida isla del Caribe. Es casi tan grande como Austria y Suiza
combinadas, y tuvo un ejército de miles de soldados en África durante más de 35 años.

9. Si no es por el embargo, ¿por qué pasa hambre Cuba?
Por dos razones. La primera es la desaparición del subsidio soviético. Los países del Este -especialmente la
URSS- compraban azúcar a la Isla a precios muy altos, y le vendían petróleo a crédito y a bajo precio.
Incluso le regalaban más de tres millones de toneladas de crudo al año, petróleo que Cuba podía reexportar.
Ese subsidio se calcula en más de 5.000 millones de dólares al año, y a lo largo de tres décadas sobrepasó
los 100.000 millones, de acuerdo con la cifra aportada por la historiadora Irina Zorina, de la Academia de
Ciencias de Rusia.

La segunda razón es el ineficiente sistema de producción, con el agravante añadido de la dependencia que
creaba a Cuba comerciar con la URSS en condiciones tan ventajosas. Eso explica que el país importara más
de la mitad de los alimentos que consumía, y que paulatinamente redujera el volumen de intercambios con
Occidente. En 1970, el establecido entre Cuba y el Este representaba el 60% de todo el comercio de la Isla.
En 1991 ya llegaba al 85%. Al desaparecer la URSS y plantear Rusia los vínculos económicos a precios de
mercado, Cuba apenas dispone de 1.700 millones de dólares de exportaciones, mientras tiene que importar
del exterior más de 8.000 millones. Por otra parte, Cuba -que no paga su deuda externa desde 1986- debe
unos 12.210 millones de dólares en Occidente, y prácticamente nadie en el mundo le ofrece crédito.

10. No obstante, el Gobierno de Castro reclama grandes logros en educación y sanidad.
Y son ciertos... hasta un punto. Es verdad que Cuba cuenta con una extendida red escolar y numerosos
centros sanitarios, pero todo eso no es el resultado de un aumento de la riqueza, sino del subsidio soviético.
El problema ahora consiste en cómo mantener esa estructura de servicios si el país, con once millones de
habitantes, exporta menos que Costa Rica (3.500.000) y el 70% del parque industrial está paralizado por falta
de energía eléctrica, piezas de repuesto o insumos.

11. En todo caso, Cuba está mejor que Haití o que otras naciones del Tercer Mundo.
En efecto. Pero a Cuba hay que compararla con los países con que se le comparaba en 1958. Por ejemplo,
Argentina, Uruguay, Chile, Puerto Rico, Costa Rica o España. Treinta y cinco años después de iniciada la
revolución, Cuba está infinitamente peor que cualquiera de ellos. Puerto Rico, que también es una isla
antillana, y que recibió, como Cuba, un enorme subsidio de una potencia extranjera, con sólo tres millones
de habitantes exporta diez veces lo que exporta Cuba, y en las últimas tres décadas ha pasado de ser un país
exportador de azúcar a ser un país industrializado.

12. ¿Hay alguna salida a la crisis económica?
Ninguna... a no ser que se cambie de sistema. Aislada por su modelo político, sin crédito, terriblemente
endeudada, sin reservas, sin stocks, con graves problemas en las infraestructuras, la predicción más razonable
es que Cuba estará cada vez peor. Producirá cada vez menos porque tendrá cada vez menos recursos para
importar insumos con los que poder producir.

13. En estas circunstancias, ¿cómo se mantiene Castro en el poder?
Porque no hay quien se pueda rebelar. La capacidad represiva del régimen es enorme. La policía política
tiene cerca de 100.000 agentes. El ejército cuenta con 350.000 soldados. El Partido Comunista y los
funcionarios del Gobierno alcanzan el millón. Hay otras organizaciones paramilitares que también impiden el
desbordamiento popular. Las más efectivas son los Comités de Defensa de la Revolución y las Brigadas de
Respuesta Rápida, turbas organizadas por el Partido Comunista que golpean en las calles o en las casas a
quienes se atreven a manifestar públicamente su disidencia. El Gobierno tiene, además, el monopolio del
transporte, de las comunicaciones, de la información y hasta del suministro de comida y agua.

14. ¿Hay muchos presos políticos?
Decenas de miles, si incluimos a los que van a la cárcel por tratar de escapar en bote o a los que compran y
venden alimentos en el mercado negro para poder subsistir. Unos cuantos centenares, sólo, si nos atenemos a
calificar como presos políticos a quienes han sido condenados por delitos contra la "estabilidad del Estado".
En todo caso, se calcula que el número de presos -políticos y comunes- asciende a más de un cuarto de
millón. Esa cifra es cuatro veces la que tiene España, pese a que España tiene cuatro veces la población de
Cuba.

15. ¿Se tortura en las cárceles?
Es lo que aseguran Amnistía Internacional, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la OEA y
numerosos organismos de prestigio. Es lo que cuentan las propias víctimas cada vez que pueden hacerlo. No
se tortura con picanas eléctricas, pero sí con las técnicas aprendidas del KGB. Durante el periodo de
detención es frecuente que a los acusados no los dejen dormir. Otra tortura consiste en confinarlos en celdas
cubiertas por varios centímetros de agua, mientras un potente chorro de aire frío mantiene la habitación
helada. El propósito es obligarlos a confesar sin dejarles marcas en el cuerpo. El centro de detenciones
donde más se tortura es el conocido como "Villa Marista". Una vez condenados y en la cárcel, las golpizas
son frecuentes. Cuando se les quiere castigar, no es inusual que se les introduzca en una especie de ataúd (lo
llaman "gaveta"), donde no pueden moverse. Así los mantienen semanas completas. Como es predecible, el
régimen alimenticio es terriblemente malo, al extremo de que abundan las enfermedades carenciales
(beriberi, pellagra, escorbuto).

16. ¿Es cierta la complicidad del Gobierno de Castro con el narcotráfico?
Tres libros dan cuenta detallada de esos vínculos: el de Andrés Oppenheimer Castro's Final Hour (La hora
final de Castro), ganador del Pulitzer en EEUU; La loi des corsaires (La ley de los corsarios), del ex agente del
Ministerio del Interior de Cuba Jorge Masetti, y El gran engaño, de José Antonio Friedl. Las conexiones entre
el Gobierno de Castro y los narcotraficantes comenzaron en la década de los 70, y no se han detenido ni
siquiera tras los fusilamientos del general Arnaldo Ochoa y del coronel Antonio de la Guardia, en 1989.

17. ¿Es cierta la relación del Gobierno de Castro con grupos terroristas extranjeros?
Castro mismo, durante muchos años, proclamó "el derecho de la revolución" a participar en las batallas
internacionalistas. De ahí los vínculos con casi todos los grupos guerrilleros y terroristas que han existido o
existen en Occidente desde la década de los 70. La ETA, el ELN de Colombia, las Brigadas Rojas de Italia,
los tupamaros uruguayos, los miricos chilenos, etcétera. En el verano de 1993 Castro se negó a pedir a sus
compañeros colombianos del Ejército de Liberación Nacional que abandonaran las armas.

En Cuba viven numerosos terroristas latinoamericanos, y algunos españoles, confundidos con delincuentes
internacionales, como el narcotraficante Robert Vesco. Durante muchos años todos esos grupos guerrilleros se
adiestraron en Cuba, y perpetraron numerosos delitos junto a los servicios de inteligencia y contrainteligencia
cubanos, especialmente secuestros y asaltos a entidades bancarias o financieras, que les proporcionaron
muchos millones de dólares (v. La Loi des Corsaires). Sin embargo, la penuria económica y el fin del proyecto
comunista en el mundo han hecho que el castrismo haya renunciado a la violencia revolucionaria
internacionalista, aunque no a la lealtad personal de los viejos camaradas, que siempre pueden encontrar en
la Isla un refugio a prueba de extradiciones.

18. ¿Qué nivel de popularidad real mantiene Castro?
Aunque no hay duda de que se trata de un líder carismático, es difícil que un gobernante mantenga su
popularidad tras casi medio siglo de dictadura y un prolongado declive del modo de vida de los ciudadanos.
Ningún pueblo del mundo mantiene su apoyo a un Gobierno en esas circunstancias. No obstante, el grado
real de rechazo sólo podrá medirse cuando haya unas elecciones libres en las que se pueda seleccionar
entre diversas opciones.

19. Pero en Cuba hay una suerte de elecciones, ¿y no es eso lo que reflejan los resultados?
Son elecciones de partido único y de total intimidación a la oposición. Cuando algunas personas
independientes trataron de participar como candidatas fueron golpeadas o amenazadas. Eso les ocurrió -por
ejemplo- a los conocidos disidentes Elizardo Sánchez y Oswaldo Payá. Nadie puede asegurar cómo, pero
parece que el régimen, tras proclamar numerosas veces entre 1989 y 1992 que "la Isla se hundiría en el mar
antes que abandonar el marxismo leninismo", está dispuesto a olvidar el modelo comunista y a sustituirlo por
una extraña combinación de capitalismo y comunismo, en la que los cubanos de la Isla son los únicos que
no pueden convertirse en propietarios.

20. ¿Cómo va a terminar el castrismo?
Eso no se puede predecir con exactitud, porque impredecible siempre ha sido el dirigente cubano. El
castrismo pudo "morir" en 1962, durante la Crisis de los Misiles, cuando irresponsablemente el dictador
alentó, y casi provoca, una conflagración nuclear. Personajes que estuvieron muy cercanos a Castro y que
pertenecieron a su guerrilla han alertado de un Castro deseoso de terminar sus días buscando una
provocación con los Estados Unidos. Castro siempre se ha oído a sí mismo, y su entorno sólo ha sido
estructurado con el objetivo de cumplir sus órdenes, por muy disparatadas que éstas puedan ser.

Lo más probable es que el castrismo muera con Castro. Y para aumentar esa probabilidad es crucial un apoyo
de las naciones democráticas. Europa puede ayudar mucho a una Cuba democrática, y la mejor manera de
hacerlo es brindar un apoyo sincero a la oposición pacífica, que es la única dispuesta a dialogar sobre el
futuro en democracia de la Isla.
2.- Los muertos de la dictadura de Batista.

El Mea Culpa de Miguel Ángel Quevedo, antes de suicidarse. Propietario y
Director de la revista Bohemia de Cuba, la cual fue robada por los
comunistas.

Sr. Ernesto Montaner
Miami, Florida
12 de agosto de 1969

Querido Ernesto:

Cuando recibas esta carta ya te habrás enterado por la radio de la noticia de mi muerte. Ya me habré
suicidado ¡al fin! sin que nadie pudiera impedírmelo, como me lo impidieron tú y Agustín Alles el 21 de enero
de 1965.

Sé que después de muerto llevarán sobre mi tumba montañas de inculpaciones. Que querrán presentarme
como “el único culpable” de la desgracia de Cuba. Y no niego mis errores ni mi culpabilidad; lo que sí niego
es que fuera “el único culpable”. Culpables fuimos todos, en mayor o menor grado de responsabilidad.

Culpables fuimos todos. Los periodistas que llenaban mi mesa de artículos demoledores, arremetiendo contra
todos los gobernantes. Buscadores de aplausos que, por satisfacer el morbo infecundo y brutal de la multitud,
por sentirse halagados por la aprobación de la plebe. Vestían el odioso uniforme que no se quitaban nunca.

No importa quien fuera el presidente. Ni las cosas buenas que estuviese realizando a favor de Cuba. Había que
atacarlos, y había que destruirlos. El mismo pueblo que los elegía, pedía a gritos sus cabezas en la plaza
pública.

El pueblo también fue culpable. El pueblo que quería a Guiteras. El pueblo que quería a Chibás. El pueblo
que aplaudía a Pardo Llada. El pueblo que compraba Bohemia, porque era vocero de ese pueblo. El pueblo
que acompañó a Fidel desde Oriente hasta el campamento de Columbia.

Fidel no es más que el resultado del estallido de la demagogia y de la insensatez. Todos contribuimos a
crearlo. Y todos, por resentidos, por demagogos, por estúpidos o por malvados, somos culpables de que llegara
al poder. Los periodistas que conociendo la hoja de Fidel, su participación en el Bogotazo Comunista, el
asesinato de Manolo Castro y su conducta gansteril en la Universidad de la Habana, pedíamos una amnistía
para él y sus cómplices en el asalto al Cuartel Moncada, cuando se encontraba en prisión.

Fue culpable el Congreso que aprobó la Ley de Amnistía. Los comentaristas de radio y televisión que la
colmaron de elogios. Y la chusma que la aplaudió delirantemente en las graderías del Congreso de la
República.

Bohemia no era más que un eco de la calle. Aquella calle contaminada por el odio que aplaudió a Bohemia
cuando inventó “los veinte mil muertos”. Invención diabólica del dipsómano Enriquito de la Osa, que sabía
que Bohemia era un eco de la calle, pero que también la calle se hacía eco de lo que
publicaba Bohemia.

Fueron culpables los millonarios que llenaron de dinero a Fidel para que derribara al régimen. Los miles de
traidores que se vendieron al barbudo criminal. Y los que se ocuparon más del contrabando y del robo que de
las acciones de la Sierra Maestra. Fueron culpables los curas de sotanas rojas que mandaban a los jóvenes
para la Sierra a servir a Castro y sus guerrilleros. Y el clero, oficialmente, que respaldaba a la revolución
comunista con aquellas pastorales encendidas, conminando al Gobierno a entregar el poder.

Fue culpable Estados Unidos de América, que incautó las armas destinadas a las fuerzas armadas de Cuba en
su lucha contra los guerrilleros.

Y fue culpable el State Department, que respaldó la conjura internacional dirigida por los comunistas para
adueñarse de Cuba.

Fueron culpables el Gobierno y su oposición, cuando el diálogo cívico, por no ceder y llegar a un acuerdo
decoroso, pacífico y patriótico. Los infiltrados por Fidel en aquella gestión para sabotearla y hacerla fracasar
como lo hicieron.

Fueron culpables los políticos abstencionistas, que cerraron las puertas a todos los cambios electoralistas. Y los
periódicos que como Bohemia, le hicieron el juego a los abstencionistas, negándose a publicar nada
relacionado con aquellas elecciones.

Todos fuimos culpables. Todos. Por acción u omisión. Viejos y jóvenes. Ricos y pobres. Blancos y negros.
Honrados y ladrones. Virtuosos y pecadores. Claro, que nos faltaba por aprender la lección increíble y
amarga: que los más “virtuosos” y los más “honrados” eran los pobres.

Muero asqueado. Solo. Proscrito. Desterrado. Y traicionado y abandonado por amigos a quienes brindé
generosamente mi apoyo moral y económico en días muy difíciles. Como Rómulo Betancourt, Figueres,
Muñoz Marín.. Los titanes de esa “Izquierda Democrática” que tan poco tiene de “democrática” y tanto
de “izquierda”.

Todos deshumanizados y fríos me abandonaron en la caída. Cuando se convencieron de que yo era
anticomunista, me demostraron que ellos eran antiquevedistas. Son los presuntos fundadores del Tercer
Mundo. El mundo de Mao Tse Tung.

Ojalá mi muerte sea fecunda. Y obligue a la meditación. Para que los que pueden aprendan la lección. Y los
periódicos y los periodistas no vuelvan a decir jamás lo que las turbas incultas y desenfrenadas quieran que
ellos digan. Para que la prensa no sea más un eco de la calle, sino un faro de orientación para esa propia
calle. Para que los millonarios no den más sus dineros a quienes después los despojan de todo. Para que los
anunciantes no llenen de poderío con sus anuncios a publicaciones tendenciosas, sembradoras de dio y de
infamia, capaces de destruir hasta la integridad física y moral de una nación, o de un destierro. Y para que el
pueblo recapacite y repudie esos voceros de odio, cuyas frutas hemos visto que no podían ser más amargas.

Fuimos un pueblo cegado por el odio. Y todos éramos víctimas de esa ceguera.

Nuestros pecados pesaron más que nuestras virtudes. Nos olvidamos de Nuñez de Arce cuando dijo: “Cuando
un pueblo olvida sus virtudes, lleva en sus propios vicios su tirano”.

Adiós. Éste es mi último adiós. Y dile a todos mis compatriotas que yo perdono con los brazos en cruz sobre mi
pecho, para que me perdonen todo el mal que he hecho.

Miguel Ángel Quevedo
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progreso, visítela
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El libro "Guanabacoa
la Bella"
TOMO I
YA ESTÁ A LA
VENTA
5.- Cuba desvalorizada

Por OSCAR ESPINOSA CHEPE, Economista y periodista independiente cubano, graduado en la
Universidad de La Habana en 1967.

Uno de los procesos más preocupantes en la economía cubana desde hace años es la continuada
desvalorización de su capital tanto en la variante humana como en la material. En este último aspecto, puede
observarse a simple vista cómo la infraestructura se consume lentamente, sin tener la debida reposición y, más
aún, sin un aumento integral del patrimonio nacional.

Calles, viviendas, parques, instalaciones deportivas, hospitales, carreteras, lenta, pero inexorablemente, en
sentido general se destruyen. El parque industrial desaparece en un notable por ciento, de lo que son
lamentables ejemplos los centrales azucareros; y otra parte continúa funcionando con muchas dificultades por
el envejecimiento de las maquinarias y equipos, la carencia de mantenimiento, así como debido a la
obsolescencia tecnológica.

El transporte, demás de ser insuficiente, en gran parte está constituido por equipos dados de baja en otros
países, y en las condiciones operacionales cubanas, con vías destruidas, sobrecargados y con deficiente
mantenimiento acaban desapareciendo con rapidez. En muchas ciudades del interior del país, los medios
automotores son sustituidos por carretones tirados por caballos, con las consecuencias epidemiológicas
resultantes, en un regreso sin escala a la Edad Media.

En la agricultura, la situación no es diferente. Las plantaciones cañeras están destruidas, con rendimientos
equivalentes a la tercera parte de lo alcanzado como promedio mundialmente. La masa ganadera se reduce
en picada y ya resulta difícil encontrar tractores labrando la tierra en los campos, mientras son sustituidos por
el arado y el buey.

No menos complicada es la situación de la conducción del agua potable, con conductos mayormente
deshechos por el tiempo y la falta de atención en un grado que los convierte en irreparables, y con la
resultante de carencia del vital líquido en muchos lugares o la mezcla con aguas negras, lo que crea un
potencial de enfermedades terrible.

El sistema electroenergético está en tan malas condiciones que según datos oficiales, brindados hace unos
meses, entre el 17 y el 18% de la electricidad generada se pierde en su transmisión y distribución por el
precario estado de las líneas, las subestaciones, los postes y otros elementos.

En conclusión, puede afirmarse que salvo la construcción de nuevas capacidades hoteleras y la reparación de
determinados lugares y áreas destinados al turismo, en sentido general, el capital fijo con que se cuenta se
reduce evidentemente por varias vías.

Esta apreciación está confirmada por los datos oficiales. Según cálculos basados en los anuarios estadísticos,
la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) en el 2005 fue inferior en más de un 50% al nivel alcanzado en
1989. La FBCF comprende acumulación en materia de construcción, maquinarias y equipos, y otras
inversiones, así como las reparaciones capitalizables destinadas a reponer el valor de los activos.

Si se tienen en cuenta los porcentajes del Producto Interno Bruto destinados a la FBCF también puede
apreciarse una continuada disminución. Si en 1989 se destinó el 25.6% a la FBCF, en el 2005 fue sólo 8.3%,
a pesar de la subvención de Venezuela y al otorgamiento de créditos por China esencialmente para la compra
de medios de transporte (locomotoras y ómnibus). En el epígrafe de Maquinarias y Equipos, un elemento vital
en el desarrollo técnico de un país, además fundamental para el funcionamiento de la economía en su
conjunto, en 1990 se destinó el 8.4% del PIB para la FBCF, mientras en el 2005 sólo alcanzó el 2%.

Si se comparan los porcentajes del PIB que en América Latina fueron destinados a la FCBF en los últimos
años, puede apreciarse como mínimo un 18%, lo cual hace de Cuba el país con más pobre desempeño. Si se
tiene en cuenta países que han logrado crecimientos económicos notables al duplicar su PIB y lograr reducir
sus niveles de pobreza a menos de la mitad como Chile, puede observarse grados de FBCF de hasta casi el
27% del PIB en algunos años, lo cual explica en parte los éxitos en cuanto a crecimiento económico y al
mejoramiento del nivel de vida de la población.

La situación de Cuba en este importante elemento para el desarrollo resulta alarmante. Casi seguramente los
niveles de FBCF desde hace tiempo no alcanzan para reponer el consumo de capital fijo, por lo cual la
Formación Neta de Capital Fijo (FNCF) es de signo negativo. Chile, por ejemplo, según las informaciones de la
CEPAL, ha mantenido tasas de consumo de capital fijo superiores en más de un 5% a los porcentajes del PIB
dedicados por Cuba a la FBCF en el período 2000-2002.

Esa situación no parece tener solución en las condiciones económicas cubanas actuales, máxime si se tiene
en cuenta que las estadísticas oficiales reconocen que en el 2005 el consumo de los hogares per capita
prácticamente no creció a pesar del supuesto aumento del PIB en un 11.8% anunciado. En este contexto, las
posibilidades de ahorro son muy limitadas y, por lo tanto, también la FBCF.

La continua desvalorización del capital fijo nacional, además del humano, acelerada por una serie de
factores, como la falta de mantenimiento, el poco interés laboral de los trabajadores y la acelerada revolución
técnica presente en el mundo, que en pocos años convierte equipos y maquinarias en tecnológicamente
anticuados y obsoletos, hacen que la situación sea más peligrosa cada día, al traducirse en baja
competitividad y pobre eficiencia productiva, en momentos en que los mercados internacionales están más
interconectados y la competencia es más fuerte.

Al mismo tiempo, los atrasos tecnológicos que en determinadas condiciones podrían resolverse con montos de
inversión relativamente reducidos, al pasar el tiempo se convierten en problemas aún más graves y costosos de
resolver, lo cual sucede en toda la infraestructura del país.

Nunca ha sido tan cierto el apotegma de que “a los que tardan, los castiga la historia”.
EDITORIAL DIARIO LAS AMÉRICAS
Publicado el 09-28-2006

6.- La Indiferencia ante la
Tiranía de Castro es
Complicidad

Todos los desmanes cometidos por la
tiranía totalitaria marxista-leninista de Fidel
Castro durante cuarenta y siete años y casi
nueve meses, no justifican en manera
alguna que ante esos delitos contra los
derechos humanos y las libertades públicas
y privadas haya quienes pretendan observar
una conducta de tolerancia o de
indiferencia, sin identificarse con lo que
esa tiranía representa. Frente a esos
desmanes, a esos crímenes, a ese torrente
de sangre con que se estrenó la tiranía en
enero de 1959, lo menos que cabe es el
repudio y la condena. Todo intento de
aparentar indiferencia tiene que ser
considerado como vulgar complicidad.

Los gobiernos, los órganos de información
pública, los profesores universitarios, los
organismos de la sociedad civil que no
cumplen con el deber de enfrentarse en la
medida de lo posible y según las
circunstancias a lo que esa tiranía
representa, están demostrando la
mencionada complicidad. Cabe recordar
una frase lapidaria de José Martí: “Ver en
calma un crimen es cometerlo.”

Hay quienes pretenden protegerse del
concepto de la complicidad con un
calculado silencio o con una actitud
indiferente ateniéndose a que no aprueban
categóricamente los crímenes de esa
tiranía. Y creen que con eso basta para que
no se les considere cómplices de ella.
Naturalmente, hay grados de complicidad.
Pero esa actitud de soslayar la
responsabilidad de rechazar a esa tiranía y,
peor todavía, de codearse con ella tiene
que ser considerada como simpatía
manifiesta o apoyo a todos los delitos
contra el pueblo cubano y otros pueblos
del mundo cometidos por el régimen de
Fidel Castro.

Quien crea que está a salvo de ser
considerado cómplice por el hecho de que
adopta la actitud cómoda, fácil y cobarde
de no condenar los crímenes de la tiranía
comunista de Castro, comete un error.
Claro que hay grados de indiferencia,
según la posición en que cada persona se
encuentra del organismo político y social
de su país. Los que tienen más
responsabilidades en esos círculos no
pueden actuar haciéndose los
desentendidos o invocando dolosamente
tecnicismos de política en relaciones
internacionales para alentar o tolerar todo
lo que representa esa mencionada tiranía
totalitaria marxista-leninista que sojuzga al
pueblo de Cuba desde el primero de enero
de 1959, aunque muchos no se hubiesen
dado cuenta entonces de que se estaba
instalando un régimen liberticida.
7.- Comparación de
estadísticas
CUBA: 1959- 2006
Por Manuel Cereijo

Las cifras hablan por sí
solas.
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8 - 41,695: el costo en vidas de la Revolución
WILFREDO CANCIO ISLA

Los restos del guerrillero cubano Hermes Peña Torres fueron trasladados la semana pasada a Cuba desde
Argentina e inhumados con honores militares al pie del memorial a Ernesto Che Guevara. Sendas ofrendas
florales del gobernante Fidel Castro y su hermano, el general Raúl Castro, fueron depositadas como tributo al
joven caído en 1964 en Salta, donde organizaba el llamado Ejército Guerrillero del Pueblo bajo las órdenes
de Jorge Ricardo Masetti.

La visión heroica que resalta la propaganda cubana choca con las evidencias documentadas por el profesor
Armando Lago, el principal investigador del Archivo Cuba, un ambicioso proyecto que pretende certificar el
costo en vidas de la revolución castrista dentro y fuera de la isla.

Peña Torres figura en los expedientes del Archivo Cuba como el ejecutor del asesinato de cuatro campesinos
argentinos, de acuerdo con el relato publicado el 14 de mayo de 1964 por el diario Los Principios, de
Córdoba.

Auxiliándose con una computadora de 1990 sin conexión a internet, con la voluntad de no dejarse derrotar
por los quebrantos de salud, Lago, de 67 años, labora obsesivamente en el registro y la documentación de las
víctimas de cinco décadas de violencia política en Cuba. Ni su condición de incapacitado tras dos embolias,
ni las tres sesiones semanales de diálisis, lo han podido detener en un empeño investigativo que parece
infinito.

Como resultado de su dedicación, Lago está próximo a concluir --tal vez en agosto-- el primer aporte del
Archivo: un volumen de 500 páginas titulado Cuba: el costo humano de la revolución social, una reflexión
histórica acompañada por una lista preliminar de los casos documentados.

Algunas de las cifras registradas hasta la fecha son impactantes. De 41,695 casos documentados, 10,305 de
ellos son muertes ocurridas a partir del 1ro. de enero de 1959 por acciones no combativas: fusilamientos
(5,725), ejecuciones extrajudiciales (1,206) y fallecimientos en prisión por diversas causas (1,216).

El número total de registros se eleva a 119,578 si se incluye un cálculo matemático de los balseros
desaparecidos en la travesía, cuyo estimado lo sitúa Lago en 77,879. Sólo de 1,956 balseros perdidos en el
mar se tienen nombres y apellidos.

De acuerdo con la investigación, entre el 10 de marzo de 1952 --fecha del golpe militar de Fulgencio
Batista-- y diciembre de 1958 las muertes por combates y confrontaciones civiles ascienden a 3,017 en
ambos bandos.

''Es un trabajo de hormiga que va creciendo semana tras semana'', comentó Lago, quien salió de Cuba en
1960 y reside en Miami desde finales del 2004. ``Por respeto a las víctimas de esta inmensa tragedia, todo
debe estar estrictamente comprobado; no puede haber omisiones ni exageraciones''.

Lago, un economista con un doctorado de la Universidad de Harvard y con vasta experiencia académica y
gerencial, echó a andar su iniciativa de documentación en Washington en 1997. Su aval como especialista
en temas cubanos era internacionalmente reconocido por su libro The Politics of Psychiatry in Revolutionary
Cuba (1991), el cual denuncia el uso de la psiquiatría como un arma de intimidación política.

Poco después conoció a la activista y analista política María Werlau, quien se sumó a la idea con particular
ímpetu. Archivo Cuba es actualmente el principal programa de Free Society Project (FSP), una agrupación
fundada y presidida por ella en el 2001 con el fin de promover el respeto a los derechos humanos mediante
investigaciones, becas y publicaciones.

Werlau tenía suficientes motivos para incorporarse de lleno a esta faena. Emigró de Cuba cuando tenía ocho
meses, en 1960, y apenas pudo sentir el calor paternal. Armando Cañizares, su padre, murió en la invasión de
Bahía de Cochinos en abril de 1961, inconforme con el rumbo del proceso que había ayudado a triunfar
combatiendo junto a Castro en la Sierra Maestra.

Pero el incentivo más reciente germinó durante su estancia en Chile, adonde llegó en 1986 para realizar una
maestría en Estudios Internacionales. Allí vivió el final de la dictadura de Augusto Pinochet y el plebiscito
que abrió paso a la democratización del país en 1989.

''Me vi inmersa en el proceso chileno y me percaté de que internacionalmente existía una condena selectiva
al régimen de Pinochet'', recordó Werlau, que reside en Nueva Jersey. ``Se contaron los 3,197 muertos y
desaparecidos en Chile en 13 años de dictadura, pero nadie quiere mirar hacia Cuba, que padece una
situación más prolongada de terror''.

Werlau pronto se dio cuenta de que establecer rigurosamente el Archivo Cuba representaba una obra
monumental, y desde el 2003 ha puesto en segundo plano su firma de consultoría para asumir a tiempo
completo, sin devengar salario alguno, el papel de directora ejecutiva del proyecto.

''Realmente hemos perdido dinero en esta labor'', apuntó Werlau, quien pretende conseguir contribuciones de
la comunidad para impulsar el trabajo de su organización.

El Archivo Cuba cuenta con una página en la internet (www.cubaarchive.org) para explicar los propósitos de
la iniciativa, y procurar testimonios que ayuden a completar casos pendientes o a revelar otros.

La premisa de la documentación es contar al menos con dos fuentes que confirmen los datos de la víctima y
las circunstancias de su muerte. Lago trabaja con documentos de diversa procedencia, desde un libro como
Comisión Histórica de la Columna José Tey, publicado en Cuba en 1982, hasta los reportes enviados al
Departamento de Estado por la Embajada de EE UU en La Habana relacionando los fusilamientos de 1959.

Sólo en la alborada del primer año de la revolución castrista fueron fusiladas 1,360 personas.

''Quisiera que este trabajo perdurara hasta que puedan abrirse los archivos de Cuba bajo un proceso
democrático'', confesó Lago. ``Los cubanos tienen que meditar sobre el costo de la violencia y percatarse de
que llevamos 50 años matándonos entre nosotros mismos y regando sangre por el mundo''.

Ricardo Bofill, pionero del movimiento de derechos humanos en la isla, calificó de titánica la labor
emprendida por el Archivo Cuba.

''Es una obra de importancia esencial para el futuro de Cuba'', afirmó Bofill. ``Se trata de la reivindicación
científica de las denuncias de derechos humanos que por mucho tiempo nadie escuchaba en la escena
internacional''.

Para la académica Marifeli Pérez-Stable, la coordinadora principal del estudio Cuba: la reconciliación
nacional (2003), el proyecto de Lago y Werlau es útil y riguroso, pero ``la constatación definitiva sobre la
revolución cubana tendrá necesariamente que esperar a después del cambio''.

''Bajo un gobierno democrático, se abrirá la posibilidad de usar archivos y acceder a fuentes que ahora no
están disponibles en Cuba'', observó. ``La historia no podrá completarse mientras no se pueda actuar en el
terreno''.

Aunque el registro de Archivo Cuba apunta a sembrar la semilla para una eventual Comisión de Verdad,
Justicia y Reconciliación Nacional, Lago es partidario de que el tema de los culpables de asesinatos se
ponga en manos de jueces internacionales.

''Un problema clave del futuro de Cuba va a ser el modo de administrar la justicia y que no se repita en
nuestra historia el año 1959'', consideró el investigador. ``El Tribunal Internacional de La Haya me parece
una solución magnífica para nuestro caso''.

http://www.miami.com/mld/elnuevo/
El Nuevo Herald, Miami, Florida
http://www.terra.com/deportes/art
iculo/html/fox191409.htm

9.- Cuba posee el
récord mundial de
atletas desertores
Por: Marino Martínez

A Cuba siempre se la ha identificado en el
mundo por la dulzura de su caña de
azúcar, el aroma de su tabaco, la hidalguía
de sus palmas reales, sus bellezas
naturales, las improvisadas canturías
campesinas, sus hermosas mujeres y sus
atletas privilegiados.

En la última década a Cuba también se le
identifica por ser el país que ostenta el
récord mundial de atletas desertores. La
marca no es por un año o dos, el récord es
de todos los tiempos.

¡Qué penoso! ¡Qué triste! La juventud
deportiva de una nación huyendo en masa
en busca de libertad y una vida mejor. Si el
tirano que gobierna ese país tuviera una
pizca de honor abandonaría su trono. Un
trono manchado de sangre por más de 45
años que ha traido luto, dolor y sufrimiento
a más de 10 millones de seres humanos.

Vamos a comentar sobre las realidades del
deporte bajo el sistema comunista, las
deserciones y sus causas, así como la única
solución para que esa juventud deportiva
pueda desarrollar libremente sus virtudes
naturales, tocar el cielo con la mano y
tener el derecho a regresar a su país de
nacimiento junto a sus seres queridos,
amigos y la afición nacional.

Pero antes, es necesario hacer un breve
recorrido por la historia del deporte
cubano. Un pasado hermoso que la tiranía
de Castro le ha negado a las nuevas
generaciones. Nuevas generaciones que en
la mayoría de los casos creen que el
deporte cubano se inició en 1959.

Este diario llega a Cuba. Recibimos
mensajes de cubanos de la isla hablando
sobre artículos nuestros que llegan a sus
manos. Esta columna no será la excepción
y estamos convencidos que llegará a un
segmento del pueblo. Por ello, creemos
necesario brindar una síntesis histórica del
deporte cubano.
Cuba ha sido siempre una tierra pródiga de
atletas excepcionales. Desde el pionero de
los campeones olímpicos el esgrimista
Ramón Fonst (París 1900 y San Luis 1904),
el primer y único hispano campeón
mundial de ajedrez, José Raúl Capablanca
(1923-1927), el bailarín de los cuadriláteros
Eligio Sardiñas, conocido mundialmente
como Kid Chocolate, el primer pitcher
hispano estrella de Grandes Ligas el
legendario Adolfo Luque "Habana
Perfecto" y el versátil pelotero Martín
Dihigo, hasta llegar a las épocas de
Gerardo González "Kid Gavilán", el
pimentoso pelotero matancero Orestes
Miñoso, el fenomenal corredor Rafael
Fortún, la velocista Bertha Díaz, el lanzador
de la curva endemoniada Camilo Pascual,
el maestro de la lomita Luis Tiant y un
prodigio del deporte de las bolas y los
strikes, como Rafael Palmeiro.

Y no han sido los únicos. Suman
centenares de estrellas del deporte, antes y
después de 1959. Muchos de ellos
peloteros que antes de que Jackie
Robinson rompiera la barrera racial en
1947, tenían que desarrollar sus aptitudes
en las llamadas Ligas Negras de Estados
Unidos. Estas Ligas Negras de Estados
Unidos estaban invadidas por peloteros
cubanos.

Por sólo mencionar a tres de esos
jugadores, están los nombres de José de la
Caridad Méndez "El Diamante Negro",
Cristóbal Torriente y Alejandro "El
Caballero" Oms. Este trío era de lujo. Por
eso cuando los Gigantes de Nueva York
visitaron a Cuba para una serie de
exhibición frente a una selección de la isla
en el Almendares Park y su piloto John
McGraw vio lanzar a Méndez, exclamó: "Si
pudiera pintarlo de blanco me lo llevaría
con mi equipo y sería una de los mejores
lanzadores de Grandes Ligas. Babe Ruth,
"El Sultán de la Estaca, dijo: "Con
Torriente y Méndez en mi equipo, los
Yankees de Nueva York ganamos el
campeonato en el mes de septiembre y
salimos a pescar en espera de la Serie
Mundial", ¡Así de buenos eran José de la
Caridad Méndez y Cristóbal Torriente.

Chocolate ganó su primera corona mundial
en 1931 cuando derrotó a Barney Bass en
combate celebrado en la ciudad de
Filadelfia. Chocolate ha sido uno de los
mejores estilistas de la historia.

Ellos fueron los pioneros estrellas del
deporte cubano durante las tres primeras
décadas del pasado siglo y pusieron bien
en alto el nombre de la patria en el
extranjero.

En las décadas de los años cuarenta y
cincuenta surgieron otros colosos de la
feria del músculo y la mente. En natación,
Manolito Sanguily y Graciela Pujals, en
atletismo Rafael Fortún y Bertha Díaz, en
baloncesto Eduardo Camejo y Felipe de las
Posas, en boxeo Kid Gavilán, Luis Manuel
Rodríguez, José "Mantequilla" Nápoles,
Ultiminio Ramos "Puppy" García y
Florentino Fernández. No fueron las únicas
luminarias del deporte antes de 1959.
Podríamos mencionar decenas de
nombres, pero el espacio nos impide
hacerlo.

Faltaba mucho por hacer. Se necesitaba
desarrollar otros deportes y extender dicho
desarrollo a lo largo y ancho del territorio
nacional. Era un problema de la época
(primera mitad el siglo XX). Pero el
progreso era notable. Se marchaba por un
buen camino.
Antes de 1959, ningún atleta de Cuba
pertenecía al gobierno de turno. Ellos eran
propiedad exclusiva de Cuba como nación.
Chocolate no era un atleta del gobierno de
Gerardo Machado, Rafael Fortún no lo era
de Ramón Grau San Martín y Camilo
Pascual no lo era de Fulgencio Batista.

EL DEPORTE BAJO LA TIRANIA DE
CASTRO

A partir del triunfo de la revolución de
Castro en 1959 y después del fracaso de la
invasión de Playa Girón en 1961, una de
las primeras medidas fue erradicar el
deporte profesional. Castro se afianzó en el
poder y se unió a la Unión Soviética.

El deporte se convirtió en un instrumento
político para la propaganda del sistema.
Desde los inicios la salida de un atleta a
competencias internacionales no sólo se
determinaba por su calidad, también por el
nivel de sometimiento o simulación hacia
el gobierno. Podríamos señalar centenares
de colosos del deporte que durante las
décadas de los años sesenta y setenta
vieron sus carreras interrumpidas por no
simpatizar o someterse a la dictadura.

Para nadie es un secreto que el deporte
cubano ha logrado un gran desarrollo en
las últimas tres décadas, especialmente en
disciplinas que no tenían una participación
a nivel nacional antes de 1959, como lo
fueron el voleibol, levantamiento de pesas;
judo, ciclismo, polo acuático y balonmano,
entre otros.

Pero... ¡Qué pena! Todo ese crecimiento
cualitativo a cambio de poner al deporte
cubano y a sus excelsos atletas como
producto del sistema de Castro. A cambio
también de una practica discriminatoria
desde la etapa infantil y juvenil entre los
niños y la juventud que estudiaban y
estudian en escuelas deportivas, en
comparación con el resto de la niñez y la
juventud que lo hacían y lo hacen en
escuelas públicas.

Para ese fin de formar campeones para
propaganda política, se organizaron las
llamadas Escuelas de Iniciación Deportiva
Escolar (EIDE) y Escuelas Superiores para
Atletas (ESPA). En ambas escuelas, tanto
las provinciales como las nacionales, los
niños y los jóvenes recibían una
alimentación correcta y un cuidado
general de primera clase. En cambio, a los
niños que no estudiaban en dichas
escuelas se les quitaba el derecho a tomar
un vaso de leche a la edad de ocho años y
recibían una atención diferente. Muy
bonita sería la función de formar atletas en
dichas escuelas deportivas si el trato fuera
similar con los restantes niños y jóvenes de
la nación. Al no serlo, es algo injusto y
discriminatorio.

Llamar a las luminarias de Cuba como
campeones del régimen de Castro
representa una farsa completa. Es como
decir que Muhammad Ali pertenece al
gobierno de Richard Nixon o John F.
Kennedy y Carl Lewis a la administración
de Ronald Reagan. ¡Qué horror! A nadie se
le ocurre dentro de un sistema democrático
confundir dichos términos mezclando el
deporte con la política. Esto ocurre
solamente en dictaduras totalitarias. El día
que terminé esta larga pesadilla, nuestros
campeones Nacionales, Centroamericanos,
Panamericanos, Olímpicos y Mundiales de
antes y después de 1959, serán patrimonio
exclusivo de la nación cubana.

LA CRISIS DEL DEPORTE CUBANO

El deporte cubano lleva padeciendo una
crísis de graves proporciones que comenzó
a partir de 1980, fue creciendo con la
caída del imperio soviético y se ha
agudizado con el deterioro económico y
social de la dictadura castrista: las
deserciones casi en masa de los atletas
cubanos en busca de libertad y un futuro
mejor.

Cuba es el país con el mayor número de
deserciones de atletas. Posee el récord
mundial de todos los tiempos. Ningún país
a lo largo y ancho del universo se acerca a
Cuba.

El levantador de pesas el campeón
mundial Roberto Urrutia fue el primero de
los atletas de alto rendimiento en desertar
de Cuba. Lo hizo en 1980. Urrutia se hizo
ciudadano americano y tuvo el honor de
competir con la bandera de las barras y las
estrellas en los Juegos Olímpicos de 1984
celebrados en Los Angeles, California.

Luego lo hizo el pitcher René Arocha.
Desde entonces han desertado centenares
de atletas cubanos. Muchos de ellos con
edades difíciles para reiniciar sus carreras y
triunfar en el exigente deporte de Estados
Unidos. Algunos han triunfado, otros no.
Pero todos han tenido algo en común: vivir
en libertad. Y lo lograron.

En el béisbol han desertado y han logrado
jugar en Grandes Ligas además de René
Arocha, el torpedero Rey Ordóñez, Liván
Hernández, José Ariel Contreras, Rolando
Arrojo, Orlando "El Duque" Hernández,
Osvaldo Fernández, Ariel Prieto, Alex
Sánchez, Vladimir Núñez, Danny Báez,
Michael Tejera y el joven de 23 años que
acaba de debutar con los Marineros de
Seattle, Yuniesky Betancourt.

Kendry Morales, otro joven prometedor de
22 años, firmó con los Angelinos de Los
Angeles y en cualquier momento pudiera
debutar con el equipo californiano. De
estos peloteros, tres de ellos han
participado en Juegos de Estrellas:
Rolando Arrojo, Liván Hernández y Danny
Báez.

En gimnastica, la santiaguera Ana
Portuondo (Anna Harris) realizó la proeza
que después de ser campeona en Juegos
Centroamericanos, integró el equipo de
Estados Unidos para los Juegos Olímpicos
de Atenas 2004 y ganó dos medallas, una
de oro por equipo y otra de plata
individual. En esgrima, el campeón
mundial y medallista olímpico Elvis
Gregory Gil, que radica en Francia. En
tenis, el campeón nacional Mario Tamayo.

En voleibol lo han hecho 12 jugadores en
los últimos tres años. El 29 de diciembre
del 2001 seis atletas internacionales
desertaron en en torneo amistoso en
Bélgica y huyeron a Italia. Fueron ellos
Leonel Marshall, Ihosvany Hernández,
Ramón Gato, Angel Dennis, Jorge Luis
Hernández y Yasser Romero . El 4 de enero
del 2004 solicitó asilo político en Puerto
Rico Yosleider Cala, tras concluir el
preolímpico Norceca disputado en la
ciudad de Caguas. Ese mismo año lo
hicieron Javier Brito y Maikel Salas. El
último fue Javier González en el 2005, en
Italia.

En otros deportes también han desertado
atletas, incluyendo el joven futbolista
Yoelki Pérez que participó en el torneo
Copa de Oro disputado en Estados Unidos.

¿Y qué decir de los periodistas
profesionales?. Decenas de ellos han
desertado y han logrado triunfar en la
prensa escrita, radial y televisada. Por sólo
mencionar a un grupo de ellos, están los
casos de Angel "Tito" Rodríguez, Luis "Yiki"
Quintana, Jorge Ebro, Omar Claro, Bobby
Salamanca jr, Alberto Aguila y Armando
Fernández Lima. Todos ellos son estrellas
con la pluma y el micrófono.

¿Cuáles son las razones que llevan a los
atletas cubanos a desertar abandonando
familia, patria y a un público que adora a
sus ídolos? Podemos mencionar decenas
de razones. Pero podemos resumirlo con
una frase: falta de libertad y futuro incierto
para la juventud.

Los atletas cubanos no pueden llegar a la
cima de sus facultades. Poseen un techo
en su desarrollo individual. No pueden
prosperar económicamente como lo hacen
miles de deportistas de otros países. Ellos
viven en un sistema de esclavitud.

¿Cuáles son las soluciones?. No se puede
hablar de solución mientras se encuentre la
tiranía de Fidel Castro. En dicho sistema no
existe mejoramiento económico ni
tampoco la libertad que se requiere para el
desarrollo pleno del ser humano. Por la
tanto, la solución es una: la caída del
sistema totalitario.
El día que desaparezca la oprobiosa
dictadura, los atletas cubanos tendrán
derecho a lograr el desarrollo pleno de
todas sus habilidades naturales y llegar
hasta donde sean capaces en base a su
talento individual. Podrán ganar dinero.
Soñar con la gloria. Acariciarla. Tocarla.
Besarla. Alcanzarla.

Cuando llegue ese día esperado por
millones de personas, Cuba seguirá siendo
un país de atletas excepcionales. Se podrá
mantener y hasta elevar el desarrollo
deportivo.

Cuba también dejará de ostentar el
bochornoso récord mundial de atletas
desertores.
PINOCHET vs CASTRO
Por Esteban Casañas Lostal.
Montreal, Canadá.11 de diciembre, 2006

Murió el general, el golpista, el caudillo, el asesino, el militar, el cualquier cosa que despojó a un Allende
elegido por la voluntad popular y resultado de una coalición entre varios partidos políticos de izquierda.
Falleció el tipo al que le sumaran miles de miles de muertos chilenos, miles que nunca existieron, ni entre los
verdaderamente muertos, ni en los contados por desaparecidos, esto no lo digo yo, consulten las
investigaciones de la comisión de la verdad. Resulta que al generalísimo le achacaron tantos miles de
muertos como los sumados a Batista. Dijeron en Cuba y repercutió hasta hoy día, murieron en la isla veinte mil
muertos, cifra que los investigadores han reducido a poco más de dos mil contando las pérdidas de ambas
partes, batistianos y revolucionarios. Lo mismo sucedió en ese país andino, exageraron cifras hasta la
saciedad, hasta envenenar a la opinión pública mundial, y aún hoy persisten en su empeño, no solo eso,
encuentran eco.

Muerto por muerto da muerto en una simple operación matemática, creo que no aprobaría ninguna de sus
formas o sumas, pero desgraciadamente nos encontramos en un continente aferrado a las falsas matemáticas.
Donde, los muertos de la zurda son exagerados y las causas de sus muertes muy bien justificados, hasta
beatificados en casos de asesinos como el famoso poster de Ché Guevara.

Hoy, la zurda letrinoamericana celebra con júbilo la muerte de Pinochet, Pinocho para muchos durante
décadas. Esas pachangas no son criticadas por nadie como las celebradas en Miami ante la noticia de la
enfermedad de un asesino que lo supera con creces. Por Castro escuchamos voces reclamando oraciones y
piedad desde diferentes latitudes del mundo, cleros y representantes de diferentes religiones o credos se
mostraron mucho más piadosos que nunca. La imagen deteriorada de uno de los hijoputas más grandes
paridos en este continente, clama por la misericordia universal zurda, y La Habana reúne a miles de esos
degenerados para celebrar un cumpleaños con aires de funeral.

Pretenden vender la imagen de un santo que nunca ha mostrado piedad ante sus adversarios, dicen que hoy
se acerca a Dios en las postrimerías de su muerte. Que Dios me perdone, asumo la supuesta posición del indio
Hatuey antes de ser incinerado, no quiero ir al cielo, pero como vivo convencido de que ese degenerado irá
directamente al infierno, tampoco quiero como destino final de mi viaje ninguno de los dos lados, ambos se
confunden.
¿Cuántos muertos tuvo Pinochet? Pregunta realizada y tomando en cuenta solo cifras, supongamos que nos
encontramos ante una simple operación matemática. La respuesta sería X, unos dirán tantos, la izquierda
exagerará la cifra por vicio propio. Las diferencias resultarán inaceptables para ambos bandos y se desestiman
la cantidad de muertos o huesos diseminados en ambas geografías.

¿Cuáles fueron los resultados? Las respuestas son varias y se tratarán de ocultar éxitos o fracasos. Cabe
entonces el espacio a la duda, ¿se justifica la existencia de muertos ante el éxito económico logrado? En
preguntas más fáciles de realizar, ¿paga Chile justificadamente su estado económico actual con el sacrificio
de varios idealistas utópicos llamados “revolucionarios”? Traslademos esa pregunta a una isla del Caribe,
¿paga el sacrificio de miles de ciudadanos cubanos los resultados obtenidos en estos cuarenta y tantos años
de existencia del régimen impuesto a la isla?

Las respuestas de ambas partes pueden ser variadas, no cabe la menor duda, pero los resultados son únicos.
¿Cómo ha finalizado Chile durante el corto período de Pinochet? ¿Cómo ha finalizado Cuba durante el
extenso período de gobierno castrista? Chile como uno de los punteros económicos de este continente. ¿Y
Cuba? Discutiendo los últimos lugares de este hemisferio. Aquellas divisas de la educación, deporte y
asistencia hospitalaria no justifican entonces el éxodo incontrolado de su población. Entonces, se impone la
necesidad de establecer diferencias entre asesinos, porque supongo lo sean tanto los que matan en nombre
de cualquier ala, diestra o siniestra.

¿Valieron la pena los muertos de Chile? ¿Valieron la pena los muertos de Cuba? ¿Cuáles han servido y cuáles
son solo desperdicios históricos? Las respuestas deben ser ofrecidas solamente matemáticamente y teniendo
en cuenta los años transcurridos para construir algo, algo que nunca ha existido, solo la venta de un sueño
cuyo único destino es una balsa o vagina de una extranjera cuando hablamos de futuro.

Muere Pinochet y no es un ídolo, todo lo contrario, es una persona detestable y odiada. Deja tras de sí a una
nación próspera y puntera en letrinoamérica, muere perseguido y acosado, fallece acorralado.

Muere o está a punto de partir Castro, es ídolo de un continente enfermo, corrupto, preñado de ladrones,
vendedores de sueños falsos, continente abrumado por la ignorancia y desespero. Solo los cubanos
celebramos nuestra justificada pachanga y somos criticados, repudiados, despreciados. Millones de seres
claman y oran por la salud de un hijoputa, crean las pausas para el nacimientote un ser con aptitudes para ser
beatificado, crean un nuevo santo. Deja tras de sí una nación en la más terrible ruina económica, política y
social. Castro es aplaudido y venerado por muchos, Pinochet es aplaudido y venerado por muchos. Los
resultados no son iguales y los precios a pagar son distintos.
11.- Cuba: Un enigma
Por Alejandro Miranda Lines, (costarricense)

El porqué de la longevidad del régimen comunista cubano es un enigma. Mayor resulta, para aquellos que
hemos visitado la isla y nos hemos dado cuenta de primera mano de la miseria, el caos y la destrucción
que impera en la que un día fue el paraíso del Caribe.

"En Cuba se paró el tiempo". Muchas veces se oye esa frase, pero su significado es difícil de
comprender. Cuando se dice que paró el tiempo se habla solo de los automóviles que circulan o de los
edificios que son los mismos. Pero en Cuba no se paró el tiempo, ojalá se hubiese parado. Hay que estar
allí para darse cuenta que el tiempo pasó como un huracán por toda

Cuba. Aunque los carros y los edificios no cambien, el tiempo y la falta de cariño los han dejado en
escombros. Pero, el tiempo pasó también por las
mentes de la gente y esto es lo mas grave. Más de 35 años de un régimen de mediocridad, han dejado su
huella profunda. Hoy la gente es mediocre, porque sus líderes son su ejemplo. Hoy los edificios se caen
al suelo, porque no tienen dueño, porque nada importa. Cuba es el reino de la desesperanza porque el
mediocre reina y a quien sobresale le cortan las alas inmediatamente.

Llegar a Cuba impacta, porque, aunque no la cuiden, sigue siendo bella por fuera. Pero hay solo que
asomarse un poco en su interior, para darse cuenta que las cosas no caminan nada bien. ¿Cuándo fue la
última vez que usted visitó un país donde el único tema de conversación era la desgracia de su
situación? Si se habla con la gente, y si la gente le habla a usted, solo escuchará de necesidades, de la
mala situación, del sistema. No existe otro tema y esto resulta triste.

¿Cuándo fue la última vez que visitó un país en el cual deben construir muros y barricadas y patrulleras y
leyes para que sus ciudadanos no se escapen?

Mientras los países libres deben luchar para que inmigrantes ilegales no penetren sus fronteras, en Cuba
deben luchar para que la gente no se vaya. No basta que mas de un millón de cubanos no puedan vivir en
su propia tierra, gran parte de quienes están allí quisieran irse.

En Cuba no hay libertad, no se puede opinar contra el gobierno, no se puede formar partidos políticos, no
se puede viajar libremente, no existen las elecciones libres, ni la libertad de prensa, no se pueden formar
asociaciones laborales, no se puede.., no se puede..Nada se puede. En Cuba no hay fraternidad, se
incentiva a los ciudadanos a delatar a sus vecinos por las pequeñeces más insignificantes y se fomenta
el odio hacia los disidentes y hacia cualquiera que tenga un punto de vista "antirrevolucionario". Por
último, en Cuba no hay igualdad. Los cubanos son gente inferior en su propia patria. Los turistas y
extranjeros pueden circular libremente y tener acceso a bienes y servicios que los cubanos no pueden ni
oler. Inclusive, entre los mismos cubanos, existen clases marcadamente diferentes. Los "macetas" en el
turismo y aquellos que trabajan para el gobierno viven mejor que el resto.

Resulta ofensivo verles por las calles con sus relojes Rolex y sus teléfonos celulares, no porque estas
comodidades sean malas, sino porque están disfrutando de todas las creaciones del capitalismo que le
niegan al pueblo y en contra de las cuales tanto han predicado durante tantos años. Contrario a esto, el
resto del pueblo recibe salarios de hambre. No importando la actividad que desempeñen, un trabajador
cubano gana alrededor de $12 por mes, una miseria en cualquier país del mundo. Al pueblo cubano, el
sudor se lo pagan con hambre y con necesidades.

¿Qué justificación existe para mantener a un pueblo en este estado de falta de libertad? Si se viera
progreso y prosperidad, talvez se podría argumentar que el sacrificio de la pérdida de libertad tiene sus
frutos. Pero no es el caso, en Cuba se pasa hambre. Un país que por su posición geográfica debería estar
dentro del primer mundo, es una nación de necesidades y atrasos. No hay justificación para esta
situación. Así como no hay justificación para mantener o cooperar para que se perpetúe este régimen tan
injusto y nefasto.

Y en esto, al que le caiga el guante que se lo plante.

Para entender la situación de Cuba, hay que analizar de cerca el punto de partida. En 1959, Cuba era una
nación cercana al desarrollo en muchos aspectos. Ocupaba los primeros lugares de América Latina en
todos los índices económicos y, aunque esto no se comenta a menudo, también en los índices sociales.
Cuba estaba solo por abajo de Uruguay, Argentina y Costa Rica en el bienestar social de su pueblo y muy
por encima de ellas en sus índices económicos. El verdadero problema cubano no era social, como lo
han tratado de hacer ver, el problema era el gobierno de turno. La dictadura de Batista era progresista,
pero cruel y corrupta. Removerlo del poder era importante para Cuba, pero hacerlo por medio de una
revolución comunista era innecesario y ha resultado un total fracaso. Cuba hubiese sido una nación
poderosa, si tan solo se hubiera tomado un camino racional y moderado. Existía la posibilidad de tomar
algunas medidas sociales correctivas y de sanear la corrupción pública, pero todo dentro de un marco
democrático y pacífico. El potencial de Cuba era ilimitado, su gente trabajadora y progresista, su posición
geográfica inmejorable, su belleza natural, su avanzada infraestructura. Todo estaba servido para un
glorioso futuro. Solo tienen que analizarse las tendencias de negocios de los últimos 35 años para
realizar el potencial que tenía Cuba. Su belleza natural a solo 90 millas de Estados

Unidos la hubiese convertido en el centro turístico más importante de América y quizás uno de los más
importantes del mundo. La fertilidad de sus suelos y su cercanía al mercado americano la hubiesen
convertido en la capital de la fruta fresca de América, los contenedores de fruta hubiesen llegado a sus
destinos sin necesidad de refrigeración. Empresas tan importantes como la Bacardí y muchas otras, de
capital cubano, hubiesen tenido su base en la isla generando millones de dólares en exportaciones. No
menos importante hubiera sido la actividad financiera. Cuba hubiese podido ser la capital de la banca
latinoamericana, suplantando a lo que ahora existe en Panamá, Bahamas y Gran Caimán. Por último, La
Habana hubiese sido la puerta de entrada de Latinoamérica a Estados Unidos, cumpliendo la función que
le tocó desempeñar a Miami, una ciudad que en 1960 no era más que un pueblito comparado con La
Habana. Se podría seguir imaginando lo que pudo ser, pero veamos un poco lo que es.

Hoy Cuba, a pesar de haber contado con millonarios subsidios rusos, no es ni la sombra de lo que era en
1959. Esa es la primera prueba de que el régimen no funciona. Sin contar lo que pudo haber sido la Cuba
de hoy, el país está peor que en el inicio del régimen. Culpan al embargo norteamericano, pero se olvidan
de dos factores, uno es el subsidio y la impagable deuda rusa. El segundo es la razón detrás del
embargo. Primero, el régimen cubano se benefició durante muchos años de los regalos que le hacia la
URSS para mantener a un satélite estratégicamente importante para sus pretensiones comunistas en
América Latina.

El segundo factor es la justificación absoluta que tiene el gobierno americano para embargar a Cuba. Si a
usted un amigo le robara todo lo que posee, ¿volvería usted a hacer negocios con él? En los años 60 el
gobierno cubano nacionalizó, mejor dicho robó, billones de dólares en activos propiedad de ciudadanos
estadounidenses sin ninguna justificación. ¿No cree usted que Estados Unidos tiene derecho a proteger
las inversiones de sus ciudadanos? Si algo parecido le sucediera a usted, ¿no esperaría que su gobierno
le apoyara?

Bueno, ¿Adónde están los millones de dólares que la URSS le regaló a Cuba en subsidios y en préstamos
que nunca se pagarán? Ese es otro de los errores del régimen cubano. Gran parte de ese dinero se gastó
en financiar el ejército más grande y poderoso de América Latina. Un ejército que ha cumplido misiones
tan absurdas como pelear en Angola y Etiopía. El resto se dedicó a armar y a entrenar a las guerrillas
comunistas de Latinoamérica, las mismas que han sembrado terror, muerte y desolación en todos
nuestros países.

Pero, dejando de lado lo antes discutido, lo peor de Cuba no es su situación material por mala que se
encuentre. Lo peor de Cuba es su situación mental. Los cubanos son un pueblo domesticado, un pueblo
sin esperanza y sin sentido de lucha. Los cubanos perdieron su libertad hace muchos años y nunca han
tratado de recuperarla. El culpable de esta atrofia mental es un régimen que apalea, que estereotipa y que
miente. Un régimen de adoctrinamientos y prohibiciones que, lejos de buscar el bien colectivo, busca
perpetuarse en el poder. Un régimen que hizo olvidar, con su propaganda, la diferencia entre el bien y el
mal.

Una pregunta obligada salta a la mente luego de ver tanta injusticia ¿porqué nadie hace nada para luchar
contra estas atrocidades? Luchar desde adentro es difícil pero, si uno está dispuesto a tirarse al mar en
una balsa, ¿porqué no arriesgarlo todo luchando por cambiar su país? Probablemente, porque sienten que
la muerte sería más segura y lenta. Al menos en una balsa hay alguna probabilidad de sobrevivir. Esa es
la desesperanza que han parido los cubanos en sus mentes.

Lo más difícil de comprender es la posición que toma la comunidad internacional frente a Cuba y a sus
líderes. Los cortejan, los invitan, negocian con el hambre y la libertad ajena. Se sabe que Cuba presenta
muchas oportunidades de negocios, pero dejar de lado los principios para ir en busca de dinero no es
una posición respetable. Luego de ver lo que es Cuba, se entiende que cualquier persona que negocie
con un régimen como el cubano va en contra de los más altos principios del ser humano. En contra de la
libertad, de la igualdad y de la fraternidad. En contra de la razón y de la justicia. ¿Será que a nadie le
conviene una Cuba productiva y competitiva? ¿Será que la misma existencia de Fidel Castro le
representa al resto de los países una segura entrada de dólares? En todo caso, la misma comunidad
internacional que hoy persigue a Pinochet, debería ser igual de acuciosa en su condena al injusto
régimen cubano.

Fidel Castro dijo hace muchos años, en su propia defensa, que sería la historia quien le juzgaría. Hoy
llegó el momento de que la historia le juzgue y el resultado no es positivo. La historia tendrá que juzgarlo
como el último de los tiranos militares de la América Latina del siglo XX, como el exportador de tristeza
que ha sido. La historia tendrá que pedirle cuentas por el hambre y la falta de libertad de millones de
cubanos. La historia deberá cobrarle la muerte que sembró y pasarle la factura de miles de exiliados que
perdieron su patria a manos de la injusticia. La historia será implacable con el hombre que le negó a
Cuba su gloria, que la sumió en el atraso y en la derrota de su propia alma.

Publicado por http://www.cubanet.org/opi/042600.htm
12.- IMPRESIONES DE UN VIAJE A CUBA
En la granja castrista
Por Pablo Casado Blanco
Libertad Digital, España
6 de enero, 2007

”Todos somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros”. Ese era el mandamiento por el que se
regían los animales de la célebre sátira de Orwell, y esa es la percepción sobre la farsa castrista que me traje
de La Habana. Nada más pisar suelo cubano, uno se da cuenta de que la gran mentira comunista ha
sobrevivido en la Isla a duras penas y, al igual que en el cuento orwelliano, a base de engaño y represión,
mitos y miedo, orejeras y palos.

La dictadura castrista ha ido cincelando durante cincuenta años una monumental mentira sobre la
revolución cubana y sus ficticios logros educativos, sanitarios, deportivos, artísticos. Mitos omnipresentes en
cada rincón del país: el yate Granma, Sierra Maestra, Playa Girón, Eliancito, los Cinco Héroes y, sobre todo,
el Che Guevara, convertido en rentable fetiche por sus compañeros de armas. Orejeras de mulo para que
nadie vea más de lo que tiene que ver. Todo queda bajo control: los medios de comunicación, la conexión a
internet, las telecomunicaciones, las aduanas, las editoriales, el correo.

La represión está a la orden del día, así como el miedo al poder omnímodo de la nomenklatura castrista; y la
delación: se obliga a la gente, desde que son niños, a delatar y repudiar a los “traidores de la patria”. Palos,
cárcel, paredón para quien no se someta al yugo del régimen, para los heroicos disidentes que sobreviven a
la presión de la tiranía luchando por que la libertad y la democracia se instalen por fin y para siempre en
Cuba.

Precisamente ellos fueron el motivo de mi viaje a Cuba, y son ahora mi mejor ejemplo de dignidad y coraje
frente a los enemigos de la libertad. Con no pocas dificultades conseguí reunirme clandestinamente con
Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, con Elizardo Sánchez, dirigente de la Comisión
Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, y con Vladimiro Roca, presidente del Partido
Socialdemócrata Cubano. Los tres viven confinados en sus propias casas, vigilados día y noche por las
patrullas del Ministerio del Interior. Los tres han pasado en algún momento de su vida por los temibles
presidios cubanos, tristemente célebres por estar infestados de insectos y sádicos carceleros.

Los encontronazos de Oswaldo con la dictadura castrista vienen de lejos. Empezó a ser repudiado a los 10
años, a causa de sus convicciones religiosas. A los 17 fue condenado a trabajos forzados: hubo de cortar
caña de azúcar en Camagüey por no comulgar en la escuela con la rueda de molino comunista. A los 20 se
le mandó a picar piedra en la Isla de Pinos, tras ser acusado de ejercer “liderazgo” entre estudiantes, mientras
estudiaba Física, carrera a la que luego añadiría una ingeniería en Telecomunicaciones.

Cada cierto tiempo, a Oswaldo le apedrean la casa o sufre actos de repudio. La juerga corre por cuenta del
Partido Comunista y sus hampones. Su supervisor laboral (y buena parte del vecindario) lo designan los
servicios de espionaje. Sus hijos han de sufrir en la escuela el adoctrinamiento normal y el que tiene por
objetivo a su propio padre. En definitiva: Oswaldo vive en un estado de sitio tan sólo soportable por su amor a
la libertad y a Cuba.

Le llevé ropa y comida de parte de uno de sus hermanos, y unos libros prohibidos en la Isla, que tuve que
llevar escondidos en el doble fondo de la maleta para que no me los quitaran en la aduana. Es insólito
comprobar el poder de los libros en ausencia de libertad. Recuerdo su alegría al ver el Alegato por la
democracia de Natan Sharansky, lo que me hizo pensar en las similitudes entre los padecimientos de ambos
luchadores por la libertad.

Estuvimos hablando durante horas del pasado, del presente y, sobre todo, del futuro de Cuba. Un futuro sin
fusilados, sin presos, sin repudiados. En definitiva, un futuro en libertad. Desde que Castro está enfermo, la
represión se ha agravado, y la incertidumbre se ha apoderado aun más de los 11 millones de cubanos que
viven en la Isla, muy en especial de los opositores.

Yo mismo sufrí la presión de los servicios de seguridad castristas. Fui interrogado, registrado y seguido por
tener la ocurrencia de entrar en casas de disidentes, y me imagino que por ser representante del Partido
Popular, una bestia negra para Fidel y sus acólitos.

La atmósfera en La Habana, sobre todo lejos del circuito turístico, se hace irrespirable. Tras el velo decrépito
que envuelve todo se puede vislumbrar el esplendor de un pasado no tan lejano, demolido minuciosamente
por el socialismo en acción de Fidel y sus muchachos. Ni rastro del sempiterno optimismo cubano que
publicitan las empresas turísticas. Del ideal revolucionario que pregona la doctrina dictatorial. Sólo se ve
tristeza y resignación. Miseria y desconfianza.

Tuve la sensación de estar en la Varsovia ultrajada por los nazis: las casas derruidas, la ubicua propaganda
oficial; los vecinos que señalan con aversión a hombres valientes y buenos, sitiados en sus propias casas y
tratados como apestados por el mero hecho de pensar distinto de lo que manda el tirano.

Después de conocer a los disidentes cubanos valoras como se debe la exhortación de Don Quijote a Sancho:
por la libertad se puede y aun se debe aventurar la vida. Te das cuenta de la grandeza de las sociedades
abiertas, y de la sinrazón del comunismo y de cualquier otro totalitarismo fanático, valga la redundancia.

Pese a quien pese, Castro se muere; y con él debe morir el castrismo. Ahora más que nunca, la verdad
absoluta encarnada en un sátrapa agonizante debe dar paso a la Libertad. La necesita más Cuba que el
tirano médicos madrileños, lo que ya es decir...

PABLO CASADO BLANCO, presidente de Nuevas Generaciones de Madrid.
13.- QUE LES PREGUNTEN A LAS VÍCTIMAS.
por Manuel J. Gutiérrez Ortiz*

*Hoy leo en el periódico un artículo muy interesante, con un título muy sugestivo, que resume la
situación jurídica de esta tragedia cubana de 48 largos años, a la que corresponde un final de
justicia dentro de un marco ecuánime de derecho y equidad. *

* Porque 48 años de ignominia, de abuso de autoridad, de seres inocentes asesinados, de
ahogados en desesperada huida, de tantos casos particulares de vesania como el ataque a
niños y mujeres hundidos inmisericordemente en el remolcador 13 de Marzo. *

* Tantos años de despojos, de encarcelamientos, de desprecios a la integridad humana y al
decoro; de humillaciones; de amenazas y engaños; de anulación de la personalidad y de la
iniciativa personal; de destrucción sistemática del país... *

* Ruina y miseria repartida a voleo con siembra de odio y cosecha de abusos y maltrato... *

* Todo ese daño no puede resumirse en un final de perdón y olvido, de borrón y cuenta nueva
como preconizan y propagan, con pujos de caridad cristiana, muchos que nunca han estado
presos, ni han perdido a un hijo, o a un amigo en la tragedia. Con muchísimos menos delitos
que estos criminales del castrismo, echó del templo Cristo a los mercaderes aquellos sin
más contemplaciones. *

* Porque dejar sin castigo tanta ignominia, es un insulto y desdén a las víctimas, y un
desprecio absoluto por la Justicia *

* Ese artículo del periódico me retrotrajo a España en 1936 cuando comenzó la guerra civil. *

* Ya la República se había inaugurado en el 31 con el odio a la Iglesia y la quema de iglesias y
conventos, cuyas humaredas en el cielo de Madrid, presencié ese día desde la azotea de mi
edificio. *

* El gobierno populista y moderado republicano fue derivando hacia el socialismo hasta llegar
al comunista, subiendo a la presidencia Manuel Azaña; y el asesinato del diputado de
derechas Calvo Sotelo (13 de julio) fue la chispa que prendió el polvorín y se sublevó el Ejército
con el General Mola (cubano, de Placetas) al frente (18 de julio) hasta que más tarde por
común acuerdo de los sublevados, eligieron a Franco como Generalísimo, para dirigir la
situación. *

* Tres años de barbarie y crímenes en la Zona Roja que fue siendo liberada paulatinamente
por las tropas nacionalistas. Madrid fue un buen ejemplo de esa barbarie: 40,000 asesinados.
La mayor parte sacados de sus casas por un pelotón de milicianos, llevados a Paracuellos de
Jarama y un alevoso tiro en la nuca. ¿Delito? Bastaba ser sacerdote, o seminarista, o
simplemente estudiante católico. *

* Hubo ejemplos de sadismo. Encerrados en el vapor Alfonso Pérez de 7000 toneladas
convertido en prisión-flotante, en Santander, vino una turba de gente, sacaron a cubierta a los
presos y fríamente ametrallaron indiscriminadamente, hombres, mujeres y niños, produciendo
160 muertos y muchos heridos más sin que interviniese la policía del gobierno republicano. *

* En toda España se asesinaron, y sin juicio, más de 10,000 clérigos, entre religiosos, curas y
monjas, 12 obispos y un cardenal. *

* Para el que lo dude le daré la lista de los obispos, ultimados sin causa en el mismo año
1936: Florentino Asensio de 59 años, obispo de Barbastro. Manuel Basulto de 67, de Jaén.
Manuel Borrás 56, de Tarragona. Narciso Esténaga 54, de Ciudad Real. Salvio Huix 59, de
Lérida. Manuel Urrutia 60, de Barcelona. Cruz Laplana 61, de Cuenca. Manuel Medina 67, de
Guadix. Eustaquio Nieto 70, de Sigüenza. Anselmo Polanco 55, de Teruel. Miguel Serra 68, de
Segorba. Y Diego Ventaja 56, de Almería. *

* El 1º de Abril de 1939 se terminó la Guerra con más de un millón entre muertos y heridos
mutilados. Y se hizo justicia por medio de tribunales civiles, no militares. Los acusados de
delitos tuvieron la garantía procesal de jueces y abogados defensores. Se ajustició a los
convictos de crímenes probados. No existió la pantomima de juicios que hizo Fidel con los
batistianos, ni circos romanos como el de Sosa Blanco. *

* El 16 de ese abril del 39 el Papa Pío XII, envió un mensaje a España de felicitación. *

*De ese mensaje copio uno de los párrafos: *

* “A vosotros toca, Venerables Hermanos en el Episcopado, aconsejar a los unos y a los otros,
que en su política de pacificación todos sigan los principios inculcados por la Iglesia y
proclamados con tanta nobleza por el Generalísimo: de justicia para el crimen y de benévola
generosidad para con los equivocados. Nuestra solicitud, también de Padre, no puede olvidar
a estos engañados, a quienes logró seducir con halagos y promesas una propaganda
mentirosa y perversa.” *

* ¡Sí señor! Una vez que se pueda implantar un verdadero gobierno en Cuba, se debe tener
“benévola generosidad con los equivocados” y con los imbéciles que no hayan cometido
crímenes mayores; pero además “justicia para el crimen”, como recomendó Pío XII. *

* ¿Cuándo se puede lograr esto? Chi lo sa. Primero tiene que estirar la pata el tipo de la
colostomía, con su bolsita de kk. Esa vergüenza, esa humillación para su egolatría, ha hecho
que lo declare “secreto de estado”. Ya está empezando a pagar tanto daño que hizo y que no
podrá pagar del todo aunque viva cien años más. *

* Y cuando ya no pueda seguir echando nada en la bolsita, le espera el juicio divino. Ahí sí que
no le valen las mentiras, ni decir que la Historia le absolverá. Ha dejado tan nefasta huella en
la Historia, que sus cómplices saldrán huyendo, y sus partidarios se esconderán. Los que
tienen vergüenza, que siempre habrá en el mundo el idiota útil, que va a mantener el mito fidel,
como crearon el mito che, y lucirá en su camiseta el retrato de la Bestia. *

* Pero no en Cuba. ¡Faltaba más! *

* Maguor *
14.- Que les pregunten
a las víctimas
por TERESITA MAYANS,
Escritora y ex presa política.
Enero, 2007

Esperando la inminente muerte del tirano
Fidel Castro una interrogante nos ocupa el
pensamiento: ¿qué va a pasar? No
sabemos, pero algo y todo tiene que
cambiar. Se habla de sucesión,
ajusticiamientos, tribunales. Los culpables
tiemblan y preparan la huida.

Ante la situación, se ha escuchado con
insultante frecuencia un sensiblero decir:
‘Todos somos cubanos y tenemos que
unirnos, olvidar (el crimen) y perdonar’’ (a
los culpables). Para convencer invocan el
sagrado nombre de Jesucristo,
pretendiendo así obligar a los llamados
intransigentes (dolientes) a transitar por el
camino del perdón, que según estos
perdonadores de crímenes, nos conducirá
al paraíso celestial.

¿Quiénes hablan de perdonar, las víctimas
o los victimarios? Todavía hoy, las cárceles
siguen llenas de presos políticos, muchos
con enfermedades terminales y sin
asistencia médica; la república sigue
secuestrada, el pueblo enfermo, perseguido
y hambriento. Cualquier lugar de Cuba ha
sido escenario de crímenes políticos
horrendos, las prisiones de menores
abarrotadas y muchos de estos niños han
sido violados porque los han encerrado con
grandes criminales ante la indiferencia de
los carceleros.

Habría que preguntarles para este perdón a
los sobrevivientes que han sido baleados en
el océano por el solo hecho de querer
escapar de la isla. Hombres, mujeres y
niños desde edades tan tempranas como la
hija de Gustavo Martínez, con seis meses
de nacida ametrallada en el mar por la
policía de la tiranía cuando la barbarie
cometida contra el remolcador 13 de
Marzo, y otros niños hundidos y ahogados
cuando los sucesos del río Canímar, donde
iba el hijo de María Victoria García con
cinco años de edad.

¿Perdón? ¿Cuál perdón? En esta cuenta
de medio siglo de torturas y asesinatos, de
aplicar electroshocks a miles de prisioneros
políticos, perdonar a los culpables sería
una perversión del espíritu cuando, para el
régimen, asesinar a un cubano es tan
perfectamente insignificante que da lo
mismo que se trate del chino Tang que de
un Camilo Cienfuegos o de la monja sor
María Echevarría, asesinada en la
Seguridad del Estado de Santiago de Cuba.
Que les pregunten a los hijos de padres
fusilados, a las Madres del Eterno Dolor, a
Sergio Bravo, a quien le arrancaron una
pierna por esconder una Biblia; a Lidia
Pérez, que cuando se le presentó el parto
en la galera y con su hijo en el vientre se
desangró porque la policía política se negó
a prestarle asistencia; o a Lidia Figueredo,
fusilada con seis meses de embarazo; que
les pregunten a los niños Peter Pan de los
incomprensibles sufrimientos por la
ausencia de sus padres.

Preguntas sin respuestas y América y
Europa sin querer enterarse, peor aún, sin
importarles y muchas veces cómplices
salvo honrosas y escasas excepciones.
¿Cuál es la respuesta del Vaticano, lleno
de representantes de Cristo aquí en la tierra
con sus papas y cardenales hablando de
perdón cuando todavía la sangre de tres
jovencitos cubanos fusilados por llevarse
una barcaza vieja para llegar a tierras de
libertad no se ha secado? ¿Dónde estaban
los presidentes de gobiernos, la ONU, los
pacifistas cuando fueron fusilados 496
cubanos en la noche del 30 de agosto de
1963? ¿Perdonarían los patriotas de la
Brigada 2506 asfixiados en la rastra de la
muerte?

¿Dónde estaba el mundo cuando el
ingente asesino Che Guevara declaraba: ‘’
En Cuba fusilamos y seguiremos
fusilando’’? Mientras tanto, en La Habana
estaban los embajadores y cónsules que
vieron en la televisión aquellos juicios
sumarísimos en la Ciudad Deportiva en que
se dictaban sentencias de muerte contra
cubanos. ¿Qué hicieron cuando
escucharon a la chusma salida de las
cloacas gritando ¡paredón!, saqueando
casas y comercios, arrasando con la
civilización existente en Cuba? ¿Cuál fue
la respuesta humana del mundo cuando
fueron derribadas las avionetas de los
jóvenes de Hermanos al Rescate? ¿Habrá
que perdonar a un policía que golpea y
mata impunemente a cualquier disidente
en plena calle?

Todavía hay hombres en el Rectángulo de
la Muerte esperando su turno para ser
fusilados.

¿Y dónde estabas tú, cubano, que pides
ahora perdón para los culpables cuando
todo esto ocurría? Es una pregunta que
responderá tu conciencia.

Ojalá pudiera decir aquella frase de fray
Luis de León al volver a su cátedra después
de varios años de encarcelamiento: ‘’
Decíamos ayer...’’, como si nada hubiera
pasado.

Pues no. Yo no puedo perdonar porque
todavía no he escuchado a alguno de estos
grandes culpables, generales, coroneles,
cómplices de la tiranía que se están
escapando de Cuba antes que los agarre el
pase de cuentas —muchos de ellos que
han tenido la desvergüenza de venir a este
Miami que construyeron los genuinos
exilados, esos perseguidos por ellos
mismos— ni una sola petición de perdón. Y
no puedo perdonar porque a mi papá con
sus 96 años lo ahogaban las lágrimas al
saber a su hija y a su nieto presos. No
puedo perdonar porque mi compañera de
celda, Margarita Thompson, con sus tres
hijos fusilados, no me lo perdonaría a mí.
No puedo perdonar porque miles de
cubanos exilados no pudieron asistir al
entierro de sus familiares en Cuba. Y por
tantos motivos, que no encuentro ni una
sola razón que disculpe tanto crimen.
Carta de Oswaldo Yañez
desde La Habana, al
periodista español Antonio
Burgos
http://www.cubamatinal.
com/Noticia.cfm?
NoticiaID=2669
15.- CARTA ABIERTA A
D. ANTONIO BURGOS

Estimado Antonio:
Le escribo desde las colonias, si, esas que
algunos quieren preservar como están, a
los mandos de un tirano que no vacila en
asesinar a los que se oponen a sus
dictados; en la que esos gallegos quieren
mantener sus negocios de ultramar que les
sirven de justificación para poder ponerle
los cuernos a su señora, a voluntad y
llenarse la jaba en el camino.

Usted conoce a muchos de los ínclitos
colaboradores del tirano, se que nunca se
le ocurriría tener la impericia de citarlos
por su nombre, pero me reportan desde
España que alguno no se sienta muy lejos
en el coso maestrante.

Mi misiva no tiene otro motivo más que nos
reporte cual es el calado de la demanda
presentada contra el tirano en jefe, no se si
presentó ante un juez con los pantalones
bien puestos o ante algún descalzaputas
que vive de los favores del gobierno de
turno. Busque el vocablo descalzaputas en
el diccionario y me entristece no
encontrarlo pues hablando coloquialmente
con algún español me lo han mencionado
en referencia al Presidente del gobierno
actual, estos españoles...

Dejo en sus manos la docta tarea de que lo
vuelvan a incluir en el diccionario de la
rica lengua de D. Miguel de Cervantes y
Saavedra.

Se preguntará como un ignoto cubano ha
tenido acceso a su último artículo y se ha
atrevido a escribirle, muy sencillo, tengo
un amigo que es compatriota suyo que me
lo envió y su escrito me ha llegado al alma.

http://www.abc.es/20070228/opinion-
firmas/bases-pues-delphi-
tampoco_200702280309.html
Resulta que aquí todos malvivimos a diario
por culpa de los americanos, según dicen
los desgobernantes y sus panfletos, bueno
todos no, los que manejan dólares
procedentes de la yuma resuelven mejor,
sobre todo los hijos de la nomenclatura
que manejan carros de importación, usan
celulares y ropas de los estadounidenses,
pero que son capaces de arrojar a las olas
del malecón a cualquiera que este de
acuerdo con el embargo norteamericano.

La verdad es que esto del embargo no hay
quien lo entienda, resultó que los
americanos impiden todo el comercio con
Cuba, pero parece que no, son cientos los
millones de dólares que cambian de
manos en el comercio cubano-
estadounidense, entonces hay embargo o
no, desde luego bloqueo definitivamente
no.
Estos hijos de la nomenclatura son los
futuros herederos del poder y a pesar de
que muchos viven del 20% que es restado
a todos los dólares norteamericanos que
entra en mi bendita tierra, no toleran
ninguna acepción del capitalismo
norteamericano, bueno, toda la que no
puedan usar ellos en su propio beneficio.

No están de acuerdo con que los
biocombustibles se empleen en ninguna
nación, eso les quitará la comida a
muchos campesinos...

La verdadera razón es que si esa forma de
energía, sea limpia o no, triunfara, sus
revolucionarios progenitores se verían
privados de las comisiones que les reportan
las ventas de los barriles de petróleo del
“compañero Chavez”.

Por todo ello considero que todos los
individuos que usted denostó en su artículo
deben ser primos hermanos de estos
muchachos y que no estaría de más que
formaran un frente común para reflexionar
sobre estos dislates; acaso sea mucho
pedir, lo de reflexionar digo, porque
juntarse en la Bodeguita de en Medio
seguro que lo harán, mojito de por medio...

En Cuba lloramos las muertes de Mario
Chanes de Armas, Miguel Tamayo Valdés,
Gustavo Arcos, Juan Antonio Rodríguez
Betancourt y otros mártires anónimos,
distinguidos opositores que los progres de
su país ignoran a conciencia pero que
siempre han constituido la reserva moral
más importante del país. Todavía quedan
personas que a pesar de ser amenazadas,
hostigadas, encarceladas y asesinadas en
último término consideran que la mejor
alternativa que le queda al pueblo es
luchar con los brazos atados a la espalda
contra la tiranía que les oprime. Solo
queremos la libertad y democracia que
usted disfruta en España.

A mi se me ocurrió divulgar La proclama
del Pez , que solo busca la liberación de
los injustamente encarcelados y una
transición pacífica a la democracia para
mi patria, le agradecería que usted como
buen demócrata la apoyara y la divulgará
para que el dúo que se encarga de esas
cosas en su país dejara de vetar la posición
común que se propugna para Cuba en la
Unión Europea.

Yo por mi parte me comprometo a divulgar
las relaciones que la tiranía mantiene con
los terroristas etarras que viven aquí mejor
que en su tierra y que aunque consiguieran
la independencia para el País Vasco, no
los sacaríamos de aquí ni con mil actos de
repudio.

No se si el trato es justo, ni si lo aceptará o
siquiera si llegará a leer esta reflexión, pero
me parece que no es ni mucho menos
como el título con el que me enviaron
encabezando su artículo:
“Otros que quieren la bota llena y a la
suegra borracha...”

Un fuerte abrazo D. Antonio, le deseo que
disfrute de la libertad que profesa...
Ad multos annos!
¡Por muchos años!
Oswaldo Yañez.
Ciudad de La Habana
16.-No hay socialismo
bueno
Enviado por: “Noticuba
Internacional”
noticubanews.com
Ecuador, 2 de marzo del 2007

”..la historia nos dice que no hay
socialismo bueno, preguntémosle a
los de Europa del Este, a los de Corea del
Norte, a los cubanos o a
los venezolanos, muchos de los cuales a
toda costa trataron y tratan
de huir del “paraíso socialista”. La
limitación de la libertad genera
pobreza y desigualdad no al revés como
pregonan algunos..”

Por Carlos Molina Gavilanes

Desde sus inicios cuando François-Noël
Babeuf (1760-1797) en “Le Tribun du
peuple” exigía la abolición de la propiedad
privada y la colectivización de la tierra,
pasando por su sistematización con Marx
(1818-1883), hasta su en teoría declive con
la caída del Muro de Berlín (noviembre 9
de 1989), el socialismo se ha mplementado
en diversos grados en muchos lugares y
siempre ha dado como resultado lo mismo:
pobreza, despotismo y muerte. La historia
ha juzgado este sistema, sin embargo hay
quienes no quieren abrir los ojos, y bajo
camuflajes, adornos o violentado la
semántica, nos quieren vender la idea de
un “nuevo” sistema que nos lleva a la
“felicidad”.

Digo esto porque hace poco asistí a una
charla del Dr. Manuel Chiriboga, ex jefe
negociador del TLC Ecuador – EEUU que
estaba dirigida para el gremio de
industriales de Guayaquil y me llamó la
atención que las opciones que proponía el
expositor para Ecuador se circunscribían a
tres tipos de socialismos, el bueno, el malo
y el feo. Pero la historia nos dice que no
hay socialismo bueno, preguntémosle a los
de Europa del Este, a los de Corea del
Norte, a los cubanos o a los venezolanos,
muchos de los cuales a toda costa
trataron y tratan de huir del “paraíso
socialista”. La limitación de la libertad
genera pobreza y desigualdad no al revés
como pregonan algunos para justificar la
concentración ilimitada de poder en manos
de los gobernantes. Decir que a Ecuador le
conviene el socialismo chileno es
distorsionar la realidad, en Chile gobierna la
concertación de partidos de izquierda pero
el sistema socialista se desterró con
Allende, y ahora su economía y su
sociedad crecen gracias a los mayores
grados de libertad que permiten que los
chilenos exploten todas sus
potencialidades.

Hay que decirlo con todas las letras, es el
Capitalismo, el Mercado Libre, el Estado
de Derecho, una sociedad de libertades la
que ha hecho prosperar a Chile, Irlanda,
España, El Salvador, Letonia, Portugal,
Bostwana, etc. Para el lector aún incrédulo
puede revisar los informes del Foro
Económico Mundial, el informe Haciendo
Negocios del Banco Mundial, el índice del
Libertad Económica del Heritage
Foundation o el del Fraser Institute. No hay
que tener miedo de decirlo, Ecuador
necesita más Capitalismo para salir de la
pobreza.

No más socialismo, que ha imperado junto
con el mercantilismo y que ha hecho que
grupos mafiosos se hagan millonarios a
costa de la ignorancia de la gente.
Capitalismo no significa que el gobierno dé
privilegios a grupos, no significa mayores
impuestos, no significa medidas de ajuste
estructural, no significa las privatizaciones
corruptas que pasaron un monopolio
público a uno privado, no significa
devaluaciones e inflación acelerada, no
significa endeudamiento público, no
significa que el rico tenga privilegio ante
el sistema de justicia; Capitalismo significa
igualdad ante la Ley, libre competencia,
libertad de emprendimiento, libertad para
elegir, gobierno limitado que garantice los
derechos fundamentales (vida, propiedad y
libertad). Es precisamente la ausencia de
Ca-pitalismo lo que ha generado pobreza,
lo que es aprovechado por los demagogos
que generan esperanzas entre los pobres,
dándoles dinero para resolver
transitoriamente sus carencias, pero sin
resolver los reales problemas,
condenándolos a la mi-seria.

Parafraseando a David Horowitz, muchos
han creído en la izquierda por el bien que
prometía, pero han aprendido a juzgarla
por el daño que ha hecho.
17.- ¿CUÁNTOS CUBANOS SOMOS Y DONDE VIVIMOS EN
ESTADOS UNIDOS?
Por: José L. Martel.

A principio de este año 2007 se dio a conocer la cifra nacional de población de Estados Unidos, siendo 300
millones de habitantes y dentro de ese gran total estamos los cubanos con 1 millón 241 mil 685 habitantes
repartidos en sus 50 estados de la Unión Americana. Solamente somos un 0.0041% de ese gran total de
habitantes a nivel de nación.

Somos una clase que gusta compartir la política del país. Pero esta cifra insignificante está considerada como
definitiva para decidir el voto presidencial y eso se comprobó donde los demócratas Al Gore y John Kerry
fueron derrotados por el actual presidente republicano, George W. Bush . En las elecciones de senadores y
representantes últimas determinó el voto hispano donde los republicanos fueron superados por los legisladores
demócratas, con el peso del voto mejicano y donde incidió la guerra de Irak y la situación de legalización de
los 12 millones de inmigrantes ilegales dentro del país.

Volviendo al tópico de los cubanos estamos regados por distintos estados donde nos adaptamos a la forma de
vida americana sin perder nuestras costumbres de comer lechón asado y masas de puerco fría en los días
festivos de “Thanksgiving Day” y en “Nochebuena” el 24 y lo quede lo almorzamos el 25 de diciembre.
En la Florida la cifra es 833,120; Georgia 12,536; Louisiana 8,448; Texas 25,705; New Mexico 2,588; Arizona
5,272; California 72,286; Oregon 3,071; Washington, D.C. 4,501; Alaska 553; Montana 285; North Dakota 250;
South Dakota 163; Idaho 408; Wyoming 160; Nevada 11,480; Utah 940; Colorado 3,701; Nebraska 850;
Oklahoma 1,759; Minnesota 2,527; Iowa 750; Missouri 3,022; Arkansas 950; Mississippi 1,508; Alabama 2,354;
South Caroline 2,875; North Caroline 7,389; Tennessee 3,695; Kentucky 3,516; Illinois 18, 438; New York
62,590; Michigan 7,249; Ohio 5,152; West Virginia 453; Virginia 8,332; Pennsylvania 10,363; Washington
1,101; Maryland 6,754; Delaware 932; New Jersey 77,337; Connecticut 7,101; Rhode Island 1,128;
Massachussets 8,867; New Hampshire 785; Vermont 310; Maine 478; Hawai (sin cifra).

Estamos desplegados a todo lo ancho y largo del país, trabajando y creciendo de forma eficaz. Si una nación,
sus habitantes nunca quisieron emigrar, fueron los cubanos, pero en casi medio siglo de dictadura castristas
más de dos millones se han visto en la necesidad de salir de la isla. Regados en distintos países del hemisferio.
En una ocasión uno de mis hijos que visitaba Egipto quiso atravesar una parte del desierto de Sahara y se topó
con un camellero y le preguntó, “please sir do you speak English” y sorprendido le respondió, “Oye claro que
hablo inglés y soy cubano como tú”. Con esta anécdota no nada más que hablar. Y esto demuestra que donde
menos te imaginas te encontrarás con un “cubiche”.

Miami, Florida, USA
joselmartel@hotmail.com
LA VERDAD SOBRE MI
LIBERACIÓN
Y GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Por Armando Valladares (columnista de
Nuevo Acción) marzo, 2007

La llegada a los ochenta años del escritor colombiano y
Premio Nobel, Gabriel García Márquez, ha inspirado una serie
de articulos desbordados de admiración, en ocasiones llenos
de una enfermiza sumisión que van mas allá de la realidad
histórica, y se le atribuyen hechos falsos que se van
convirtiendo en verdades para muchos, por aquello de que
“una mentira repetida muchas veces llega a convertirse en
una verdad” Siempre digo que un intelectual honrado tiene un
compromiso con la sociedad y es el de defender la Justicia, la
dignidad del ser humano; cuando usa los canales que le
permiten llegar a millones de ciudadanos para mentirles, para
engañarlos y tergiversar los procesos históricos, aunque tenga
una gran preparación académica, es moralmente deficiente y
se convierte en una amenaza para la sociedad.

Ese es el caso de García Márquez. Ha declarado cosas como
estas: “Que Cuba es el único pais de América Latina donde se
respetan los derechos Humanos y que puede asegurarlo
porque el se lo pregunto a Fidel y este se lo dijo “ El cinismo
de este escritor es tan grande como su fama. Uno de los mitos
repetidos y repetidos, es el de que discretamente logró la
libertad de decenas de presos políticos cubanos. Esta es una
campaña que ha tenido el objetivo de justificar su
complicidad y apoyo a los crímenes y a las torturas de la
tirania. Es para que la gente piense: apoya a Castro pero ha
logrado liberar a muchos prisioneros. FALSO, que sepamos
solo intervino, y no para sacarlo de la carcel, sino de Cuba a
un preso político llamado Reynold González, chivato
despreciable que delató a decenas y decenas de sus
compañeros y terminó haciendo un llamado en los periódicos
y TV comunistas a los que estaban luchando en las calles y
las montañas a que abandonaran la lucha.....

Hay hasta quien ha dicho que intervino en mi liberación, y en
París a mi salida se comentó en la prensa que su Nobel era
producto de una negociación por mi salida. Absolutamente
FALSO...!!!! yo salí por una campaña internacional, como
todo el mundo sabe, que culminó con una petición del
Comité Valladares de Francia, integrado por los más
conocidos intelectuales de aquel país, al Presidente Francois
Mitterrand. Y tengo suficiente honradez moral para si García
Márquez hubiese puesto un grano de arena, admitirlo. Entre
los que pidieron mi libertad en Francia, haba un funcionario
del gobierno y miembro del Partido Comunista francés. Y no
tengo porque negarlo. Pero Márquez nada hizo, como están
publicando por ahí en entrevistas a sus amigos.

Lo que hizo García Márquez el día que recibio el Nobel, fue
utilizar una ceremonia como aquella, para desbarrar contra
mí, lo que motivó una fuerte carta de reprimenda del Pen
Club francés, que me había nombrado miembro honorario.

Lo que si hizo García Márquez fue chivatear al disidente
Ricardo Bofill. Èste le entregó, muy en privado, una denuncia
de la situación en las cárceles y en especial la de algunos
intelectuales presos en Cuba. García Márquez prometió hacer
algo. Meses después arrestaron a Ricardo Bofill. Cuando lo
llevaron al interrogatorio en la Seguridad del Estado, sobre el
buró del oficial, estaba la denuncia que le había entregado a
García Márquez. Esta denuncia de chivato fue publicada en
el ABC de Madrid y otros periódicos ...eso es lo que es García
Márquez, un chivato a sus ochenta años...Yo vi en la
biblioteca del Congreso de los EEUU el cheque que el Comité
Central del Partido Comunista de la URSS le escribió al
escritor Reed, el que escribió “Los diez dias que estremecieron
al Mundo”..un libro a la orden, sobre la revolución
bolchevique de pura propaganda comunista. No creo que la
devoción de García Márquez por Castro tenga una razón
económica, creo son otras las causas de vender su talento y
ponerlo al servicio del crímen. Èl tiene algunas ventajas o
tenía, entre ellas Blanquita, una amante jóven y una casa en
la Habana regalo del comandante para sus encuentros de
vejete baboso y el derecho a formar parte de la corte del
tirano......

Esta es una semblanza de García Márquez a sus 80 años.....
esta es la historia.
18.- La verdad de la ayuda de Garcia Marquez a los presos políticos cubanos
García Márquez en tiempos de cólera
Por Belkis Cuzá Male. www.cubanet.org  mayo 2, 2003.

En 1983, viviendo en Madrid, solía leer los artículos semanales --pues me entusiasmaban
tanto o más que su literatura-- que Gabriel García Márquez publicaba en El País. Pero un
día dedicó precisamente uno a contar sus gestiones junto a Fidel Castro para liberar a un
colombiano contrabandista de drogas, quien estaba preso en Cuba. Me molestó
sobremanera, aunque sin causarme extrañeza, y les diré luego por qué, que el autor de
Cien años de soledad se expresase con desprecio y hastío de estos compatriotas suyos
por los que intercedía a petición de angustiados familiares.

Pues si bien es cierto lo que acaba de expresar ("Yo mismo no podría calcular la
cantidad de presos, de disidentes y de conspiradores que he ayudado en absoluto
silencio a salir de la cárcel o a emigrar de Cuba en no menos de veinte años [...] Muchos
de ellos no lo saben, y con los que lo saben me basta para la tranquilidad de mi
conciencia''), también podría yo decir que las razones que ha tenido para ayudar a toda
esa gente son espurias, sin que hayan sido motivadas por la compasión o la buena fe. En
todo caso, su mayor preocupación fue siempre servir a Fidel Castro y al comunismo
internacional.

Lo he contado en otra ocasión, pero vale la pena repetirlo. Me refiero a la intervención
de García Márquez en la salida de Cuba del poeta Heberto Padilla. Recuerdo que el
crítico y ensayista Angel Rama nos comentó a principios de los ochenta que el escritor
colombiano se sentía dolido porque Padilla no lo consideraba clave en su salida de
Cuba. Y en realidad no lo fue, y quiero contar por qué.

Tras mi llegada a Estados Unidos en 1979, me dediqué todo el tiempo a tocar a cuanta
puerta considerara útil a fin de lograr que Fidel Castro pusiera en libertad a Heberto
Padilla, virtualmente bajo arresto domiciliario en La Habana. No sé cuántas cartas
escribí, a cuantos amigos extranjeros molesté, y de esto fueron testigos Martha Padilla
(quien me secundaba en mis gestiones) y Nancy Pérez Crespo, sin cuya ayuda no sé qué
me hubiese hecho entonces.

Recuerdo con mucha claridad las palabras que me dijese García Márquez la primera vez
que logré llamarlo por teléfono a su casa en México, solicitándole que intercediera por
mi esposo. Tras una letanía de la peor especie sobre Estados Unidos, el novelista
accedió a ''ayudar'' a Heberto, pero no ocultó su pensamiento: ''Yo no quiero ayudar a
Heberto Padilla. Yo no lo voy a hacer por Heberto Padilla. Lo voy a hacer por la
revolución''. En nuestras largas conversaciones teléfonicas (Miami-México, año 1979), no
recibí jamás solidaridad ni palabras de aliento por parte de este hombre. Al contrario, era
soberbio, duro, altanero y, lo más decepcionante por tratarse de un escritor de su altura,
estúpido en su monserga comunistoide, y hasta machista. Para él, yo vivía en el imperio,
y él no deseaba que Heberto saliera de Cuba y se marchara a Estados Unidos para caer,
decía, en manos de los contrarrevolucionarios y dedicarse a desprestigiar la revolución.

Un día recibí una llamada suya para hacerme una proposición. Según le informó un
amigo, el poeta Juan Lizcano había conseguido que el Congreso de Venezuela
aprobase una moción de condena al gobierno de Cuba para que pidiese públicamente a
Fidel Castro la salida de Heberto Padilla. Temeroso de que se produjese un escándalo
que echase aún más lodo sobre la revolución, me propuso que si yo detenía las gestiones
de los legisladores venezolanos, él se comprometía a que en el término de unas cuantas
horas Heberto abandonase Cuba. Pero primero, tras hablar con Lizcano, me dijo con
mucha autoridad, debería yo enviar un telegrama a Fidel Castro, donde le comunicase
que lo estaba haciendo por orientación expresa de García Márquez y asegurándole que
ya había detenido las gestiones del Congreso venezolano.

Por supuesto, aquello resultó ser un engaño, y ya no pude hablar más con el novelista,
pues según me informó ese día se marcharía a la India y a no sé cuántos otros países y
no regresaría en meses. Heberto no salió de Cuba hasta casi un año después de esta
última conversación con García Márquez, y tras muchas gestiones que finalmente
culminaron exitosamente cuando Bob Silvers, editor de The New York Review of Books,
contactó a Bernard Malamud, presidente del Pen Club norteamericano y al entonces
aspirante a la presidencia de Estados Unidos, senador Edward Kennedy, cuyas
intervenciones sí fueron decisivas.

Pero, al final, García Márquez se adjudicó el éxito de las gestiones, y siguiendo órdenes
de Castro me telefoneó un día de marzo de 1980 para comunicarme la inminente salida
de Heberto. No le dije que ya lo sabía, que Jan Kalinski, asistente del senador Kennedy,
ya me había llamado con las buenas nuevas. ¿Para qué contradecirlo? Incluso a pesar
de su mala voluntad, yo debería agradecerle que tuviese al menos la delicadeza de
aparentar que lo del telegrama a Castro y su fracasada gestión no habían sido obra de su
maldad, sino ''torpezas de la Seguridad del Estado'', como decía cuando me comentaba
sobre sus conversaciones con los policías cubanos.

Ahora, ante el repudio del mundo entero por los tres fusilados, y la ola de represión
desatada por su amigo, García Márquez intenta distanciarse a su modo de los desafueros
del comandante. No creo que tenga el valor del escritor José Samanago de romper con
la revolución, ni menos con Fidel Castro, su amigo del alma.

Hay que darle las gracias a la novelista Susan Sontag, porque con su emplazamiento a
García Márquez ha logrado que el autor de El otoño del patriarca comenzase a llevarle
la contraria a su protagonista.

¿Seguirán tan amigos el novelista y el tirano? ¿Le perdonará Fidel Castro? No hay que
ser premio Nobel de literatura para reconocer que el teatro montado por el máximo líder
es una mala obra, un bodrio de teatro del mal, en el que García Márquez parecería
dispuesto a no aceptar más el feo y peligroso papel de mediador del diablo. No vaya a
ser que un día le saquen a él los trapos al sol.

belkisbell@aol.com
19.- Moderación
por Reinaldo Bragado Bretaña
Libre, MIERCOLES, 13 DE OCTUBRE DE 2004

Con asombro escucho o leo a algunos observadores de la realidad cubana pedir moderación a los exiliados, a las víctimas, a los que lo perdimos todo, a
los que fuimos presos, golpeados, separados de nuestras familias, destruidas nuestras carreras, confiscadas nuestras propiedades –incluyendo recuerdos
familiares en derroche de crueldad– y privados de nuestro país. El asombro no alcanza cuando se escucha algo tan desproporcionado como pedir
moderación a alguien que, por ejemplo, estuvo ocho años preso por escribir un poema “oscuro políticamente”, lo cual quiere decir que era un poema que
en lugar de hablar de “los logros de la revolución” hablaba de una novia perdida. Es asombroso escuchar que se les pide moderación a los familiares de
los fusilados, de los ahogados en el Estrecho de La Florida, a los que no pudieron enterrar a sus seres queridos.

Esos reclamos de moderación siempre me recuerdan el caso del indio Hatuey quien, ya amarrado al poste de la hoguera donde iba a ser quemado vivo,
le preguntan si quería ir al cielo y él contesta que si para ese lugar van los españoles, él prefiere no ir. ¿Se imaginan que alguien acuse al indio Hatuey
de ser inmoderado, de no querer dialogar civilizadamente con los españoles? Imagínense a uno de los rehenes de los terroristas islámicos que va a ser
decapitado. Imagínenselo amarrado y con los ojos vendados, obligado a estar de rodillas. Entonces imaginen que el verdugo le pide moderación es ese
hombre amarrado y aterrorizado que espera la muerte sin esperanza.

Señores, por favor, no me estafen más. No se le puede pedir moderación a los que nunca fueron inmoderados, a los que nunca fabricaron prisiones, a los
que nunca confiscaron un negocio levantado con el sudor de toda una vida, a los que nunca prohibieron que los familiares se cartearan, a los que nunca
prohibieron ningún culto religioso o afiliación política, a los que nunca fusilaron a nadie –no había pena de muerte–, a los que nunca dejaron de ser
simples hombres de trabajo y hogar.

Quienes piden moderación son los que quieren hacer ver que la intolerancia procede del que está atado y a punto de ser incinerado para que no se note
quién tiene la brasa de fuego en la mano lista a encender la hoguera, o la cimitarra presta a cercenar una vida inocente.

Los que piden moderación, señores, son los que organizaron los actos de repudio durante los días del éxodo masivo del Mariel en 1980 y otras atrocidades
cuya lista es muy larga y ocuparía todas las páginas de este semanario. Los que piden moderación hoy día en el exilio –o desde la isla– son los que
nunca fueron moderados y los que mucho hicieron por destruir ese país que, con sus defectos y virtudes, era un país en el que se podía vivir. Esos
profesionales de la destrucción, del odio, la exclusión, la persecución y la estafa ahora piden tolerancia en nombre de oscuras razones históricas que sólo
pueden explicar usando un agotado lenguaje marxista.

Los exiliados no podemos darnos el lujo de avanzar hacia el desenlace de la tragedia cubana sobre un pavimento adoquinado con argumentos falsos y
culpas mal repartidas. Si los exiliados desde ahora –y fíjense que digo desde ahora– no agudizan la pupila y reclaman que las cosas sean llamadas por su
nombres, podemos volver a perder la nación después de la muerte del dictador Fidel Castro. De una forma u otra nos están imponiendo un glosario de
mentiras y medias verdades que no conduce a nada salvo al continuismo de la dictadura bajo otros nombres, con algunos adornos y complicidades
inmorales. Recuerden que el propio Castro, dada su edad, tiene un fin que no puede tardar mucho a los efectos de la nación, de modo que, aunque
debemos hacerle muy difícil lo que le queda de vida, debemos también poner brújula al futuro y anticiparnos al fraude que nos quieren hacer. Todos los
que quieran una nación decente después de la desaparición física de Castro deben emplear su tiempo en diseñarla desde ahora. Si lo dejan para cuando
el dictador desaparezca será muy tarde.-
20.- Mediocres y resentidos, los “sociolistos”… los
necesitan.
Socialismo ¿Sociedad sin clases?  Solemne falacia.

Por Enrique Artalejo

Hay personas, si le podemos llamar así, tal vez sería mejor “reptiles humanoides”, que no son
naturales de un país en particular. Pertenecen a una especie que habitan y se reproduce en
todas partes del Mundo.  Son seres sumamente acomplejados, no pueden superarse, ya que
reptiles al fin, solo se arrastran y su objetivo…que el resto de la humanidad baje a su nivel de
inferioridad, para no sentirse ellos… tan mal.  

Este elemento odia a todo, el que de una forma u otra, los hace lucir como lo que son, y a quién
mejor que atacar, a lo que llaman las oligarquías, que son sin duda alguna los que tienen la
culpa de todas sus frustraciones y complejos, y con quién se identifican y hacen causa común…
con aquellos elementos tan resentidos como ellos, pero lo suficiente ambiciosos para lograr
obtener el poder, no importa en la forma que sea, por un Golpe de Estado o engañando a mucho
y aprovecharse de las ventajas que brinda la democracia  y después que logran morder, a
destruirlo todo para perpetuarse en el poder.

Los más peligrosos son los profesionales resentidos,  Abogados sin bufete, Profesores sin
alumnos, Periodistas sin lectores, Políticos… sin futuro, etc. Todos con un denominador
común… la mediocres y resentidos.  

Cuando ven a una crápula, destruyendo todo las instituciones que les permitieron llegar al
poder, se sienten felices e identificados con esa conducta,  la bautizan como “socialismo” y
todas las estupideces que se cometen son en nombre del pueblo, todo lo que hacen es por el
bien del pueblo, todo lo destruyen porque ahora es del pueblo y supuestamente eso es lo que el
pueblo quiere.  A nombre de aquellos infelices, que están viviendo en la miseria, vamos a lograr
que la mayoría de la población sea miserable, para que se sientan menos mal.  

Pero estos nuevos “Patriotas”… en aras de ese “socialismo” en que supuestamente el pueblo
es el dueño de todo. ¿Acaso llevan una vida a la altura de la austeridad que supuestamente
pregonan?  

¿Qué país que tenga o pretenda ser “socialista” es o ha sido un ejemplo de austeridad y respeto
a los bienes del pueblo, y no lo han usado para su propio beneficio?

Socialismo ¿Sociedad sin clases?  Solemne falacia.

Ese elemento utiliza el llamado “socialismo”, para crear el “hombre nuevo” que no es otra cosa
que un individuo con un alto grado de adoctrinamiento, sin la  más mínima ética pero con la
capacidad suficiente para servir, sin el más mínimo pudor, a los que detentan el poder.

En el caso particular de Cuba es un buen ejemplo.  Otrora uno de los países más progresistas
de Latino América, en manos de un pequeño grupo de ignorantes bien adoctrinados y en aras de
lo que llaman “socialismo” lo han destruido en 48 años y hoy es la economía más pobre del
Continente compitiendo el sótano con Haití.  Cuando Cuba logre sacudirse de los gangster que la
tienen ocupada, costará varias generaciones, recuperar física, económica y moralmente ese
nación.

Lo que está pasando en Venezuela, no es extraño para los cubanos, es solamente la repetición
de algo ya conocido, otras caras pero con los mismos propósitos, pero hay que ser justos.  El
asesino, ladrón y narcotraficante Fidel Castro ha demostrado tener un poco más de clase, es una
mentira moribunda y mentiroso toda su vida.  Hugo Chávez mentiroso también, comparte con su
ídolo la incontinencia verbal, pero en vulgaridad lo supera con creces, para vergüenza de todos
aquellos que se identifican como sus seguidores.

El anuncio de solicitud de empelo de PDVSA, no deja lugar a dudas, quieren “profesionales” que
primero sean reptiles del “sistema” y si tienen además alguna capacidad… mejor.

Los resultados son obvios: Empresas con personal mediocre, leales a la crápula gobernante en
aras del “socialismo”… Fracaso… garantizado.

EARTALEJO@BellSouth.net
21.- Cementerio de cubanos
Por Antonio Conte

En las afueras de Addis Abeba, sobre una colina
helada, se levanta, imponente, una iglesia Copta.
Junto al templo, un cementerio de soldados
cubanos. Un etíope alto, de dientes blancos y
parejos, como los dientes de casi todos los
habitantes de Abisinia, custodia el camposanto.

Se abre la verja de hierro y el viento helado de la
cumbre se mezcla con el chirrido del metal y los
murmullos de los feligreses que salen y entran de la
iglesia. Los túmulos se levantan a ambos lados del
sendero donde crecen girasoles, margaritas, rosas,
begonias, y flores exóticas de Etiopía.

Cementerio sin cruces, sin epitafios. Sólo los
nombres de los muertos, las fechas de nacimiento,
las fechas de la muerte. Apenas dos, tres, cuatro
docenas de sepulcros.

Nadie sabe si ese hombre muy alto, celador del
cementerio de cubanos, recibe algún salario por su
misión. O si él solo asumió humanamente la tarea
de no permitir que la mala yerba y el olvido oculten
para siempre las tumbas de la colina.

Yo vi a mis compatriotas muertos, tendidos junto a
la iglesia Copta. Y pregunté: ¿qué hacían allí esos
muertos? ¿Por qué fueron a morir tan lejos?

Lo más probable es que el cementerio ya no exista,
y que los feligreses que acuden diariamente al
santuario no recuerden que allí estuvieron
enterrados jóvenes cubanos muertos en los campos
de Abisinia nadie sabe para qué. La defensa de
Haile Marian no justifica la muerte de un solo
cubano.

¿Qué sucedió con el hombre que cuidaba el sueño
eterno de los soldados? Habrá muerto en un rincón
desconocido de su inmenso país.
En Luanda hubo también un cementerio de
cubanos, infinitamente más grande que el
cementerio de la colina, en las afueras de Addis
Abeba. Y uno se repite la misma pregunta: ¿Por
qué fueron a morir tan lejos miles de jóvenes
compatriotas?

Acaso los amigos teóricos que investigan y se
preguntan una y otra vez cuál es la ideología de
Fidel Castro: si gángster o marxista, si galgo o si
podenco, podrían preguntarse también por qué
fueron a morir los cubanos a Angola y Etiopía.

Nadie responde, nadie. Esos soldados muertos
también forman parte de una historia común. Una
historia que casi todo el mundo olvida con
frecuencia, o que no quiere escuchar.

Yo vi aquel cementerio de la helada colina junto a
la iglesia Copta. Y vi al etiope que cuidada, sin
pronunciar palabras, las flores y las tumbas de los
muertos. Y pregunté en voz baja, para que el viento
dispersara mis palabras por las cumbres cercanas:
¿quién va a responder por ellos y por tanto sollozo
acumulado?

Me despedí del cementerio con la mirada fija en
las tumbas de los soldados. Saludé al celador con
apenas un movimiento de cabeza.
No dije a nadie que estuve a punto de llorar.
22.- Mi exilio
Por Joel Rodriguez

Yo no pertenezco a este exilio (por desgracia)
soy parte de otro, de un exilio frío y lejano que
nada tiene que ver nuestra cultura y nuestro
pasado, sin un exilio histórico que mantiene
viva nuestra patria y nuestros recuerdos,
nosotros los exiliados en lejanas naciones
no tuvimos la suerte de un exilio histórico que
luchó y lucha por darnos privilegios como
emigrantes, o que nos reconozcan como lo
que somos perseguidos de una dictadura.

En estos momentos estoy aquí en el sur de
la Florida, y me toca ver de cerca la polémica
entre una o unos periodistas del Herald y en
exilio histórico cubano. Puedo solo sentir
pena y rabia, por esos periodistas que tiran a
la basura la libertad de expresión para atacar
a su propia gente, claro es fácil, es
verdaderamente fácil hacer periodismo de
barrio, pero sobre todo se comportan como
los Rabino Yisroel Dovid Weiss, Yisroel
Feldman y Aharon Cohen, que no pierden
ocasión para atacar y desmentir los
sobrevivientes del holocausto y participan en
conferencias en Irán, para negar la estúpida
tragedia.

Que pena de verdad que pena.

Pero creo que detrás de todo esto hay pocos
responsables, y el primero es una
característica de este exilio, se llama
tolerancia, este viejo exilio ha sido
demasiado tolerante, ha acogido en su ceno
a todo el que hasta ayer fue parte de esa
maquina represiva, pero no solo lo acoge, le
da también espacio, le da también la
posibilidad de ser lo que nunca fueron,
periodistas, y sobre todo periodistas que
gozan de la libertad de expresión, no es el
caso de
Ana Menéndez nacida aquí, pero si
el caso de otros hoy atacan con mucho odio y
envidia este exilio.

Y creo que el segundo responsable sea la
Ley de Ajustes Cubanos, una ley muy justa
que el exilio histórico regaló a sus hermanos
que quedaron atrás, una ley pensada por el
exilio histórico para darles a sus hermanos
privilegios que otros no tienen, y es ahí donde
esta el problema, privilegios sin sacrificios,
derechos sin deberes, demasiado fácil, esa
ley debe tener una cláusula que vincula a
quien la usa, una cláusula que diga que
quien se acoge a ella no puede regresar a
Cuba por al menos 5 años o mas.

Ana Menéndez, yo no soy viejo, no vivo en
Miami ni en los Estados Unidos, no tuve una
ley de ajustes que me acogió, pero estoy muy
orgulloso cuando visito esta ciudad de ir al
Versalles a tomar café, y si puedo uno mi voz
joven a la de esos viejos que respeto y
admiro, uno por la edad dos por sus historias
personales.

A los cubanos confundidos les quiero decir
no caigan en la trampa, no se dejen
confundir, pues si este exilio histórico muere
van a conocer que quiere decir ser un
emigrado más, como lo hemos sido
nosotros en Europa, defiendan ese exilio
histórico,síganlo, apóyenlo, pues si lo
pierden van a perder lo que hoy son.

A algunos líderes del exilio histórico
confundidos, ustedes ya cayeron en la
trampa, que lástima, entraron a ser parte de
la máquina de autodestrucción del exilio,
ahora aunque no directamente son parte del
régimen y sus ideas de destrucción de lo que
es la única trinchera contra ese régimen.

Una nota especial la quiero dedicar a
Edmundo García, uno de esos perros que
escupe en el plato que come, Edmundo es
muy fácil ser Doberman en Miami cuando en
Cuba no tuviste el valor y la hombría de ser
chihuahua.

Joel Rodriguez Riveron
Portavoce Unione per le Libertà a Cuba cell:
3382733457
www.cubaitalia.org
Relación de todos los
artículos de María Argelia
publicados en esta página
23.- Los niños en el comunismo ¿a quiénes perteneces
a los padres o al estado?
EN EL COMUNISMO LOS NIÑ0S PERTENECEN AL ESTADO NO
A SUS PADRES.
Por Manuel Prieres, escritor exiliado cubano

A la jueza Jeri B. Cohen

En Cuba Castro-comunista los niños al empezar diariamente la jornada escolar por las mañanas a la
hora de izar la bandera nacional tienen que exclamar ”¡PIONEROS POR EL COMUNISMO,
SEREMOS COMO EL CHE!”.
                                                                                                               
Algo  terrible esto cuando el Partido Comunista le impone a la niñez cubana como modelos a seguir
a dos asesinos: Pavlik Morozov y Ernesto “Che” Guevara.

Cuando llegaron al poder los comunistas en Cuba, echaron a un lado la tradición pedagógica de la
Cuba republicana y en su lugar impusieron la docencia soviética. Los maestros cubanos de siempre
fueron echados a un lado como piezas inservibles y  su lugar  ocupado por los “Maestros Makarenkos”.

Antón Makarenko  fue un pedagogo soviético, que con el apoyo de Máximo Gorki implantó un sistema
de educación basado en el estudio y el trabajo, además de vigilancia. Estableció una comuna
pioneril en Jarkov, Ucrania, donde a adolescentes con problemas de actitud (delincuentes) les
imponía disciplina de cuartel. Sus experiencias se publicaron bajo el título de Poemas Pedagógicos.
En Cuba se le hizo un culto, pues es la base de la educación del Hombre Nuevo. Y los primeros
maestros que Castro quiso tener se llamaron “Makarenkos”.

Pavlik Morozov fue el adolescente, que con 13 años de edad tenía el historial de haber denunciado a
su padre, ex presidente de un Koljos y como consecuencia a la delación de su hijo fue ejecutado por
robar trigo al Estado. Poco tiempo después el delator Morozov aparecía muerto. De la delación en la
URRS hicieron un culto con Morozov a la cabeza. Escuelas, calles, museos, sanatorios infantiles
tenían el nombre del “niño delator de su propio padre”. Se le proclamó como el “Pionero N o. 1 de la
Unión Soviética.

Esos son los modelos a seguir impuesto a la niñez cubana bajo el comunismo. Decir Pionero en Cuba,
es sinónimo de Morozov y Guevara.

Por otro lado, los comunistas castrista en Cuba al tomar el poder, le quitarán a los padres legítimos sus
hijos e imponiéndoles un “padrastro ofical” en la formación y adoctrinamiento de los mismos. A los
padres se le quitará la “Patria Potestad” de los hijos.

La Patria Potestad tiene sus orígenes en algo tan antiguo como el Imperio Romano que instauró
códigos para la protección de la familia. Esa Patria Potestad que todavía sigue vigente en muchos
sitios y en otros no.

“La Patria Potestad es el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los padres sobre las
personas y bienes de los hijos, para su protección y formación integral, desde la concepción de éstos
y mientras sean menores de edad y no se hayan
emancipado…”                                                                                                                 

Artículo 265: Los hijos menores de edad están bajo la autoridad y cuidado de sus padres. Tienen éstos
la obligación y el derecho de criar a sus hijos, alimentarlos y EDUCARLOS conforme a su condición y
fortuna, no solo con los bienes de los hijos, sino con los suyos propios.”

En Cuba castrocomunista no existe por derecho la Institución de la Familia. El mismo Código de la
Niñez y la Juventud de dicho país hace añicos la familia cubana.

Código de la Niñez. Ley No. 16 de 28 de junio de 1978. Gaceta Oficial de 30 de junio de 1978:

“Art. 3. La formación comunista de la joven generación es una apreciada aspiración del Estado, la
familia, los educadores, las organizaciones políticas, y de masas que actúan para que…surjan y se
desarrollen en los jóvenes los valores ideológicos del comunismo.

Art. 5. La sociedad y el Estado velan porque las personas que se vinculan a los niños y jóvenes en el
proceso educativo constituyan un ejemplo para la formación de su personalidad comunista.

Art. 8. La sociedad y el Estado trabajan por la eficaz protección de los jóvenes ante toda influencia
contraria a su formación comunista.

Art. 18. Los educadores tienen una elevada misión en la formación de la personalidad comunista.

Art. 23. Al terminar la enseñanza básica los jóvenes pueden continuar los estudios en institutos
preuniversitarios, centro politécnicos o dedicados a otras enseñanzas especializadas sobre la base de
los rendimientos académicos, actitud política y conducta social.

Art.33. El Estado concede particular atención a la enseñanza del marxismo leninismo por su
importancia para la formación ideológica y la cultura política de los jóvenes estudiantes.

Art. 68. Los niños y  jóvenes se preparan para la educación patriótica militar, la adquisición de
conocimientos militares, los cursos de reclutas, la incorporación de los jóvenes al servicio
militar…haciendo suyos los principios del internacionalismo proletario y de la solidaridad combativa.”

Fidel Castro, 12 de febrero de 1959, en una reunión secreta acompañado con el capitán guerrillero
Felipe Guerra Matos (el mismo que pocos años después sería el jefe Kapo de las UMAPs, le dijo:”
Vamos a hacer de los cubanos un pueblo espartano”. “Vamos a instituir el deporte revolucionario”. En
1961 se promulga en Cuba la Ley No. 936 donde se hace obligatoria la Educación Física en las
Escuelas del país con la consigna revolucionaria de “Listos para Vencer” (LPV).

En enero de 1961, en Cuba, cien mil jóvenes partirán desde La Habana-Varadero hacia los campos
de Cuba constituyendo las Brigadas Alfabetizadoras  Conrado Benitez.

Jóvenes desde los 12 años para arriba, de ambos sexos, sacados del hogar a formar parte de una
Cruzada Revolucionaria que se iniciaba compartiendo todos colectivamente unos días en la playa
más Hermosa y exclusiva de Cuba; mientras que daba inicio así en cada uno de ellos –muy
sutilmente- la capacidad de comparar lo que tenían en sus respectivos hogares y lo que les ofrecía el
Estado.

Hasta con un himno se había dotado a la Brigada Alfabetizadora “Conrado Benítez” escrita por el
comunista Director General de la Brigada Alfabetizadoras (1961): Raúl Ferrer:

Somos la Brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la revolución,
con el libro en alto juramos una meta,
llevar a toda Cuba la alfabetización.

¡CUBA! ¡CUBA! ¡Estudio, Trabajo y Fusil!
¡Lápiz, Cartilla, Manual; Alfabetizar, Alfabetizar!
¡VENCEREMOS!

Al principio de la revolución comunista, Fidel Castro a propósito de que muchos padres sacaban a sus
pequeños hijos de Cuba en la Operación “Pedro Pan” para protegerlos del adoctrinamiento
comunista, sentenció en una reunión pública: “el niño que no quiera irse de Cuba con sus padres,
puede llegarse hasta cualquier entidad del Estado y pedir quedarse. Pues bien: bienvenido, la
revolución lo acogerá en su seno”.

Para concluir, quiero hacerlo con un fragmento del formidable trabajo de la escritora danesa
Mónica
Papazu
, titulado: Familia y Estado, el modelo sueco:

“La pérdida del sentido de lo natural y de la realidad es una de las características dominantes de la
civilización actual. Esta pérdida nace de la presión de las ideas utópicas que refuerzan la tendencia
totalitaria en los Estados modernos. Esta tendencia totalitaria es reforzada y justificada por todo tipo
de eslóganes con un sonido generoso. Uno de ellos es “la protección del menor”. Este título es
traicionero. Además suscita reflejos condicionados. ¿Quién se puede oponer a este sentimiento tan
humano y tan tierno de proteger a los niños en su inocencia y fragilidad? Pero uno no puede dejarse
engañar. En el contexto actual la protección del menor no se contempla como una protección contra
la inseguridad o peligros externos, sino como una protección contra su propia familia y sus propios
padres. Según la nueva ideología aquí, solo hay uno que ama a los niños con un amor ilimitado y que
incluso está dispuesto velar las noches o dar su vida por ellos… La ha adivinado correctamente: es el
Estado.”

Honorable jueza Jeri B. Cohen: ¿Está usted consciente que en el comunismo los niños pertenecen al
Estado, no a sus padres?

villagranadillo@bellsouth.net
e-mail  -    mariaargelia@hotmail.com
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